Cae la noche en Buenos Aires City y nuestros archivillanos de la banda delictiva conocida como los AntiK se preparan para hacer de la suyas amenazando con incrementar el índice delictivo en los perfectos números de la Nación. Mientras tanto, la excelentísima actual presidenta y aspiranta independienta a gobernanta de la nación por otro período se reúne con sus más cercanos colaboradores en el salón triangular de la pink house para tratar la difícil situación.
- Creo que es tiempo de recurrir a la cuenta Twiter roja de emergencias y convocar a los Superamigos – sugirió “Comodín Fernández”
- Recuerden que debe ser en menos de 140 caracteres, sino no se entiende – agrega “El Impresor Randazzo”.
- Bien, y a quien deberíamos convocar para que nos salve las papas – se pregunta la súper ministra Garré.
- ! Batman!, !Es más que lógico compañeros!, tenemos que twitear a Batman y asunto finiquitado – exclama la Presidenta mientras busca en su agenda el siguiente asunto de urgencia nacional a tratar. El viaje de Flor K en el Tango 01 a NY para comprar una cartera hermosa que vio por internet en la Quinta Avenida.
- Mucho me temo Señora que lo de Batman ya no va más. Usted vio que en el programa de Rial se destapó por un videito caliente y secreto donde sale que en realidad el caballero oscuro es Bruno Díaz, el millonario. Gran revuelo causo porque al parecer además estaba acostándose con la ex de Redrado. Además vio también que entre millonarios se entienden mejor y parece que el bueno de Bruno se alió con sus amigos Macri y De Narvaez en el PRO. De hecho ayer jugaron dobles, con Robin incluido, en la cancha central de Parque Roca y hasta parecería que la fórmula Díaz - Macri suena fuerte para las próximas presidenciales. - explicó Comodín – Además la última vez que lo llamamos ya nos dijo que hasta que no solucionáramos el tema de los piquetes en las avenidas y de los trapitos que chorean con el estacionamiento, él no sale más en el Batimovil porque dice que es un bardo. Y que mucho menos iba a hacer semejante bolonqui por alguien a quien relacionan con un “pingüino” porque sería faltar a sus principios ¿Entiende?
- ! Santas elecciones testimoniales Cristina! ¿Y ahora quién podrá ayudarnos? - gritó compungido “Puntero” D Elia mientras con un ábaco calculaba en un mapa cuantos muchachos necesitaría como para cortar la 9 de Julio.
- El Chapulín Colorado seguro que no – agregó alguno que andaba de paso por ahí mirando si podía llevarse su cuarto plan jefes y jefas de garrón– Ya está hecho mierda por la edad. Hace un tiempo salió en el programa de Marley y se lo vio más demacrado que Menem al pobre.
- ! Murciélago traidor! Entonces habrá que recurrir al hombre de acero – dijo la presidenta – hay que llamar a Superman y terminemos de una vez por todas con este tema que si me siguen subiendo los índices de inseguridad me perjudican para las próximas elecciones a las cuales desde ya les digo, no me voy a presentar. ¿Llega Twiter a la Antártida no? Ok Entonces mandale ya un mensaje y que venga por favor.
- Esteee...Ejem... Mire señora... lo que pasa es que de Superman también transcurrieron datos y al parecer en su vida cotidiana este pibe se llama Clark y es bastante pelotudo. Pero tenemos tanta mala suerte que, boludísimo y todo, el pibe se dedica al periodismo señora. Y no me va a creer usted pero ahora está laburando para uno de los medios del grupo Clarín – Explico medio haciéndose el tonto El Comodín Fernández – Así que se pasó para el otro lado. Y le digo más, le cambiaron la S del pecho por el infame logo del tipito tocando la trompetita.
- ! Mierda! - exclamó la señora un tanto por la situación y otro tanto porque a la manicura se le fue la mano con la lima - ¿Es que nada nos puede salir bien? Llamalo al Hombre Araña entonces, ese nunca nos falló.
- Bueno... eh... pasa que murió el Hombre Araña señora – saltó a la defensiva El Impresor Randazzo mientras seguía firmando un DNI tras otro a una velocidad de vértigo – la semana pasada se enganchó con una de las tantas antenas de TV digital y palmó en el acto, lo embalsamamos y está expuesto en el serpentario del Zoo de Palermo.
- La reputísima madre – gritó la Presidenta cada vez más exaltada – ¿El Capitán América? ¿Flash?, ¿Acuaman?, ¿Hulk?
- Mi estimada señora – empezó a explicar Don Timerman mientras repasaba el inventario de las cosas choreadas al avión yanqui para organizar una venta de garaje internacional – El Capitán América responde a los intereses de los Estados Unidos, y como que están medios cabreados por lo del avión. Además Obama lo envió a hacer horas extras en Brasil donde acaban de encontrar tanto petróleo como para dejar en ridículo a los Sauditas.
- Además a Flash – agregó El Comodín – lo está usando Randazzo para repartir los nuevos DNI.
- Con esto que hay que entregarlos en menos de 15 días – se excuso El Impresor - si no los reparte Flash no llegamos ni en pedo. Y en cuanto a Hulk...bueno...fue convocado para el Bailando por un Sueño de Tinelli y agarró viaje.
- Ok, ¿y Acuaman? - preguntó CFK ya masajeándose las sienes y con voz de resignación.
-Acuaman cometió la idiotez de creer eso de los 1000 días a la Alsogaray y se largó a nadar en el riachuelo. Tanta contaminación chupó que en lugar de acrecentársele, los superpoderes se les fueron. Ahora maneja un chiringuito de venta de cornalitos y rabas en el puerto de Mar Del Plata.
- A la Mujer Maravilla también hay que sacarla de la lista – gritó desde el fondo un brigadier que andaba por ahí buscando quien le autorizara un viajecito a España con merca...derías de exportación – la última vez nos amenazó que hasta que no arreglemos los radares ella no volvía a aterrizar su avión invisible ni en Ezeiza ni en Aeroparque porque la última vez casi se la lleva puesta un avión que salía con destino a Barcelona cargado de...ejem...digamos que hortalizas.
- ! Es que nadie en este bendito país va a darme una mano! - gritó la excelentísima ya sacada de quicio – A ver vos Anibalito mío decime con quienes contamos en nuestras filas de Superhéroes locales.
- Bueno, vamos a ver – dijo El Comodín mientras terminaba de firmar la orden de salida que traía el brigadier y mandaba un SMS con la palabra “cancela” a un juez de la suprema a la suiza para frenar los comicios en Chubut – Tenemos al canciller Timerman, pero lamentablemente de súper ese sólo tiene el nombre. También podemos contar con la versión local de los 4 Fantásticos, los 6.7.8 Fanáticos, aunque cada vez mienten más y convencen menos. Y de última tenemos a Mioncaboy, que tiene el poder de parar a todo el país con un sólo llamado. Aunque ciclotímico como anda últimamente tiene días que nos da una mano y otros donde nos da una pata. Y Oyarbide...bue...es Oyarbide.
- Es inútil – dijo una ensombrecida y resignada presidenta – mucho me temo que nunca podremos combatir a los malignos traidores de la banda AntiK.
Pero justo cuando nuestros personajes caían en la desazón. Cuando ya no había más esperanzas para el futuro de nuestra "República Representativa Federal", apareció de la nada para salvarnos el único, el inigualable, el omnipresente superhéroe conocido "el Dibujante" Moreno. Quien con sus delicados pinceles imprimió algunos trazos aquí, otros por allá, un par de fileteadas a los números más allá, y sin que nada pudiera detenerlo transformó absolutamente todas las estadísticas para regocijo de Cristina, su séquito, la Cámpora, los lame tujes de 6.7.8, y de todo aquel que quisiera volver a creer que en los números muchas veces se ve un país serio.
Monologueando entre lo cotidiano y lo irreal...
Cosas que uno va pensando de la vida y que en algún punto decide plasmarlas en letras. Este pretende ser un espacio abierto, así que quienes quieran colaborar con sus escritos e ideas seran bien recibidos. Au revoir y bon voyage.
lunes, 28 de marzo de 2011
sábado, 2 de octubre de 2010
Que ganas de ser famoso!!
por Luciano Di Giorgi
Hace tiempo que dejé de prestar mucha atención a las noticias del día a día en los diarios. No se si a ustedes les pasa lo mismo, pero como que me amargo al pedo leyendo una y otra vez las peleas de los K con todo ser vivo que pase cerca de su campo visual. Así que me amparé en la vieja frase del César “al pueblo, pan y circo” y me dediqué a leer los entretelones del mundo de los famosos. Ya que no puedo formar parte de ellos por lo menos leo sobre ellos. Sobre ellos y sobre las terribles cosas que les pasan en esta dura existencia de vivir rodeados de fama y dinero. Y ojo, no quiero con esto ser tildado de cínico, como me calificó alguno no hace mucho, ni de sonar irónico. Les digo en serio ¿No les parece una vida de merde? Si uno se guía por lo que se ve en los quichicientos programas de farándula no puede más que angustiarse por lo que les pasa a estos “pobres famosos”. Yo he llegado a decirme a mi mismo - puta, mis miserias no son nada en comparación a lo que tiene que sufrir Ricardo “Willy Wonka” Fort, ¿Cuánto debe de pagar ese muchacho por el seguro de su Rolls Royce? -
Pero hablando en serio (ahora si es en serio lo juro) a la hora de las extravagancias y los requisitos ridículos, nuestros prohombres (y promujeres pa` que nadie se ofenda) del espectáculo nacional son pichis al lado de sus pares internacionales (vale aclarar que los pares que mencionaré en adelante tienen talento, cosa que entre los argentos ídolos populares escasea, y por dicho talento es que pueden darse ciertos gustitos). Y así nos encontramos por ejemplo con:
Paulina Rubio: que entre las cosas que pide podemos mencionar: agua mineral en tres temperaturas distintas (fría, tibia y como pa´l mate), sushi del mejor catering de Miami (sigo sin entender esa moda de comer pescado crudo, pero bue…no soy un sibarita), vitaminas azucaradas (¿sería algo así como los Kellog´s del tigre?) y toallas blancas perfumadas. Pero lo curioso es que no come ni bebe nada. O sea, ¿pedimos por pedir Pauli? ¿es realmente necesario?
Luís Miguel: El cantante pide humidificadores (cri…cri…), botellas de oxígeno (seña inequívoca de que está más cerca de Sandro y Michel Jackson de lo que sus fans quieren reconocer) y que el lugar huela a vainilla (gay, muy gay…) En su camerino debe haber agua embotellada, bebidas energizantes, carnes frías, fruta, tequila, vodka y whisky (saca la fruta de la lista, es el arsenal perfecto para un jodón tipo foro romano, perdón la fruta dejala, las uvas para comerlas al estilo César y las bananas para…perdón, ejem…descarrilé). Sin embargo, la más extraña de las cláusulas de sus contratos es que debe tener a disposición un chef exclusivo que le cocine comida turca y ensaladas exóticas (sin comentarios…)
Shakira: La cantante de caderas hipnóticas cuida la línea siguiendo una dieta a base de pescado crudo (Comprensible. Si yo tuviera que vivir a pescado crudo no comería un carajo tampoco) y fruta. Por eso, en su camerino nunca puede faltar melón, mango, manzanas, kivis y el nabo…el nabo del novio que no se le separa ni 30 segundos por temor a que alguien más le encanute la novia de los huevos de oro. También debe tener a su disposición agua de marca francesa disponible a tres temperaturas definidas (otra que hace lo mismo que Paulita, son necesarias tres diferentes temperaturas digo yo. ¿Y porque francesa?) Y grandes cantidades de gaseosa (ok Shakira quizás deberías hablar con don Cormillot para que te explique que las gaseosas en medio de semejante dieta están más desubicadas que chupete en el sillón de Rivadavia). Siempre bebe con sorbete para no estropear su maquillaje.
Jennifer López: Pide que su habitación de hotel esté completamente decorada de blanco (juro que no se me ocurre nada interesante para acotar en este punto, pero sigan leyendo que se pone mejor la cosa) y prohíbe cualquier alimento calórico que pueda tentarla (y claro, hay que mantener semejante culo a raya eh!?) Se enfurece cuando ve un chocolate cerca porque no puede resistir a la tentación de comerlo (vuelvo a insistir, no es moco de pavo meter tanta carne en esos pantalones). Si ponen dulces frente a sus ojos, desata toda su furia (bue…un poco reiterativo ya J-Lo ¿no te parece? ¿Tanto rollo por unos kilitos de más que después te sacan milagrosamente con la aspiradora chupa-lípidos? ¿no te da el bolsillo para comer como Dios manda, y dándote todos los gustos, y después pasar por quirófano? Si de todas formas tarde o temprano caerás en las manos del plástico)
Y así la lista sigue. Pavarotti, el más grande tenor de todos los tiempos, exigía que junto a su habitación del hotel se instalara una cocina profesional donde el mismo (gran chef era además) se preparaba sus propias comidas. Nada de un sushi al paso como cualquier cristiano (porque a la salida de un baile de la Mona uno puede clavarse un mega choripán sin culpas, pero a la salida del Colón cabe más un Makizushi de salmón ¡¿viste?!) O Bon Jovi que cuando anduvo por las tierras cordobesas había pedido que le llenaran el cuarto de pinballs y otros videogames. Bien el pibe teniendo en cuenta que bien habría podido exigir que se lo llenaran de drogas, alcohol y mujeres... ¿Cómo?... ¿en serio?... Ah, perdón, acá me indican que lo de los jueguitos era amén de las minas, el alcohol y las drogas.
Y así podría seguir eternamente. Porque cada uno de los famosos que pueblan esta tierra en algún momento se olvidan que fueron seres normales antes del éxito. Pero no los quiero entretener más. Voy a seguir con lo otro que estaba escribiendo que si tengo suerte en algún momento puede llevarme a la fama. Y si ese momento llegase, entonces tal vez yo también pueda ponerme en exigente y pedir panqueques con dulce de leche por ejemplo. Algo que, por otro lado e irónicamente, puedo tener ahora mismo sin necesidad de ser un VIP (Very Insoportable People). Es más, me acabo de tentar así que…marchen unos panqueques de chocolate con dulce de leche y mates!! (eso si, el agua del mate es embotellada y proveniente de Dinamarca)
Hace tiempo que dejé de prestar mucha atención a las noticias del día a día en los diarios. No se si a ustedes les pasa lo mismo, pero como que me amargo al pedo leyendo una y otra vez las peleas de los K con todo ser vivo que pase cerca de su campo visual. Así que me amparé en la vieja frase del César “al pueblo, pan y circo” y me dediqué a leer los entretelones del mundo de los famosos. Ya que no puedo formar parte de ellos por lo menos leo sobre ellos. Sobre ellos y sobre las terribles cosas que les pasan en esta dura existencia de vivir rodeados de fama y dinero. Y ojo, no quiero con esto ser tildado de cínico, como me calificó alguno no hace mucho, ni de sonar irónico. Les digo en serio ¿No les parece una vida de merde? Si uno se guía por lo que se ve en los quichicientos programas de farándula no puede más que angustiarse por lo que les pasa a estos “pobres famosos”. Yo he llegado a decirme a mi mismo - puta, mis miserias no son nada en comparación a lo que tiene que sufrir Ricardo “Willy Wonka” Fort, ¿Cuánto debe de pagar ese muchacho por el seguro de su Rolls Royce? -
Pero hablando en serio (ahora si es en serio lo juro) a la hora de las extravagancias y los requisitos ridículos, nuestros prohombres (y promujeres pa` que nadie se ofenda) del espectáculo nacional son pichis al lado de sus pares internacionales (vale aclarar que los pares que mencionaré en adelante tienen talento, cosa que entre los argentos ídolos populares escasea, y por dicho talento es que pueden darse ciertos gustitos). Y así nos encontramos por ejemplo con:
Paulina Rubio: que entre las cosas que pide podemos mencionar: agua mineral en tres temperaturas distintas (fría, tibia y como pa´l mate), sushi del mejor catering de Miami (sigo sin entender esa moda de comer pescado crudo, pero bue…no soy un sibarita), vitaminas azucaradas (¿sería algo así como los Kellog´s del tigre?) y toallas blancas perfumadas. Pero lo curioso es que no come ni bebe nada. O sea, ¿pedimos por pedir Pauli? ¿es realmente necesario?
Luís Miguel: El cantante pide humidificadores (cri…cri…), botellas de oxígeno (seña inequívoca de que está más cerca de Sandro y Michel Jackson de lo que sus fans quieren reconocer) y que el lugar huela a vainilla (gay, muy gay…) En su camerino debe haber agua embotellada, bebidas energizantes, carnes frías, fruta, tequila, vodka y whisky (saca la fruta de la lista, es el arsenal perfecto para un jodón tipo foro romano, perdón la fruta dejala, las uvas para comerlas al estilo César y las bananas para…perdón, ejem…descarrilé). Sin embargo, la más extraña de las cláusulas de sus contratos es que debe tener a disposición un chef exclusivo que le cocine comida turca y ensaladas exóticas (sin comentarios…)
Shakira: La cantante de caderas hipnóticas cuida la línea siguiendo una dieta a base de pescado crudo (Comprensible. Si yo tuviera que vivir a pescado crudo no comería un carajo tampoco) y fruta. Por eso, en su camerino nunca puede faltar melón, mango, manzanas, kivis y el nabo…el nabo del novio que no se le separa ni 30 segundos por temor a que alguien más le encanute la novia de los huevos de oro. También debe tener a su disposición agua de marca francesa disponible a tres temperaturas definidas (otra que hace lo mismo que Paulita, son necesarias tres diferentes temperaturas digo yo. ¿Y porque francesa?) Y grandes cantidades de gaseosa (ok Shakira quizás deberías hablar con don Cormillot para que te explique que las gaseosas en medio de semejante dieta están más desubicadas que chupete en el sillón de Rivadavia). Siempre bebe con sorbete para no estropear su maquillaje.
Jennifer López: Pide que su habitación de hotel esté completamente decorada de blanco (juro que no se me ocurre nada interesante para acotar en este punto, pero sigan leyendo que se pone mejor la cosa) y prohíbe cualquier alimento calórico que pueda tentarla (y claro, hay que mantener semejante culo a raya eh!?) Se enfurece cuando ve un chocolate cerca porque no puede resistir a la tentación de comerlo (vuelvo a insistir, no es moco de pavo meter tanta carne en esos pantalones). Si ponen dulces frente a sus ojos, desata toda su furia (bue…un poco reiterativo ya J-Lo ¿no te parece? ¿Tanto rollo por unos kilitos de más que después te sacan milagrosamente con la aspiradora chupa-lípidos? ¿no te da el bolsillo para comer como Dios manda, y dándote todos los gustos, y después pasar por quirófano? Si de todas formas tarde o temprano caerás en las manos del plástico)
Y así la lista sigue. Pavarotti, el más grande tenor de todos los tiempos, exigía que junto a su habitación del hotel se instalara una cocina profesional donde el mismo (gran chef era además) se preparaba sus propias comidas. Nada de un sushi al paso como cualquier cristiano (porque a la salida de un baile de la Mona uno puede clavarse un mega choripán sin culpas, pero a la salida del Colón cabe más un Makizushi de salmón ¡¿viste?!) O Bon Jovi que cuando anduvo por las tierras cordobesas había pedido que le llenaran el cuarto de pinballs y otros videogames. Bien el pibe teniendo en cuenta que bien habría podido exigir que se lo llenaran de drogas, alcohol y mujeres... ¿Cómo?... ¿en serio?... Ah, perdón, acá me indican que lo de los jueguitos era amén de las minas, el alcohol y las drogas.
Y así podría seguir eternamente. Porque cada uno de los famosos que pueblan esta tierra en algún momento se olvidan que fueron seres normales antes del éxito. Pero no los quiero entretener más. Voy a seguir con lo otro que estaba escribiendo que si tengo suerte en algún momento puede llevarme a la fama. Y si ese momento llegase, entonces tal vez yo también pueda ponerme en exigente y pedir panqueques con dulce de leche por ejemplo. Algo que, por otro lado e irónicamente, puedo tener ahora mismo sin necesidad de ser un VIP (Very Insoportable People). Es más, me acabo de tentar así que…marchen unos panqueques de chocolate con dulce de leche y mates!! (eso si, el agua del mate es embotellada y proveniente de Dinamarca)
sábado, 25 de septiembre de 2010
Las efemerides que a nadie le importan
por Luciano Di Giorgi
Efemerides basadas en los archivos de la Real Sociedad Histórica de Marcelo Polino
En un día como el de hoy pero de:
228 A.C.: En la India, el físico y matemático Hasafausto Papetili descubría que de la mezcla de los colores primarios, junto con el negro y el blanco resultaba un color totalmente indefinido.
1 A.C.: El soldado romano Romulo Arturvs Capdevilus inventaba los ojales de las zapatillas. Invento que no prospero dado que las zapatillas fueron inventadas muchos siglos después.
25 D.C.: Surge el circo Romano y sus espectáculos de competencia y muerte en vivo y en directo. Predecesores de los actuales reality show.
1021 D.C.: Nace el poeta, filósofo y pensador escocés Francis Mac Cleanandclear. A quien se atribuye la celebre frase “ Oh shit, I forgot my underwear in the queen´s room” frase por la cual luego fuera torturado hasta la muerte en manos del mismísimo Rey de Inglaterra.
1525 D.C.: Entre tribus de la muy posterior Ciudad de Córdoba surgía el primer timo (bien llamado históricamente cuento del tío) que consistía en la venta de postales fraudulentas que retrataban la llegada de Don Jerónimo a la ciudad, como 6 meses antes de que pasara.
25 A.C - D.C.: En la América precolombina, el sacerdote Inca Itumamac Tambienc, descubría la influencia de la luna en el crecimiento de las uñas de los pies.
1230 D.C.: El científico alemán Gunther Kraus (posteriormente conocido como the German Kraus) determinaba en sus investigaciones que la rana no es, bajo ningún concepto, el femenino del sapo.
1308 D.C.: El gran ilusionista español Marcos García de la Vega y Ole, realizaba por primera vez en la historia el truco de sacar un conejo de una galera. Razón más suficiente para que la inquisición lo tildara de diabólico condenandolo al garrote vil.
1614 D.C.: La reina Sofía I de Luxemburgo, en su clásica bajada de las escaleras reales en su fiesta de cumpleaños, enreda sus faldas en los pies de su doncella. Como resultado surge lo que puede considerarse como el primer blooper de la historia. El segundo blooper sería cuando la horca donde se iba a ejecutar a dicha doncella se corto en plena ejecución.
Efemerides basadas en los archivos de la Real Sociedad Histórica de Marcelo Polino
En un día como el de hoy pero de:
228 A.C.: En la India, el físico y matemático Hasafausto Papetili descubría que de la mezcla de los colores primarios, junto con el negro y el blanco resultaba un color totalmente indefinido.
1 A.C.: El soldado romano Romulo Arturvs Capdevilus inventaba los ojales de las zapatillas. Invento que no prospero dado que las zapatillas fueron inventadas muchos siglos después.
25 D.C.: Surge el circo Romano y sus espectáculos de competencia y muerte en vivo y en directo. Predecesores de los actuales reality show.
1021 D.C.: Nace el poeta, filósofo y pensador escocés Francis Mac Cleanandclear. A quien se atribuye la celebre frase “ Oh shit, I forgot my underwear in the queen´s room” frase por la cual luego fuera torturado hasta la muerte en manos del mismísimo Rey de Inglaterra.
1525 D.C.: Entre tribus de la muy posterior Ciudad de Córdoba surgía el primer timo (bien llamado históricamente cuento del tío) que consistía en la venta de postales fraudulentas que retrataban la llegada de Don Jerónimo a la ciudad, como 6 meses antes de que pasara.
25 A.C - D.C.: En la América precolombina, el sacerdote Inca Itumamac Tambienc, descubría la influencia de la luna en el crecimiento de las uñas de los pies.
1230 D.C.: El científico alemán Gunther Kraus (posteriormente conocido como the German Kraus) determinaba en sus investigaciones que la rana no es, bajo ningún concepto, el femenino del sapo.
1308 D.C.: El gran ilusionista español Marcos García de la Vega y Ole, realizaba por primera vez en la historia el truco de sacar un conejo de una galera. Razón más suficiente para que la inquisición lo tildara de diabólico condenandolo al garrote vil.
1614 D.C.: La reina Sofía I de Luxemburgo, en su clásica bajada de las escaleras reales en su fiesta de cumpleaños, enreda sus faldas en los pies de su doncella. Como resultado surge lo que puede considerarse como el primer blooper de la historia. El segundo blooper sería cuando la horca donde se iba a ejecutar a dicha doncella se corto en plena ejecución.
martes, 21 de septiembre de 2010
Medio agarrado de los pelos esto de la genética
por Luciano Di Giorgi
Yo acarreo desde siempre una maldición que es peor que las maldiciones gitanas, y es la maldita maldición de la genética (valga la rebusnancia). ¿Y que es la genética se preguntará usted? Y como yo no soy científico para explicarla bien le dejo una especie de resumen de lo que y creo que es. La genética doñita es la más ambigua de las ciencias. Si señora, así como lo escucha, ambigua. ¿Y porque ambigua se preguntará usted? Porque la genética puede ser buena onda, o una hija de su buena, y muy profesional señora de la calle, madre. Parece ser que los genes, que son el objeto de estudio de dicha ciencia, son los responsables de que uno salga como salga, para bien o para mal. Son responsables por ejemplo de los colores de uno, ojos, cabello, piel, bandera que llevaremos a la cancha etc. Son los que determinan mal que mal la altura, el peso y el tamaño del cuerpo. Aunque en este último caso suelen pifiarle como es el caso mío. Mis viejos quedaron por debajo de la línea del 1,70, mientras que sus dos pichones superamos el 1,85. Y cuando mi viejo fue a la oficina de reclamos los genes le dijeron “disculpe señor, pasa que fue por un problema de traspapeleo en el sistema. No se haga problema que a los próximos Di Giorgis les damos 15 cm. extra como cortesía de la casa…”.
Pero volviendo a la pavada que nos ocupa, los genes son los responsables de las cosas buenas que heredamos de nuestros antepasados. Pero ojito, porque no sólo de pan vive el hombre, y no sólo cosas buenas le pasaran, porque los mismos cromosomas son también responsables de las herencias no tan deseadas. Y acá es donde yo digo que cargo con una especie de maldición. Porque si bien yo salí alto, rubio y de complexión más o menos atlética, existen una serie de letras chicas en el contrato que se van descubriendo con los años. A mí en la repartija me tocaron por ejemplo:
Los pieses (en plural porque tengo dos pies) cabos de uno de mis abuelos y las piernas flacas del otro.
La piel de mierda de la rama irlandesa que le imprime a mi cuerpo una exclusiva tonalidad blanco-violácea en invierno, y rojo langostino en verano.
El diámetro craneal inusitado de los vascos (nada menos que 60 cm. de circunferencia, lo mismo que la cintura de una modelo) y que encima de gigante debe convivir con las migrañas crónicas que me legó la abuela andaluza. No es joda, un dolor de cabeza mío pueda resultar mortal para una capocha de tamaño regular, o por lo menos mandarlos a terapia intensiva.
Una espalda ancha en los hombros y tirando a angosta en la base (también regalo de los irlandeses) pero sostenida por una columna que asemeja más a la línea de un electrocardiograma que a una línea recta. Sin contar además la encorvadura cada vez más marcada que me dejó mi abuelo siciliano.
Heredé el apetito italiano que nos lleva a comer cualquier cosa, y en grandes cantidades. Eso si, sea cual sea el plato principal, la entrada siempre era un buen plato de pasta. Pero también heredé la acidez estomacal y problemas diversos de gastroenteritis, los cuales no son de llevarse muy bien con las salsas de tomate.
Los dientes y muelas de leche que fueron cayendo uno a uno dejando lugar a los dientes y muelas que deben ser de ricota. Una cagada de dentadura la mía y muy propensa a que en mi boca se realicen multitudinarias raves de caries con punchi-punchi incluido.
Lo de las piernas flacas ya lo mencione y es uno de mis grandes complejos. Pero además súmenle que tengo menos culo que un tubo de ensayo. Algo injusto ya que más de la mitad de mi familia es de glúteos amplios. Y seamos sinceros, a las minas les gustan las colas masculinas o ¿no? Hoy en día esto no me jode porque tuve la suerte de enganchar una buena mina que no se fija en eso (o por lo menos esa mentira me dijo). Pero en mis años de soltero tuve que ver impotente como los futbolistas de gambas y colas musculosas se llevaban las miradas y elogios de las mejores minas dejándonos a los voleybolistas en segundo plano.
Pero todas las cosas más arriba mencionadas son pequeñeces absurdas, insignificantes incluso podría decirse, comparadas con la peor de todas las herencias habidas y por haber. La muy maldita alopecia, la fatal pérdida del cabello. Esa si que es jodida.
La pelada es al hombre, lo que las tetas chiquitas, la celulitis, y/o la gravedad en las carnes es a la mujer. Un verdadero atentado a la vanidad.
En mi caso, y por esto de la genética, comencé a ver con espanto que estaba perdiendo pelo a los 17 años ¡un horror! Asustado recurrí a todo tipo de especialista que me indicaron numerosos y muy variados tratamientos. “tenés que colgarte todos los días cabeza abajo para que circule bien la sangre” me dijo uno, y yo como un boludo andaba cual murciélago albino prendido en el árbol del fondo mirando el mundo al revés. “proba con shampoo de ortiga” y ni .bosta “masajes en el cráneo para incentivar la circulación” me dijo otro y casi me quedo sin dedos de tanto masajearme el bocho pero ni así. “la primera meada de un elefante africano mezclada en el acondicionador” y ahí fue el boludo a buscar orín de paquidermo al zoológico (acá creo que fue culpa mía porque el del zoo de Córdoba no era africano, creo que era un elefante asiático)
Pero eso no es lo peor. Lo peor es descubrir con los años que en realidad el pelo no se pierde, en realidad el pelo se cae. ¿Y a donde va a parar cuando la gravedad actúa sobre él? Eso mismo, a situarse en otro lado. Es como esa ley de la física y la química que dice que nada se pierde, todo se transforma, bueno en este caso el pelo de la cabeza termina por volverse pelo en la espalda, en el pecho, en la nariz y hasta de las orejas! Lo juro por lo que más quiero que yo no tenía pelo en la espalda. Pero de unos años a esta parte me empezaron a salir esos antiestéticos vellos entre los omóplatos. Empezaron a salir muy despacio al principio, como haciéndose los boludos. Un día me levante y mi señora me dijo “mirá cuchi, te salieron dos pelos en el lunar del hombro, te los arranco…” Y de ahí en más siguieron cayendo de la cabeza y forestando la espalda. Y ni hablar del día que me levante, me vi las orejas y me dije “boludo! Parezco un hobbit de orejas peludas!!!”
O sea que hay algo peor que quedarse pelado y es quedarse peludo en donde no se debería uno quedar peludo. ¿Y hay algo peor que quedarse pelado y peludo? ¡Claro que lo hay! Es no aceptar que uno esta entrando en estas dos condiciones. Y aca uno puede caer en tres nefastas categorías, el peinado con trampa, el del quincho, y el operado con implantes. El peinado con trampa es aquel que quiere tapar los espacios abiertos con los pocos pelos que le quedan. Muchachos, eso roza con lo patético, casi tan patético como los que agarran ese gato muerto bajo las ruedas de un mionca y se lo chantan en la pelada. El peluquín señores es el peor enemigo de la imagen personal. ¡Sépanlo, los quinchos no engañan a nadie! Y después están los operados que se sacan pelos del pubis por ejemplo y se lo meten en las entradas, dando como resultado muchas veces el raro caso de pelo lacio en el fondo y crespo en el frente. Y que al igual que los implantes mamarios, se nota que son falsos pero con la gran salvedad que las tetas artificiales a los hombres no nos calientan…perdón no nos importan, calentar si que calientan.
Así que yo opté por no caer en la ridiculez y decidí seguir ese engaño sutil que dice que este verano se va a usar la pelada. A fin de cuentas cuando hago el balance de lo que me ahorro de shampoo, acondicionadores y peluquero ser pelado no esta tan mal.
Yo acarreo desde siempre una maldición que es peor que las maldiciones gitanas, y es la maldita maldición de la genética (valga la rebusnancia). ¿Y que es la genética se preguntará usted? Y como yo no soy científico para explicarla bien le dejo una especie de resumen de lo que y creo que es. La genética doñita es la más ambigua de las ciencias. Si señora, así como lo escucha, ambigua. ¿Y porque ambigua se preguntará usted? Porque la genética puede ser buena onda, o una hija de su buena, y muy profesional señora de la calle, madre. Parece ser que los genes, que son el objeto de estudio de dicha ciencia, son los responsables de que uno salga como salga, para bien o para mal. Son responsables por ejemplo de los colores de uno, ojos, cabello, piel, bandera que llevaremos a la cancha etc. Son los que determinan mal que mal la altura, el peso y el tamaño del cuerpo. Aunque en este último caso suelen pifiarle como es el caso mío. Mis viejos quedaron por debajo de la línea del 1,70, mientras que sus dos pichones superamos el 1,85. Y cuando mi viejo fue a la oficina de reclamos los genes le dijeron “disculpe señor, pasa que fue por un problema de traspapeleo en el sistema. No se haga problema que a los próximos Di Giorgis les damos 15 cm. extra como cortesía de la casa…”.
Pero volviendo a la pavada que nos ocupa, los genes son los responsables de las cosas buenas que heredamos de nuestros antepasados. Pero ojito, porque no sólo de pan vive el hombre, y no sólo cosas buenas le pasaran, porque los mismos cromosomas son también responsables de las herencias no tan deseadas. Y acá es donde yo digo que cargo con una especie de maldición. Porque si bien yo salí alto, rubio y de complexión más o menos atlética, existen una serie de letras chicas en el contrato que se van descubriendo con los años. A mí en la repartija me tocaron por ejemplo:
Los pieses (en plural porque tengo dos pies) cabos de uno de mis abuelos y las piernas flacas del otro.
La piel de mierda de la rama irlandesa que le imprime a mi cuerpo una exclusiva tonalidad blanco-violácea en invierno, y rojo langostino en verano.
El diámetro craneal inusitado de los vascos (nada menos que 60 cm. de circunferencia, lo mismo que la cintura de una modelo) y que encima de gigante debe convivir con las migrañas crónicas que me legó la abuela andaluza. No es joda, un dolor de cabeza mío pueda resultar mortal para una capocha de tamaño regular, o por lo menos mandarlos a terapia intensiva.
Una espalda ancha en los hombros y tirando a angosta en la base (también regalo de los irlandeses) pero sostenida por una columna que asemeja más a la línea de un electrocardiograma que a una línea recta. Sin contar además la encorvadura cada vez más marcada que me dejó mi abuelo siciliano.
Heredé el apetito italiano que nos lleva a comer cualquier cosa, y en grandes cantidades. Eso si, sea cual sea el plato principal, la entrada siempre era un buen plato de pasta. Pero también heredé la acidez estomacal y problemas diversos de gastroenteritis, los cuales no son de llevarse muy bien con las salsas de tomate.
Los dientes y muelas de leche que fueron cayendo uno a uno dejando lugar a los dientes y muelas que deben ser de ricota. Una cagada de dentadura la mía y muy propensa a que en mi boca se realicen multitudinarias raves de caries con punchi-punchi incluido.
Lo de las piernas flacas ya lo mencione y es uno de mis grandes complejos. Pero además súmenle que tengo menos culo que un tubo de ensayo. Algo injusto ya que más de la mitad de mi familia es de glúteos amplios. Y seamos sinceros, a las minas les gustan las colas masculinas o ¿no? Hoy en día esto no me jode porque tuve la suerte de enganchar una buena mina que no se fija en eso (o por lo menos esa mentira me dijo). Pero en mis años de soltero tuve que ver impotente como los futbolistas de gambas y colas musculosas se llevaban las miradas y elogios de las mejores minas dejándonos a los voleybolistas en segundo plano.
Pero todas las cosas más arriba mencionadas son pequeñeces absurdas, insignificantes incluso podría decirse, comparadas con la peor de todas las herencias habidas y por haber. La muy maldita alopecia, la fatal pérdida del cabello. Esa si que es jodida.
La pelada es al hombre, lo que las tetas chiquitas, la celulitis, y/o la gravedad en las carnes es a la mujer. Un verdadero atentado a la vanidad.
En mi caso, y por esto de la genética, comencé a ver con espanto que estaba perdiendo pelo a los 17 años ¡un horror! Asustado recurrí a todo tipo de especialista que me indicaron numerosos y muy variados tratamientos. “tenés que colgarte todos los días cabeza abajo para que circule bien la sangre” me dijo uno, y yo como un boludo andaba cual murciélago albino prendido en el árbol del fondo mirando el mundo al revés. “proba con shampoo de ortiga” y ni .bosta “masajes en el cráneo para incentivar la circulación” me dijo otro y casi me quedo sin dedos de tanto masajearme el bocho pero ni así. “la primera meada de un elefante africano mezclada en el acondicionador” y ahí fue el boludo a buscar orín de paquidermo al zoológico (acá creo que fue culpa mía porque el del zoo de Córdoba no era africano, creo que era un elefante asiático)
Pero eso no es lo peor. Lo peor es descubrir con los años que en realidad el pelo no se pierde, en realidad el pelo se cae. ¿Y a donde va a parar cuando la gravedad actúa sobre él? Eso mismo, a situarse en otro lado. Es como esa ley de la física y la química que dice que nada se pierde, todo se transforma, bueno en este caso el pelo de la cabeza termina por volverse pelo en la espalda, en el pecho, en la nariz y hasta de las orejas! Lo juro por lo que más quiero que yo no tenía pelo en la espalda. Pero de unos años a esta parte me empezaron a salir esos antiestéticos vellos entre los omóplatos. Empezaron a salir muy despacio al principio, como haciéndose los boludos. Un día me levante y mi señora me dijo “mirá cuchi, te salieron dos pelos en el lunar del hombro, te los arranco…” Y de ahí en más siguieron cayendo de la cabeza y forestando la espalda. Y ni hablar del día que me levante, me vi las orejas y me dije “boludo! Parezco un hobbit de orejas peludas!!!”
O sea que hay algo peor que quedarse pelado y es quedarse peludo en donde no se debería uno quedar peludo. ¿Y hay algo peor que quedarse pelado y peludo? ¡Claro que lo hay! Es no aceptar que uno esta entrando en estas dos condiciones. Y aca uno puede caer en tres nefastas categorías, el peinado con trampa, el del quincho, y el operado con implantes. El peinado con trampa es aquel que quiere tapar los espacios abiertos con los pocos pelos que le quedan. Muchachos, eso roza con lo patético, casi tan patético como los que agarran ese gato muerto bajo las ruedas de un mionca y se lo chantan en la pelada. El peluquín señores es el peor enemigo de la imagen personal. ¡Sépanlo, los quinchos no engañan a nadie! Y después están los operados que se sacan pelos del pubis por ejemplo y se lo meten en las entradas, dando como resultado muchas veces el raro caso de pelo lacio en el fondo y crespo en el frente. Y que al igual que los implantes mamarios, se nota que son falsos pero con la gran salvedad que las tetas artificiales a los hombres no nos calientan…perdón no nos importan, calentar si que calientan.
Así que yo opté por no caer en la ridiculez y decidí seguir ese engaño sutil que dice que este verano se va a usar la pelada. A fin de cuentas cuando hago el balance de lo que me ahorro de shampoo, acondicionadores y peluquero ser pelado no esta tan mal.
jueves, 16 de septiembre de 2010
De libros e ideotas...
por Luciano Di Giorgi
Ustedes por ahí no lo saben, pero este perejil cruza con berro está escribiendo un libro. De hecho está escribiendo tres libros en simultáneo, y por ende no escribe ninguno. Pero yo soy así, la frase quien mucho abarca poco aprieta para mí carece de nisigficado, o quizá será que todavía no la entendí. Y me suele ocurrir bastante seguido que me siento frente a la máquina dispuesto a escribir con toda la furia para darme cuenta, breves instantes después, que justo en ese momento las ideas y la creatividad se me jueron de paseo. Son en estos momentos donde para relajar la cabeza empiezo a pensar en cosas que nada tengan que ver con lo que estoy escribiendo y de donde nacen todas las estupideces que publico en los post.
Ahora sin ir más lejos estoy tratando de seguir el hilo de lo que escribí en mi libro ayer y no se me ocurre nada. Así que nuevamente utilicé esta técnica de pensar en algo que nada que ver y esperar que la idea surja sola y me puse a pensar en los libros que leí en mi vida. Acto seguido pensé no sólo en los libros sino también en que habrían estado pensando los autores cuando los escribieron. Y después, ilógicamente, me puse a fantasear que hubiera escrito yo basándome sólo en los títulos de dichos libros. Bueno, lo que sigue a continuación es una lista de versiones propias de libros ajenos. Obviamente que por cuestiones de espacio sólo les dejo las sinopsis de cada uno.
Papillon: crudísima historia que narra las desventuras de un preso francés condenado injustamente a pasar el resto de su vida rayando toneladas y más toneladas de manzanas para hacer un plato de alimento para bebes que entre al libro Guines de los records. Papillon es un libro cargado de suspenso e intrigas. ¿Logrará nuestro protagonista rayar la suficiente cantidad de manzanas? ¿Se recuperará alguna vez de las dolorosas heridas producidas cada vez que se le zafa el cacho de manzana y se raya el dedo? ¿Será su papilla gigante lo suficientemente grande como para batir el record?
El día del Chacal: libro de carácter científico que, a modo de diario, narra la vida cotidiana de estos caninos salvajes y carroñeros que habitan en los desiertos de México.
La ciudad de las Bestias: Historia ambientada en un pueblito de Galicia donde por algún extraño misterio ningún alumno pasa del primer grado
El señor de los anillos: Biografía no autorizada sobre la vida y obra de Samuel Ibrahim, paisano de plaza Once, que continuó con el negocio familiar hasta convertirse en un magnate de la joyería.
La milla verde: (famoso en la Argentina por la película Milagros inesperados) que narra las desventuras de un prisionero condenado a pintar 1,609344 Km de una ciclo vía de la ciudad con un pincel número 16 redondo. Obviamente de color verde.
El padrino: Breve cuento ambientado en un bautismo donde el padrino debe llegar luchando contra las demoras en el transporte público, y el hecho de haberse olvidado el regalo. Las jugueterías cerradas en día domingo le imprimen a esta obra un suspenso inusitado.
La alternativa del Diablo: De cómo el club atlético Independiente de Avellaneda va tratando de salir de los problemas económicos y del transe de no poder levantar en la tabla. La alternativa del diablo nos lleva a través del análisis de las autoridades que no saben si llamarlo al Tolo o probar con Bochini en el puesto de DT.
Y así podría seguir largo y tendido porque tuve la suerte de haber podido leer muchísimos libros en mi vida. Pero los voy a tener que ir dejando porque de rompe y raje se me vino una ideota, aunque no para mi libro sino para el cuento que le estoy escribiendo a Isabella. Pero algo es algo ¿no?
Ustedes por ahí no lo saben, pero este perejil cruza con berro está escribiendo un libro. De hecho está escribiendo tres libros en simultáneo, y por ende no escribe ninguno. Pero yo soy así, la frase quien mucho abarca poco aprieta para mí carece de nisigficado, o quizá será que todavía no la entendí. Y me suele ocurrir bastante seguido que me siento frente a la máquina dispuesto a escribir con toda la furia para darme cuenta, breves instantes después, que justo en ese momento las ideas y la creatividad se me jueron de paseo. Son en estos momentos donde para relajar la cabeza empiezo a pensar en cosas que nada tengan que ver con lo que estoy escribiendo y de donde nacen todas las estupideces que publico en los post.
Ahora sin ir más lejos estoy tratando de seguir el hilo de lo que escribí en mi libro ayer y no se me ocurre nada. Así que nuevamente utilicé esta técnica de pensar en algo que nada que ver y esperar que la idea surja sola y me puse a pensar en los libros que leí en mi vida. Acto seguido pensé no sólo en los libros sino también en que habrían estado pensando los autores cuando los escribieron. Y después, ilógicamente, me puse a fantasear que hubiera escrito yo basándome sólo en los títulos de dichos libros. Bueno, lo que sigue a continuación es una lista de versiones propias de libros ajenos. Obviamente que por cuestiones de espacio sólo les dejo las sinopsis de cada uno.
Papillon: crudísima historia que narra las desventuras de un preso francés condenado injustamente a pasar el resto de su vida rayando toneladas y más toneladas de manzanas para hacer un plato de alimento para bebes que entre al libro Guines de los records. Papillon es un libro cargado de suspenso e intrigas. ¿Logrará nuestro protagonista rayar la suficiente cantidad de manzanas? ¿Se recuperará alguna vez de las dolorosas heridas producidas cada vez que se le zafa el cacho de manzana y se raya el dedo? ¿Será su papilla gigante lo suficientemente grande como para batir el record?
El día del Chacal: libro de carácter científico que, a modo de diario, narra la vida cotidiana de estos caninos salvajes y carroñeros que habitan en los desiertos de México.
La ciudad de las Bestias: Historia ambientada en un pueblito de Galicia donde por algún extraño misterio ningún alumno pasa del primer grado
El señor de los anillos: Biografía no autorizada sobre la vida y obra de Samuel Ibrahim, paisano de plaza Once, que continuó con el negocio familiar hasta convertirse en un magnate de la joyería.
La milla verde: (famoso en la Argentina por la película Milagros inesperados) que narra las desventuras de un prisionero condenado a pintar 1,609344 Km de una ciclo vía de la ciudad con un pincel número 16 redondo. Obviamente de color verde.
El padrino: Breve cuento ambientado en un bautismo donde el padrino debe llegar luchando contra las demoras en el transporte público, y el hecho de haberse olvidado el regalo. Las jugueterías cerradas en día domingo le imprimen a esta obra un suspenso inusitado.
La alternativa del Diablo: De cómo el club atlético Independiente de Avellaneda va tratando de salir de los problemas económicos y del transe de no poder levantar en la tabla. La alternativa del diablo nos lleva a través del análisis de las autoridades que no saben si llamarlo al Tolo o probar con Bochini en el puesto de DT.
Y así podría seguir largo y tendido porque tuve la suerte de haber podido leer muchísimos libros en mi vida. Pero los voy a tener que ir dejando porque de rompe y raje se me vino una ideota, aunque no para mi libro sino para el cuento que le estoy escribiendo a Isabella. Pero algo es algo ¿no?
Compraralpedo.com
Campera Columbia Titanium 2010 $ 550
Pantalón Desmontable para trekking $ 349
Zapatillas Salomón Authentic $ 769
GPS con widescreen U$D 144, 99 (unos $ 565)
Toyota Hilux 4x4 doble cabina SRV 3.0 TDi $150.200
Celular I-Phone para llamar a la grúa $ 499
Sombrero de cuero onda Coco Dundee $180
Quedarte atorado entre la nieve y el barro de la primera cuadra de la subida de Saihueque y sintiéndote como un pelotúdo porque este gil pasó por al lado tuyo en un Clío 97 de mierda, medio destartalado y gasolero sin ningún problema hasta arriba de todo, no tiene precio. Para todo lo demás existe Garchacard.
Esto les juro que pasó hace un par de años atrás. Justo en la esquina de mi casa anterior al pie del Cerro Otto, sube la calle Saihueque que para ser honesto es bastante jodida de subir y mucho más con nieve. Y ahí se quedó este pobre señor que más tarde (porque obvio que llegué hasta arriba, estacione seguro y baje a ayudar) supe que era de Rosario y que era la primera vez que manejaba en la nieve.
¿Y a que viene toda esta perorata se preguntará usted señora? Y viene a colación del tema que voy a tratar de tratar a continuación. “del por qué que muchas veces compramos pelotudeces que no necesitamos”
A saber en el ejemplo anterior, nos encontramos a una persona que vive en una gran ciudad pero que sin embargo posee una gran camioneta 4x4 más ideal para la topografía de la luna que para la city propiamente dicha. Que además, en la primera oportunidad que tiene para justificar tan astronómico gasto, se da cuenta que sin importar la potencia, la tracción y demás cosas que la camioneta pueda ofrecerle, se queda empantanado como cualquier hijo de vecino. Y eso sin contar el GPS de última generación que te puede guiar hasta saturno, pero que no te avisa “cuidado imbécil que la zanja está tapada por nieve y no la vas a ver”. Y ni hablar del super, archi, mega celular que por más touchscreen que tenga, no te asegura que el hijo de puta de la grúa te deje esperándolo por horas en la calle pasando más frío que Walt Disney en su última morada. Ojo, no digo que sea culpa del pobre rosarino, sólo digo que por ahí le hubiera convenido gastar más plata en cursos de manejo en la nieve que en tecnología innecesaria. Y por ahí ustedes dirán “que guacho pistola este Luciano que anda por la nieve con un Clio donde las mejores todo terreno no pueden” y desde ya les digo que nos es así. Yo no soy nada fuera de lo normal. Los que convivimos con nieve sabemos andar en la nieve, así de simple. Si en cambio yo hubiera ido a Rosario, aún con GPS incluido, lo más probable es que intentando ir al monumento a la bandera hubiese terminado apareciendo en la Casa de Tucumán.
Lo mismo pasa por ejemplo con los celulares. Yo nunca lo conté pero antes trabajaba en una compañía de telecomunicaciones atendiendo las cuentas de empresas de Bariloche. Ahí se me solía dar siempre la misma situación cuando salía al mercado algún teléfono nuevo.
- Che negrito, vengo a cambiar el teléfono -
- ¿de nuevo? Si el mes pasado te llevaste la BlackBerry nueva? -
- Si, si, pero ya no me sirve. Me queda chica. Ahora quiero el nuevo que salió -
- ¿Cuál de los nuevos Marcos? Salen varios modelos nuevos por mes -
- El nuevo, el que tiene tuch escrin, con 350 gb de memoria interna y hasta servicio de planchado de camisa -
- ¿Y para que querés tanto si no usas siquiera el mail en el equipo? ¿y tanto de memoria? Si de pedo tenés la agenda cargada -
- No, no entendés, de verdad que necesito ese fono negrito -
- Ok, pero dame algún otro dato porque no se a cual de todos te referís -
- A ese nuevo… el que le vendiste ayer a Jorge -
¡Bingo! Ahí está la respuesta a mi pregunta ¿para qué carajo querés Touchsreen, memoría extendida y demás servicios si no los usas? ¡Obvio!Porque se lo vendí a Jorge, su amigo. Y Marcos no puede ser menos que Jorge. Seguro que ayer se vieron y uno le presumió al otro con el equipo que recibe mails (servicio que no usa porque me cansé de configurárselo y que el otro por inútil lo vive desconfigurando) y el Jorge le retruco diciendo, “si, pero mirá lo que me compré yo ayer” Y siguen eternamente comprando cosas cada vez más avanzadas (y por ende más caras) sólo por no ser menos que el otro.
Las modas y el condicionamiento social señoras y señores son los culpables de que muchas veces caigamos en estas compras compulsivas al reverendo pedo.
En el medio de la ciudad andan con gigantes y antieconómicos vehículos más aptos para el Paris-Dakar que para el tráfico cargadísimo de las 6 de la tarde.
Cientos de consumidores nos tiramos a comprar modelos de celulares cada vez más modernos y sin embargo en las charlas con mis amigos todos extrañamos el nokia 1100. ¿Vaya paradoja no?
Ni hablar de los guardarropas atiborrados de prendas que de pedo usamos una vez al año. Es más, conocí mujeres que se gastan cientos en cosas que después no usan porque se ven gordas (sin palabras).
Sin ir más lejos yo me compré una notebook espectacular, que aunque usada, me salió más de 2 lucas y a la cual de pedo que le uso el procesador de texto y muy de vez en cuando el paintbrush para boludear un rato. Todo para darme cuenta que con la vieja PC que tengo en el escritorio con windows 93 me bastaba y sobraba.
Últimamente me estoy dando cuenta (más forzado por la realidad económica que por mi pensamiento en si) que uno debe aprender a ser feliz con lo que tiene y no preocupado por lo que debería tener. Las patéticas frases tipo Osho, Coello o Bucal me enervan, pero hay una que me es muy útil y que no la leí en un pedorro libro de autoayuda (que en realidad sólo ayudan al autor que vendió miles de ejemplares) sino que me la dijo un sabio conocido mío que de filósofo tiene lo que yo de físico nuclear “mirá gringo, yo no tengo todo lo que quiero. Pero quiero todo lo que tengo” Y el vago es feliz.
Yo no tengo una super 4x4, pero tengo un hermoso Clio medio destruido que cada tanto me deja a pata, pero que sube las cuestas nevadas como una cabra el muy hijo de puta. Y más importante aún, que me lleva a la plaza a jugar con mi hija cuando queremos.
No tengo celular con pantalla táctil, de hecho no tengo celular y vivo tranquilo sin tener que contestar miles de sms por día de gente que está tan ocupada mandando mensajitos que no tiene tiempo de sentarse a tomar unos mates y charlar como Dios manda.
Definitivamente no tengo la última netbook, esa que entra cerrada en el bolsillo trasero del jean y que pesa menos que un paquete de yerba. Pero tengo un armatoste, que mal que mal me permite poder estar escribiendo un cuento para cuando mi Isabella aprenda a leer. Y eso para mi no tiene precio
Todavía no tengo casa propia (y a como van las cosas probablemente nunca la tenga) pero por lo menos pude alquilar una casa desde donde tengo la privilegiada vista del lago Nahuel Huapi. Algo que en los exclusivos countrys todavía no pueden ofrecer.
Haciendo un balance puedo decir que gracias a la crisis económica (sobretodo la personal) ya puedo aprender a querer todo lo que tengo.
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Quedarte atorado entre la nieve y el barro de la primera cuadra de la subida de Saihueque y sintiéndote como un pelotúdo porque este gil pasó por al lado tuyo en un Clío 97 de mierda, medio destartalado y gasolero sin ningún problema hasta arriba de todo, no tiene precio. Para todo lo demás existe Garchacard.
Esto les juro que pasó hace un par de años atrás. Justo en la esquina de mi casa anterior al pie del Cerro Otto, sube la calle Saihueque que para ser honesto es bastante jodida de subir y mucho más con nieve. Y ahí se quedó este pobre señor que más tarde (porque obvio que llegué hasta arriba, estacione seguro y baje a ayudar) supe que era de Rosario y que era la primera vez que manejaba en la nieve.
¿Y a que viene toda esta perorata se preguntará usted señora? Y viene a colación del tema que voy a tratar de tratar a continuación. “del por qué que muchas veces compramos pelotudeces que no necesitamos”
A saber en el ejemplo anterior, nos encontramos a una persona que vive en una gran ciudad pero que sin embargo posee una gran camioneta 4x4 más ideal para la topografía de la luna que para la city propiamente dicha. Que además, en la primera oportunidad que tiene para justificar tan astronómico gasto, se da cuenta que sin importar la potencia, la tracción y demás cosas que la camioneta pueda ofrecerle, se queda empantanado como cualquier hijo de vecino. Y eso sin contar el GPS de última generación que te puede guiar hasta saturno, pero que no te avisa “cuidado imbécil que la zanja está tapada por nieve y no la vas a ver”. Y ni hablar del super, archi, mega celular que por más touchscreen que tenga, no te asegura que el hijo de puta de la grúa te deje esperándolo por horas en la calle pasando más frío que Walt Disney en su última morada. Ojo, no digo que sea culpa del pobre rosarino, sólo digo que por ahí le hubiera convenido gastar más plata en cursos de manejo en la nieve que en tecnología innecesaria. Y por ahí ustedes dirán “que guacho pistola este Luciano que anda por la nieve con un Clio donde las mejores todo terreno no pueden” y desde ya les digo que nos es así. Yo no soy nada fuera de lo normal. Los que convivimos con nieve sabemos andar en la nieve, así de simple. Si en cambio yo hubiera ido a Rosario, aún con GPS incluido, lo más probable es que intentando ir al monumento a la bandera hubiese terminado apareciendo en la Casa de Tucumán.
Lo mismo pasa por ejemplo con los celulares. Yo nunca lo conté pero antes trabajaba en una compañía de telecomunicaciones atendiendo las cuentas de empresas de Bariloche. Ahí se me solía dar siempre la misma situación cuando salía al mercado algún teléfono nuevo.
- Che negrito, vengo a cambiar el teléfono -
- ¿de nuevo? Si el mes pasado te llevaste la BlackBerry nueva? -
- Si, si, pero ya no me sirve. Me queda chica. Ahora quiero el nuevo que salió -
- ¿Cuál de los nuevos Marcos? Salen varios modelos nuevos por mes -
- El nuevo, el que tiene tuch escrin, con 350 gb de memoria interna y hasta servicio de planchado de camisa -
- ¿Y para que querés tanto si no usas siquiera el mail en el equipo? ¿y tanto de memoria? Si de pedo tenés la agenda cargada -
- No, no entendés, de verdad que necesito ese fono negrito -
- Ok, pero dame algún otro dato porque no se a cual de todos te referís -
- A ese nuevo… el que le vendiste ayer a Jorge -
¡Bingo! Ahí está la respuesta a mi pregunta ¿para qué carajo querés Touchsreen, memoría extendida y demás servicios si no los usas? ¡Obvio!Porque se lo vendí a Jorge, su amigo. Y Marcos no puede ser menos que Jorge. Seguro que ayer se vieron y uno le presumió al otro con el equipo que recibe mails (servicio que no usa porque me cansé de configurárselo y que el otro por inútil lo vive desconfigurando) y el Jorge le retruco diciendo, “si, pero mirá lo que me compré yo ayer” Y siguen eternamente comprando cosas cada vez más avanzadas (y por ende más caras) sólo por no ser menos que el otro.
Las modas y el condicionamiento social señoras y señores son los culpables de que muchas veces caigamos en estas compras compulsivas al reverendo pedo.
En el medio de la ciudad andan con gigantes y antieconómicos vehículos más aptos para el Paris-Dakar que para el tráfico cargadísimo de las 6 de la tarde.
Cientos de consumidores nos tiramos a comprar modelos de celulares cada vez más modernos y sin embargo en las charlas con mis amigos todos extrañamos el nokia 1100. ¿Vaya paradoja no?
Ni hablar de los guardarropas atiborrados de prendas que de pedo usamos una vez al año. Es más, conocí mujeres que se gastan cientos en cosas que después no usan porque se ven gordas (sin palabras).
Sin ir más lejos yo me compré una notebook espectacular, que aunque usada, me salió más de 2 lucas y a la cual de pedo que le uso el procesador de texto y muy de vez en cuando el paintbrush para boludear un rato. Todo para darme cuenta que con la vieja PC que tengo en el escritorio con windows 93 me bastaba y sobraba.
Últimamente me estoy dando cuenta (más forzado por la realidad económica que por mi pensamiento en si) que uno debe aprender a ser feliz con lo que tiene y no preocupado por lo que debería tener. Las patéticas frases tipo Osho, Coello o Bucal me enervan, pero hay una que me es muy útil y que no la leí en un pedorro libro de autoayuda (que en realidad sólo ayudan al autor que vendió miles de ejemplares) sino que me la dijo un sabio conocido mío que de filósofo tiene lo que yo de físico nuclear “mirá gringo, yo no tengo todo lo que quiero. Pero quiero todo lo que tengo” Y el vago es feliz.
Yo no tengo una super 4x4, pero tengo un hermoso Clio medio destruido que cada tanto me deja a pata, pero que sube las cuestas nevadas como una cabra el muy hijo de puta. Y más importante aún, que me lleva a la plaza a jugar con mi hija cuando queremos.
No tengo celular con pantalla táctil, de hecho no tengo celular y vivo tranquilo sin tener que contestar miles de sms por día de gente que está tan ocupada mandando mensajitos que no tiene tiempo de sentarse a tomar unos mates y charlar como Dios manda.
Definitivamente no tengo la última netbook, esa que entra cerrada en el bolsillo trasero del jean y que pesa menos que un paquete de yerba. Pero tengo un armatoste, que mal que mal me permite poder estar escribiendo un cuento para cuando mi Isabella aprenda a leer. Y eso para mi no tiene precio
Todavía no tengo casa propia (y a como van las cosas probablemente nunca la tenga) pero por lo menos pude alquilar una casa desde donde tengo la privilegiada vista del lago Nahuel Huapi. Algo que en los exclusivos countrys todavía no pueden ofrecer.
Haciendo un balance puedo decir que gracias a la crisis económica (sobretodo la personal) ya puedo aprender a querer todo lo que tengo.
martes, 14 de septiembre de 2010
Cuando las lenguas se entremezclan.
por Luciano Di Giorgi
Desde hace un par de semanas me encuentro trabajando nuevamente en mi primer amor, la hotelería. Enganche justo una búsqueda y después de las idas y venidas, y de las entrevistas varias, me encuentro ahora en el puesto de recepcionista. Puesto que me encanta y que además, como el hotel es internacional, me da la posibilidad de retomar la práctica de los 2 idiomas que hablaba con fluidez pero que con el desuso de los años había perdido un poco.
Si señores, porque este perejil cruza con berro, habla obviamente el español, como idioma de cuna, y además el inglés y el portugués, es decir que soy trilingüe. Hasta se podría decir que soy políglota si se piensa que yo hablo español, inglés, portugués, cordobés y boludeces.
Pero lo que más satisfacción me da no es el hecho de retomar la práctica de idiomas, sino las boludeces que se me cruzan por la mente cuando analizo las cosas que me dicen y que hacen más llevaderas las 8 horas de trabajo (ocho horas y media contando el almuerzo y los puchitos intermedios).
A ver si lo puedo explicar señora. Uno cuando escucha a otro hablar en otro idioma, y siempre y cuando uno conozca ese idioma obviamente, puede traducir casi de forma inmediata el mensaje que te quieren dar. Pero lo divertido es cuando uno imagina como tomaría ese mismo mensaje alguien que desconoce totalmente ese idioma que no le es propio.
Y aquí les dejo algunas de las idioteces que se me dieron por pensar en mi primera semana de trabajo.
Teléfono de la recepción sonando….ring….ring…!!!
- Recepción buenas tardes habla Luciano -
- Oi! Sim, ligo desde o quarto cinco, cero y oito. Voce podeme enviar alguem para pegar as malas das mininas? -
Voz en off de mi mente: (Si señor, ya le envío una niñera sádica y con un latigo que castigue a esas gatitas malas con chirlos en la cola al grito de - tomá por mala, tomá por mala!!- ) Como verán es una boludes total, pero a mi me divierte.
O cuando una señora me reclamó lo siguiente:
- Voce sabe que o banhero (fonéticamente bañero) de meu quarto nao esta funcionando como deberia? -
Voz en off de mi mente: (bien señora, ya le mando un pack de viagras, cortesía de la casa, para que ese joven trabajador de la seguridad natatoria empiece a funcionar como Dios manda. Y de paso le mando una zunga más chiquita y una campera naranja para hacer la fantasía completa) Otra boludes atómica de mi imaginación.
Otro:
- Sim Luciano, eu quero ollar a posibilidad de rentar um carro -
Nuevamente voz en off: (como no señor, lo quiere con caballos blancos o alazanes? Un sulky estará bien o quiere algo más grande y de cuatro plazas tipo volanta?)
Uno más y no los jodo más:
- Disculpe senhor, que numero tenho que marcar desde o quarto para facer uma ligacao (la c es con cerilla que mi máquina no la tiene, sonando ligasao)
Voz en off one more time: (y…yo le diría que para ligaciones marque el número de su ginecólogo de confianza. Sobretodo si quiere una ligación de trompas ¡¿vio?!)
Es genial esto de los idiomas. Aclaro que paso todo lo que se dio particularmente con el portugués ya que casi la totalidad de los huéspedes actuales son brasileros. Con el inglés lo podré hacer más adelante cuando empiecen a llegar los gringos a pescar truchas, atragantarse de nuestro asado de cordero patagónico, y hacer extensas excursiones por los diversos cabarulos de la cidade. Paréntesis aparte merecen los hermanos chilenos que también suelen venir muchos a Bariloche y que por momentos pareciera que hablan un idioma totalmente distinto del nuestro. Aclaro que no quiero herir los sentimientos de los hermanos transandinos, pero es la verdad muchachos, por momentos no se les entiende un pomo (seguro que si yo voy a Chile dirían lo mismo de los argentinos que hablan y que no se les entiende un joraca ¿no?) Y para que vean que no miento les transcribo una frase literal que me pidió un chileno y ustedes saquen conclusiones:
- ¿Disculpe señor, pero será posible conseguir un guatero para el pololo de la guagua que pegó frío en el cerro y anda descompuesto pué?-
Instrucciones: Léase el texto más arriba mencionado a la mayor velocidad posible como para emular la forma de hablar de los que moran en tierras transandinas (si puede darle la entonación y el cantito tanto mejor) y después traten de explicarse que leyó…. ¿No pudieron sacar una conclusión? Ok, acá va la traducción al argentino:
- ¿Disculpame negrito, no tendrás una bolsa de agua caliente para el novio de la nena que chupó frío en el cerro y anda con retorcijones?
¿Vieron que distinto suena el mismo mensaje de un lado y otro de la cordillera? No se dan una idea la maratón de neuronas que tuve que usar para descifrar ese mensaje y no faltarle el respeto con una carcajada. Otra que Robert Langdom en el código Da Vinci.
Desde hace un par de semanas me encuentro trabajando nuevamente en mi primer amor, la hotelería. Enganche justo una búsqueda y después de las idas y venidas, y de las entrevistas varias, me encuentro ahora en el puesto de recepcionista. Puesto que me encanta y que además, como el hotel es internacional, me da la posibilidad de retomar la práctica de los 2 idiomas que hablaba con fluidez pero que con el desuso de los años había perdido un poco.
Si señores, porque este perejil cruza con berro, habla obviamente el español, como idioma de cuna, y además el inglés y el portugués, es decir que soy trilingüe. Hasta se podría decir que soy políglota si se piensa que yo hablo español, inglés, portugués, cordobés y boludeces.
Pero lo que más satisfacción me da no es el hecho de retomar la práctica de idiomas, sino las boludeces que se me cruzan por la mente cuando analizo las cosas que me dicen y que hacen más llevaderas las 8 horas de trabajo (ocho horas y media contando el almuerzo y los puchitos intermedios).
A ver si lo puedo explicar señora. Uno cuando escucha a otro hablar en otro idioma, y siempre y cuando uno conozca ese idioma obviamente, puede traducir casi de forma inmediata el mensaje que te quieren dar. Pero lo divertido es cuando uno imagina como tomaría ese mismo mensaje alguien que desconoce totalmente ese idioma que no le es propio.
Y aquí les dejo algunas de las idioteces que se me dieron por pensar en mi primera semana de trabajo.
Teléfono de la recepción sonando….ring….ring…!!!
- Recepción buenas tardes habla Luciano -
- Oi! Sim, ligo desde o quarto cinco, cero y oito. Voce podeme enviar alguem para pegar as malas das mininas? -
Voz en off de mi mente: (Si señor, ya le envío una niñera sádica y con un latigo que castigue a esas gatitas malas con chirlos en la cola al grito de - tomá por mala, tomá por mala!!- ) Como verán es una boludes total, pero a mi me divierte.
O cuando una señora me reclamó lo siguiente:
- Voce sabe que o banhero (fonéticamente bañero) de meu quarto nao esta funcionando como deberia? -
Voz en off de mi mente: (bien señora, ya le mando un pack de viagras, cortesía de la casa, para que ese joven trabajador de la seguridad natatoria empiece a funcionar como Dios manda. Y de paso le mando una zunga más chiquita y una campera naranja para hacer la fantasía completa) Otra boludes atómica de mi imaginación.
Otro:
- Sim Luciano, eu quero ollar a posibilidad de rentar um carro -
Nuevamente voz en off: (como no señor, lo quiere con caballos blancos o alazanes? Un sulky estará bien o quiere algo más grande y de cuatro plazas tipo volanta?)
Uno más y no los jodo más:
- Disculpe senhor, que numero tenho que marcar desde o quarto para facer uma ligacao (la c es con cerilla que mi máquina no la tiene, sonando ligasao)
Voz en off one more time: (y…yo le diría que para ligaciones marque el número de su ginecólogo de confianza. Sobretodo si quiere una ligación de trompas ¡¿vio?!)
Es genial esto de los idiomas. Aclaro que paso todo lo que se dio particularmente con el portugués ya que casi la totalidad de los huéspedes actuales son brasileros. Con el inglés lo podré hacer más adelante cuando empiecen a llegar los gringos a pescar truchas, atragantarse de nuestro asado de cordero patagónico, y hacer extensas excursiones por los diversos cabarulos de la cidade. Paréntesis aparte merecen los hermanos chilenos que también suelen venir muchos a Bariloche y que por momentos pareciera que hablan un idioma totalmente distinto del nuestro. Aclaro que no quiero herir los sentimientos de los hermanos transandinos, pero es la verdad muchachos, por momentos no se les entiende un pomo (seguro que si yo voy a Chile dirían lo mismo de los argentinos que hablan y que no se les entiende un joraca ¿no?) Y para que vean que no miento les transcribo una frase literal que me pidió un chileno y ustedes saquen conclusiones:
- ¿Disculpe señor, pero será posible conseguir un guatero para el pololo de la guagua que pegó frío en el cerro y anda descompuesto pué?-
Instrucciones: Léase el texto más arriba mencionado a la mayor velocidad posible como para emular la forma de hablar de los que moran en tierras transandinas (si puede darle la entonación y el cantito tanto mejor) y después traten de explicarse que leyó…. ¿No pudieron sacar una conclusión? Ok, acá va la traducción al argentino:
- ¿Disculpame negrito, no tendrás una bolsa de agua caliente para el novio de la nena que chupó frío en el cerro y anda con retorcijones?
¿Vieron que distinto suena el mismo mensaje de un lado y otro de la cordillera? No se dan una idea la maratón de neuronas que tuve que usar para descifrar ese mensaje y no faltarle el respeto con una carcajada. Otra que Robert Langdom en el código Da Vinci.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Albert Einstein si que la tenía clara...
por Luciano Di Giorgi
Fue Albert Einstein el que un día se despertó y mientras preparaba el mate y los biscochitos de grasa, y habiéndose quemado el dedo con el fósforo consumido, dijo “Sólo se de dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana. Aunque de lo primero no estoy tan seguro”
Un verdadero capo el Alberto. Capo porque no sólo fue quien desarrolló y nos dejó la teoría de la relatividad (mi abuelo, que en paz descanse, realizo infructuosos intentos de explicármela sin éxito alguno para su gran decepción) sino que además con la frase que abre este post nos da un chivo expiatorio para los que de tanto en tanto nos mandamos alguna que otra estupidez.
Posta muchachos, yo cada vez que me mando una Di Giorgiada de aquellas, como por ejemplo dejarme las llaves dentro del auto cerrado y el resto de mi humanidad afuera del mismo, me repito constantemente “bueno, tranquilo gringo. Recordá que como bien dijo Einstein la estupidez es infinita, o sea que nos tu culpa macho, es culpa del puto infinito” Y esta frase me ayuda mucho a sentirme un poco menos estupido porque a fin de cuentas el infinito como que ya escapa a mi radio de influencia ¿no? (sobretodo si es infinito punto rojo o infinito punto azul que son muy mucho más lejanos).
Claro está que la misma frase debo repetírmela varias veces durante el lapso que demoro en reingresar al susodicho vehículo. Me la digo a mi mismo cuando me doy cuenta por primera vez de la estupidez que me mandé, y luego la reitero en diferentes momentos. La repito cuando estando fuera del auto comienza a caer una lluvia que asustaría al mismísimo Noé. Nuevamente cuando llamo a 25 cerrajeros y ninguno está disponible hasta dentro de 4 horas. Y una vez más cuando el tipo, ya abierto el auto, me faja con $100 (mínimo) por 25 segundos de trabajo.
Durante cada una de estas fases yo me repito constantemente lo mismo:
- “no es tu culpa, es culpa del infinito”- mientras me chorrea el agua de lluvia por la pelada.
- “no es tu culpa, es culpa del maldito infinito”- mientras espero durante horas cagado de frío bajo un toldo pedorro.
- “no es tu culpa, es culpa del puto de mierda del infinito”- mientras abro la billetera y descubro que no tengo plata por lo que tengo que caminar 5 cuadras bajo la misma puta lluvia hasta el cajero.
- “no es tu culpa, es culpa del hijo de una gran bataclana turca y que encima se la lastra doblada, del infinito” - mientras veo como el cerrajero se retira campante con un día de mi sueldo en su bolsillo por los servicios prestados en menos de 5 minutos. Y así sucesivamente hasta el mismísimo puto infinito.
Pero como siempre que llovió paró (y en aquella oportunidad paró justo cuando yo lograba ingresar al auto) y como para cada roto hay un descocido, yo más o menos fui armando una suerte de teoría que, aunque aún esta en fase de estudio, me animo a compartir con ustedes. Y aprovechando la teoría de la relatividad de Einstein, unidas a sus palabras sobre la estupidez, me inspiré y armé una nueva teoría que intentaré probar en este escrito.
Como les dije anteriormente mi abuelo dejó este mundo sin haber podido hacer entrar en esta cabezota (cabezota que dicho sea de paso viene de la rama vasca de esta mezcla de sangres que soy y que justamente la heredé de él) la teoría de la relatividad tal y como es. Pero algo me acuerdo de lo que me explico tantas veces y al parecer Einstein afirmaba algo así como que si dos vagos viajan juntos a más de la velocidad de la luz, ambos dos pueden llegar a ver cosas distintas, realidades distintas. Como si cada uno viajara en lados opuestos del bondi y de la ventanilla derecha uno fuera viendo la villa 31 mientras que el de la izquierda va mirando un country.
Todo visto desde esta perspectiva nos lleva a suponer que el universo es relativo y que no hay nada que pueda ser considerado absoluto (salvo el vodka) Pero tomando este concepto, medio casero, de lo relativo se me dio por mezclarlo con lo de la estupidez y creí determinar (a alguno le sonara a excusa consuelo) que la estupidez tampoco es absoluta.
Nace así la teoría de la estupidez relativa, o relativismo estupido si lo prefieren, y que en cierta forma trata de reivindicar a todos aquellos que alguna vez nos hemos mandado alguna. Es básicamente evaluar al hecho concreto desde varias perspectivas e intentar elegir la que nos haga sentir menos imbéciles. Sería algo así como ver el vaso de Fernet medio lleno o medio vacío, aunque en mi caso siempre lo vea medio vacío y no por pesimista sino porque ya ando apurado por hacerme otro antes que se acabe el hielo. Bueno, esto es más o menos así y se trata de buscarle la vuelta para sentirse menos idiota.
Pero finalmente y luego de darle muchas vueltas terminé por aceptar que la teoría de la estupidez relativa era bastante estupida. Dos casos concretos que analicé y que enumero a continuación me llevaron a ese resultado.
Caso 1:
Usted para impresionar una chica, se hace el langa en una fiesta tirando la botella de Fernet para arriba y atajándola cuando cae, al mejor estilo de Tom Cruise en Cocktail. Pero de repente la botella se le escapa, cae y se rompe en mil pedazos ensuciando todo de líquido pegote, llenando de vidrios el piso y dejando a los parroquianos sin la última botella de Fernet. Además en el intento de agarrarla hace caer la mesa y todo el resto de las botellas caen al piso. Para peor ya es la hora donde nadie te vende alcohol ni para una lastimadura.
Según la teoría relativista: usted se diría que la verdad fue una desgracia con suerte porque, no sólo que nadie se lesionó, sino que además ahora todos pueden estar tranquilos de que los controles de alcoholemia les van a dar bien. No fue una estupidez, fue un acto de buen samaritano.
Según la realidad: ¡Usted es simplemente un estúpido! ¿!Como se le puede ocurrir jugar con una botella de Fernet infeliz!? Puede jugar con el frasco de remedio de su madre moribunda…es más puede incluso tirar al aire a su madre moribunda y atajarla en el aire, pero nunca, nunca con una botella de fernet!! Si le paso esto, realmente merece que su segundo nombre sea estupido.
Caso 2:
La misma fiesta que en el anterior caso, se salvó de milagro porque a último momento cayó uno con 4 choperas en el baúl del auto y un fernet de litro en cada bolsillo. La fiesta, que por el estupido (o sea usted) casi queda arruinada se salva de milagro por el ídolo de siempre y todos terminan más chupados que el miembro viril de Julio Iglesias. Al final la chica de sus sueños, que a duras penas puede articular media palabra del pedo que tiene, le pide a usted que la lleve a su casa en auto aprovechando que van para el mismo lado. Ya se están por ir y usted en voz alta y sin poder contenerse (porque es un reverendo estúpido) pregunta “¿alguien más necesita que lo lleve, voy para el centro…?” No sólo que dejó pasar la oportunidad de llevarse a esa chica que chupada es más fácil que saltar el cordón de la vereda, sino que además el auto se le llenó de gente, de la cual no conoce ni a la mitad, estuvo hasta las mil y quinientas haciendo de taxi, y la minita que debía irse con usted, en el quilombo que fue acomodar a todos, quedó en el asiento trasero donde un avivado le hizo lo que quiso y terminó por llevársela él a la casa.
Según la teoría relativista: Usted debe reconocerse como un buen tipo, de noble gesto que no podía permitirse dejar a toda esa gente en aquella fiesta si podía darles una acercadita a sus casas. Además usted trata de convencerse de que un buen tipo como usted no se aprovecharía tan abusivamente de una mujer en estado de ebriedad.
Según la realidad: Una vez más ¡usted es simplemente un estúpido! Usted bien sabe que si no fuera por su estupidez a esta hora estaría disfrutando de la minita de la cual seguro se hubiera aprovechado como los empresarios se aprovechan de las políticas de la AFIP!!!
No hay tutía macho/a, cuando uno tiene tendencia a la estupidez no hay física que lo salve. Así que habrá que seguir viviendo en esta realidad relativa.
Aclaración importante: En caso que usted se lo este preguntando ninguno de los dos ejemplos anteriores están basados en experiencias personales y fueron descriptos sólo a modo ilustrativo. Sólo son cosas que me contó un amigo que le pasaron al hermano de un primo de su vecino. Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia.
Fue Albert Einstein el que un día se despertó y mientras preparaba el mate y los biscochitos de grasa, y habiéndose quemado el dedo con el fósforo consumido, dijo “Sólo se de dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana. Aunque de lo primero no estoy tan seguro”
Un verdadero capo el Alberto. Capo porque no sólo fue quien desarrolló y nos dejó la teoría de la relatividad (mi abuelo, que en paz descanse, realizo infructuosos intentos de explicármela sin éxito alguno para su gran decepción) sino que además con la frase que abre este post nos da un chivo expiatorio para los que de tanto en tanto nos mandamos alguna que otra estupidez.
Posta muchachos, yo cada vez que me mando una Di Giorgiada de aquellas, como por ejemplo dejarme las llaves dentro del auto cerrado y el resto de mi humanidad afuera del mismo, me repito constantemente “bueno, tranquilo gringo. Recordá que como bien dijo Einstein la estupidez es infinita, o sea que nos tu culpa macho, es culpa del puto infinito” Y esta frase me ayuda mucho a sentirme un poco menos estupido porque a fin de cuentas el infinito como que ya escapa a mi radio de influencia ¿no? (sobretodo si es infinito punto rojo o infinito punto azul que son muy mucho más lejanos).
Claro está que la misma frase debo repetírmela varias veces durante el lapso que demoro en reingresar al susodicho vehículo. Me la digo a mi mismo cuando me doy cuenta por primera vez de la estupidez que me mandé, y luego la reitero en diferentes momentos. La repito cuando estando fuera del auto comienza a caer una lluvia que asustaría al mismísimo Noé. Nuevamente cuando llamo a 25 cerrajeros y ninguno está disponible hasta dentro de 4 horas. Y una vez más cuando el tipo, ya abierto el auto, me faja con $100 (mínimo) por 25 segundos de trabajo.
Durante cada una de estas fases yo me repito constantemente lo mismo:
- “no es tu culpa, es culpa del infinito”- mientras me chorrea el agua de lluvia por la pelada.
- “no es tu culpa, es culpa del maldito infinito”- mientras espero durante horas cagado de frío bajo un toldo pedorro.
- “no es tu culpa, es culpa del puto de mierda del infinito”- mientras abro la billetera y descubro que no tengo plata por lo que tengo que caminar 5 cuadras bajo la misma puta lluvia hasta el cajero.
- “no es tu culpa, es culpa del hijo de una gran bataclana turca y que encima se la lastra doblada, del infinito” - mientras veo como el cerrajero se retira campante con un día de mi sueldo en su bolsillo por los servicios prestados en menos de 5 minutos. Y así sucesivamente hasta el mismísimo puto infinito.
Pero como siempre que llovió paró (y en aquella oportunidad paró justo cuando yo lograba ingresar al auto) y como para cada roto hay un descocido, yo más o menos fui armando una suerte de teoría que, aunque aún esta en fase de estudio, me animo a compartir con ustedes. Y aprovechando la teoría de la relatividad de Einstein, unidas a sus palabras sobre la estupidez, me inspiré y armé una nueva teoría que intentaré probar en este escrito.
Como les dije anteriormente mi abuelo dejó este mundo sin haber podido hacer entrar en esta cabezota (cabezota que dicho sea de paso viene de la rama vasca de esta mezcla de sangres que soy y que justamente la heredé de él) la teoría de la relatividad tal y como es. Pero algo me acuerdo de lo que me explico tantas veces y al parecer Einstein afirmaba algo así como que si dos vagos viajan juntos a más de la velocidad de la luz, ambos dos pueden llegar a ver cosas distintas, realidades distintas. Como si cada uno viajara en lados opuestos del bondi y de la ventanilla derecha uno fuera viendo la villa 31 mientras que el de la izquierda va mirando un country.
Todo visto desde esta perspectiva nos lleva a suponer que el universo es relativo y que no hay nada que pueda ser considerado absoluto (salvo el vodka) Pero tomando este concepto, medio casero, de lo relativo se me dio por mezclarlo con lo de la estupidez y creí determinar (a alguno le sonara a excusa consuelo) que la estupidez tampoco es absoluta.
Nace así la teoría de la estupidez relativa, o relativismo estupido si lo prefieren, y que en cierta forma trata de reivindicar a todos aquellos que alguna vez nos hemos mandado alguna. Es básicamente evaluar al hecho concreto desde varias perspectivas e intentar elegir la que nos haga sentir menos imbéciles. Sería algo así como ver el vaso de Fernet medio lleno o medio vacío, aunque en mi caso siempre lo vea medio vacío y no por pesimista sino porque ya ando apurado por hacerme otro antes que se acabe el hielo. Bueno, esto es más o menos así y se trata de buscarle la vuelta para sentirse menos idiota.
Pero finalmente y luego de darle muchas vueltas terminé por aceptar que la teoría de la estupidez relativa era bastante estupida. Dos casos concretos que analicé y que enumero a continuación me llevaron a ese resultado.
Caso 1:
Usted para impresionar una chica, se hace el langa en una fiesta tirando la botella de Fernet para arriba y atajándola cuando cae, al mejor estilo de Tom Cruise en Cocktail. Pero de repente la botella se le escapa, cae y se rompe en mil pedazos ensuciando todo de líquido pegote, llenando de vidrios el piso y dejando a los parroquianos sin la última botella de Fernet. Además en el intento de agarrarla hace caer la mesa y todo el resto de las botellas caen al piso. Para peor ya es la hora donde nadie te vende alcohol ni para una lastimadura.
Según la teoría relativista: usted se diría que la verdad fue una desgracia con suerte porque, no sólo que nadie se lesionó, sino que además ahora todos pueden estar tranquilos de que los controles de alcoholemia les van a dar bien. No fue una estupidez, fue un acto de buen samaritano.
Según la realidad: ¡Usted es simplemente un estúpido! ¿!Como se le puede ocurrir jugar con una botella de Fernet infeliz!? Puede jugar con el frasco de remedio de su madre moribunda…es más puede incluso tirar al aire a su madre moribunda y atajarla en el aire, pero nunca, nunca con una botella de fernet!! Si le paso esto, realmente merece que su segundo nombre sea estupido.
Caso 2:
La misma fiesta que en el anterior caso, se salvó de milagro porque a último momento cayó uno con 4 choperas en el baúl del auto y un fernet de litro en cada bolsillo. La fiesta, que por el estupido (o sea usted) casi queda arruinada se salva de milagro por el ídolo de siempre y todos terminan más chupados que el miembro viril de Julio Iglesias. Al final la chica de sus sueños, que a duras penas puede articular media palabra del pedo que tiene, le pide a usted que la lleve a su casa en auto aprovechando que van para el mismo lado. Ya se están por ir y usted en voz alta y sin poder contenerse (porque es un reverendo estúpido) pregunta “¿alguien más necesita que lo lleve, voy para el centro…?” No sólo que dejó pasar la oportunidad de llevarse a esa chica que chupada es más fácil que saltar el cordón de la vereda, sino que además el auto se le llenó de gente, de la cual no conoce ni a la mitad, estuvo hasta las mil y quinientas haciendo de taxi, y la minita que debía irse con usted, en el quilombo que fue acomodar a todos, quedó en el asiento trasero donde un avivado le hizo lo que quiso y terminó por llevársela él a la casa.
Según la teoría relativista: Usted debe reconocerse como un buen tipo, de noble gesto que no podía permitirse dejar a toda esa gente en aquella fiesta si podía darles una acercadita a sus casas. Además usted trata de convencerse de que un buen tipo como usted no se aprovecharía tan abusivamente de una mujer en estado de ebriedad.
Según la realidad: Una vez más ¡usted es simplemente un estúpido! Usted bien sabe que si no fuera por su estupidez a esta hora estaría disfrutando de la minita de la cual seguro se hubiera aprovechado como los empresarios se aprovechan de las políticas de la AFIP!!!
No hay tutía macho/a, cuando uno tiene tendencia a la estupidez no hay física que lo salve. Así que habrá que seguir viviendo en esta realidad relativa.
Aclaración importante: En caso que usted se lo este preguntando ninguno de los dos ejemplos anteriores están basados en experiencias personales y fueron descriptos sólo a modo ilustrativo. Sólo son cosas que me contó un amigo que le pasaron al hermano de un primo de su vecino. Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia.
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