El experimento de los 6 grados de separación
Por Luciano Di Giorgi
Anoche haciendo zaping (esa actividad donde, si fuera deporte, la Argentina tendría más de un campeón del mundo) pasé por un canal donde hablaban de una película (o documental, no estoy muy seguro) llamada Los 6 grados de separación de Kevin Bacon. Y quedé muy intrigado acerca de el posible tema de central de la película, que podría ir desde el actor tratando de abrirse de gambas y logrando unos escasos 6º de abrietud (para que se den una idea el bailarín devenido en actor y héroe de películas de artes marciales, Jean Claude “me cago a palos mi guardaespaldas” Van Dame logra unos fenomenales 180º) o bien podría ser que hablara del nuevo emprendimiento de Kevin Bacon fabricando vinos de 6º, o vaya uno a saber de que.
Como el especial estaba justo terminando y yo tenía el volumen en mute (si ya se, como en los bancos de los que hablaba ayer, pasa que si por el volumen la llego a despertar a mi señora o a la gorda se arma el tole tole), me tuve que quedar con la duda. Así que hoy, todavía carcomido por esa duda, recurrí a esta herramienta fantástica que es la Internet y me puse a leer un poco. Obviamente descubrí que en mis deducciones nuevamente estaba direccionando erróneamente mis líquidos urinales en dirección al recipiente (o dicho coloquialmente estaba de nuevo meando fuera del tarro). Porque los 6º de separación de Kevin Bacón (Kevin Panceta para los amigos del habla hispana) trata de una teoría de data de 1930 y que fue originalmente propuesta por el escritor húngaro Frigyes Karinthy (no intenten repetir el nombre en voz alta, yo todavía tengo acalambrada la lengua) en un cuento llamado Chains, y que en el transcurso del tiempo fue estudiado por numerosos intelectuales y grupos de investigadores de todo el mundo. Básicamente, y pa no ponerla difícil, la teoría afirma que cualquier persona en el mundo esta conectada de alguna forma con cualquier otra en sólo seis pasos o intermediarios (se sobreentiende que se tratan de dos personas que no están unidas por vinculo cercano así que no busque la relación entre usted y su suegra porque no vale, además dicha relación debe ser media fulera así que para que ahondar ¿no?). Entonces me puse a leer más para ver si esto realmente sería posible y para mi asombro mientras más leía más me confirmaban que efectivamente entre yo y Scorsese por ejemplo no deberían existir más de 5 intermediarios. Hecho que me alegro sobre manera, no sólo porque soy un gran fanático de este genial director, sino porque me di cuenta que si yo ubicaba y le rompía un poco las pelotas a esos 5 intermediarios posiblemente lo podríamos convencer a Martin de darme un papel en alguna de sus películas y lanzarme a la fama como lo hizo con Al Pacino en el Padrino.
¡Se imaginan ustedes lo que eso posibilidad significa para un actor amateur como yo que recién esta comenzando! Es como que a un niño que esta pateando una pelota de trapo en la placita de repente se le aparezca el Diego y lo invite a jugar un picadito.
Pero, como siempre, no tarde mucho en bajar varios cambios (a punto muerto pase mejor dicho) ya que lo empecé a analizar un poco más en frío (había salido a fumar al porche y en Bariloche hoy hace 5 bajo cero) y me di cuenta que hay varios factores que me juegan en contra.
A saber:
1 - Entre Scorsese y yo hay 5 intermediarios de los cuales yo probablemente sólo conozca el primero y más cercano a mi.
Y me parece que en este caso sería como con los trabajos. ¿No les pasó nunca que tienen algún conocido que trabaja en una empresa donde ustedes saben que se labura bien y se cobra mejor y que cuando le piden una manito para entrar el otro le dice “bueno si, este….dejame ver que puedo hacer, mandame un currículum tuyo y veo como se los paso a los de recursos”? Y uno que en la alegría de esa posibilidad no sabe leer entre líneas se va más contento que que nerd con 3 megas de velocidad de conexión. . Pero donde dice “dejame ver que puedo hacer” mis queridos lectores, debería decir en realidad “no voy a hacer un carajo porque me voy a olvidar de esta charla en 5 minutos” y donde dice “mandame un currículum y se los paso a los de recursos” debería decir “mandame un currículum, total siempre está la vieja excusa de que no llegó al mail. Además no conozco a nadie de recursos salvo a la nueva secretaria que está más buena que comer el pollo con la mano”.
Por lo cual señoras y señores, dudo mucho que si yo le pido a alguien que me arme una cadena de recomendaciones para con Scorsese esta llegue a buen puerto alguna vez. Siempre hay algún turro que te dice que si, para olvidarse de todo a los 30 nanosegundos exactos.
2 - Martin Scorsese es un profesional que honestamente no creo que fuera a contratar a un total desconocido sólo por recomendación de algún conocido.
3- Además estuve leyendo algo más y descubrí que acá también hay letra chica. Ya que en ningún momento habla de amistad directa entre cada uno de esos eslabones. O sea, no es que mi amigo es amigo de un amigo de otro amigo de Scorsese. No, puede ser cualquier tipo de relación. Por ejemplo, el tipo que le corta el pelo a mi señora esta conectado, según esta teoría, por ejemplo con Marcelo Milanesio (el mejor base argentino de todos los tiempos y el primer argentino en entrar al salón de la fama de la NBA). Si, así como lo leen, el peluquero que acá en Bariloche (que valga la aclaración debe saber de básquet lo que yo se de física cuántica) le corta el pelo a mi mujer estaría conectado a Milanesio, ya que mi mujer a su vez esta casada conmigo, quien a su vez en su época de basquetbolista le pudo pedir un autógrafo a Milanesio en la cancha de Atenas. Pero todo esto no quiere decir que el peluquero pueda invitar a tomar mates a Marcelo y que este acepte gustoso, mejor dicho puede pero como una cosa suya y no por esta relación de los 6º. Porque dudo mucho que Marcelo recuerde que cierta vez en cancha de Atenas, cuando al final del juego contra Olimpo hace quichicientos años, un rubiecito de metro veinte le pidió un autógrafo a su máximo ídolo de aquellas épocas.
3- Y por último existe esta odiosa comparación en la que yo solito me fui metiendo. Pacino tiene talento, siempre lo tuvo, aún cuando recién arrancaba. Y yo, bueno soy sólo uno que todavía ni debuto en un escenario y que anda soñando con llegar lejos ¿vio?
Pero sea como sea, el punto es que terminé por desconfiar en esto de los 6º. Más que desconfiar, terminé por asustarme. Esto que el mundo, con su millonada de tipos se convierta de repente en un pañuelo como que me produce un poco de vértigo. ¿A ustedes no?
Cosas que uno va pensando de la vida y que en algún punto decide plasmarlas en letras. Este pretende ser un espacio abierto, así que quienes quieran colaborar con sus escritos e ideas seran bien recibidos. Au revoir y bon voyage.
martes, 31 de agosto de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
De los datos innecesarios, a la televisión en los bancos y reparticiones públicas.
Si hay algo que siempre me caracterizó es la enorme cantidad de datos y referencias totalmente al pedo que mi cerebro puede almacenar.
Esto en parte es culpa de mi abuelo materno, que con su colección de revistas científicas y de interés general me pegó de chico el vicio de leer cuanta estupidez anduviera cerca. Así fue que crecí leyendo revistas como Muy Interesante, Mecánica Popular, la Conocer y Saber (que más tarde pasaría a llamarse Conozca Más vaya a saber porque) y la nunca bien ponderadas Selecciones de Readers Digest, estas últimas reservadas casi exclusivamente para la lectura en mis períodos escatológicos, es decir cuando me sentaba en el trono por horas y horas a leer (otro de los vicios que tengo de chiquito y que a mi señora la enervan).
De esa época me quedaron almacenados en el disco duro de la mollera una infinidad de datos que, no sólo no le interesan a nadie, sino que además no sirven para una mierda (bueno, la Selecciones para esto último si que me servía).
Así me enteré por ejemplo que en el desierto del Sahara sólo nevó una vez y fue en el año 1979. O que el único mamífero que no puede saltar es el elefante.
Como ven son datos que yo les puede retransmitir y que son más inservibles que papel higiénico mojado (quien alguna vez haya intentado limpiarse el culo con papel mojado sabrá entender). Datos al pedo salvo que usted señora este planeando un viajecito al Sahara, en cuyo caso le recomiendo se lleve un suéter por si las moscas, o si usted señor andaba con ganas de entrenar ese paquidermo que tiene en el patiecito del fondo para que tirara un ollie en el skate a modo de truco circense, desde ya le digo que va a perder el tiempo.
Pero a donde nos llevan esta sarta de pelotudeces se preguntará el lector (no se preocupe tía que yo también me lo estaba preguntando) y la respuesta es muy sencilla. Y es que desde el advenimiento de la Internet, mi afán de buscar datos inútiles se centuplico. La web últimamente está plagada de boludeces, encuestas al pedo, e investigaciones que arrojan datos que tienen menos valor que un cecor de 5 (para los que no tuvieron la suerte de nacer en la República Mediterránea de Córdoba les cuento que el Cecor supo ser algo así como los patacones, los bocones y otros ones que se inventaron para salvarle el tuje al gobierno de turno).
¿Y que es una investigación de estas que estoy describiendo? Básicamente es un estudio realizado por un boludo que no tiene otra cosa más importante que hacer, acerca de un tema que a nadie le importa un huevo y dirigido a algún otro boludo que tampoco tiene otra cosa más importante que hacer (en este último grupo se incluye este humilde servidor).
Investigaciones como por ejemplo:
- Un grupo de científicos Noruegos determinó que el fútbol es un deporte machista. (¿hacia verdadera falta investigar para llegar a esa conclusión?)
- Investigaciones recientes afirman que cada vez está más extendido el uso celulares en el mundo. (me jodeeessss!! ¡¿En seeeriooo?! ¿Cuántas semanas te llevó determinar eso pescado? ¿contaron personalmente a cada usuario?)
- Los resultados obtenidos en la investigación indican que los jóvenes de la Argentina cada vez debutan sexualmente a edades más tempranas. (¿era necesario? Sólo hace falta mirar a cualquier pibe de hoy en día para darte cuenta que los chicos vienen más rápidos que un Concorde con los carburadores tocados)
Pero dentro de esta sarta de idioteces que fui encontrando en la Internet hubo un dato que me llamó poderosamente la atención. Lo leí hace mucho, por lo cual no recuerdo las cifras exactas, pero hablaba de la cantidad impensable de horas que los Argentinos perdemos cada año esperando en las colas de bancos, empresas de servicios, dependencias públicas etc.
Horas, y horas, y más horas de esperar a ser atendidos con la mirada clavada en lontananza y pensando como solucionar nuestras mortales existencia.
Horas y más horas varados en esos laberintos de tiritas (yo creo que a alguno se le ocurrió esa idea de hacernos perder el tiempo en una cola que de entrada no parece ser una cola porque no es derecha sino con firuletes, pero que finalmente a nadie engaña).
Horas y más horas de espera mirando con disimulo los culos mirables que pasan cerca, o analizando la nuca del que tenés enfrente tratando de imaginar quien será o a que se dedicará (si es una mina que está más o menos buena también pensas que tal será en la cama).
Pero desde hace unos años se instauró en todo el país, comenzando por Capital Federal (porque Dios estará en todos lados pero las oficinas de Heaven S.A están en Puerto Madero, a mi no me joden), la moda de poner televisores colgados a la vista de todos y cuya misión en la vida es la de entretener a los giles de la fila. Están ahí como para que los que esperamos no rompamos mucho las pelotas y miremos con cara de ojete al que atiende cada 32 milisegundos.
Pero en todos los lugares donde alguna vez tuve que esperar haciendo la cola se dio siempre la misma puta situación de mierda. El televisor está. Es más está prendido. ¡Y te digo más, está sintonizando en un canal nacional! (usualmente uno de noticias o quizá uno de esos pedorros de la mañana llamados de “interés general”) ¿Y cual es el problema entonces?- Se preguntará el lector -
El problema está señores, en que el tele esta, y está encendido y sintonizando un canal nacional. Eso si, sin volumen para no molestar a los empleados.
¡La recontrísima vagina de la bataclana lora!
¡¿Para que mierda pones un canal en castellano si le vas a sacar el volumen hijo de un gran ramera?! ¿O acaso todos tus clientes saben leer los labios? ¿Es que no se dan cuenta que si en la tele están pasando algo interesante pero no lo podemos escuchar nos ponemos de peor humor? Es algo que me pone loco me pone. Es más, una vez se lo pregunté al gerente que pasaba por las filas con cara de imbécil preguntando si estaba todo bien y tuve esta conversación:
Gerente: - ¿Todo bien señor? - (sonriendo estupidamente como si el fuera el proctólogo y yo el próximo paciente)
Yo: (¡no Pelotúdo!, hace como 40 minutos espero y tengo los testículos al plato) - este…Si todo bien -
Gerente: - me alegro - (la estupida sonrisa sigue esculpida en su cara) - si lo puedo ayudar en algo o si tiene alguna sugerencia para mejorar el servicio no tiene más que avisarme -
Yo: Y en este punto uno debería decirle que es tremendo forro y que un mejor servicio lo lograría agregando más cajeros en lugar de los 3 que tiene para atender 400 cliente y que encima 1 de los cajeros esta fumando en el baño y el otro tratando de levantarse a la minita que está como pasante. Pero calmo a la tanada que llevo dentro y le sugiero - Sólo una sugerencia, ¿porque no suben el volumen del televisor así por lo menos entendés que noticias están pasando? -
Gerente: - Porque el ruido molestaría a los cajeros - me responde con el toníto que usaría para explicarle algo a Forrest Gump.
Yo: - Ok ¿y si sintoniza entonces algún canal de series en inglés, o alguna película con subtítulos?-
Gerente: - Ah no, nosotros queremos que nuestros clientes estén informados -
Y eso ya fue demasiado para mi pobre cabeza y apagué mis dispositivos de escucha (también llamados orejas).
¿Querés tenernos informados pero sin poder escuchar? ¿Será que pretenden que uno aprenda a leer los labios? (Ojo, esto último podríamos hacerlo con el tiempo que perdemos en las colas. Uno puede tomar un cursito de lo que sea ahí. Mi abuelo sin ir más lejos aprendió como desarmar un satélite de la NASA en las horas que esperaba para cobrar la jubilación)
¿O será que junto con la pena impuesta a Adan y Eva de irse del paraíso, Dios también nos adoso este castigo?
“Vivirás eternamente expulsado del paraíso, tus hijos y los hijos de tus hijos pasarán hambre y penurias y estarán condenados a esperar eternamente en la cola del banco”
Que se yo, por lo pronto yo los voy dejando porque son las 8 de la noche y en un par de horitas tengo que ir a esperar en la puerta de la AFIP para ver si puedo hacer un trámite mañana al medio día.
Besos a todos y que la espera les sea leve….
Esto en parte es culpa de mi abuelo materno, que con su colección de revistas científicas y de interés general me pegó de chico el vicio de leer cuanta estupidez anduviera cerca. Así fue que crecí leyendo revistas como Muy Interesante, Mecánica Popular, la Conocer y Saber (que más tarde pasaría a llamarse Conozca Más vaya a saber porque) y la nunca bien ponderadas Selecciones de Readers Digest, estas últimas reservadas casi exclusivamente para la lectura en mis períodos escatológicos, es decir cuando me sentaba en el trono por horas y horas a leer (otro de los vicios que tengo de chiquito y que a mi señora la enervan).
De esa época me quedaron almacenados en el disco duro de la mollera una infinidad de datos que, no sólo no le interesan a nadie, sino que además no sirven para una mierda (bueno, la Selecciones para esto último si que me servía).
Así me enteré por ejemplo que en el desierto del Sahara sólo nevó una vez y fue en el año 1979. O que el único mamífero que no puede saltar es el elefante.
Como ven son datos que yo les puede retransmitir y que son más inservibles que papel higiénico mojado (quien alguna vez haya intentado limpiarse el culo con papel mojado sabrá entender). Datos al pedo salvo que usted señora este planeando un viajecito al Sahara, en cuyo caso le recomiendo se lleve un suéter por si las moscas, o si usted señor andaba con ganas de entrenar ese paquidermo que tiene en el patiecito del fondo para que tirara un ollie en el skate a modo de truco circense, desde ya le digo que va a perder el tiempo.
Pero a donde nos llevan esta sarta de pelotudeces se preguntará el lector (no se preocupe tía que yo también me lo estaba preguntando) y la respuesta es muy sencilla. Y es que desde el advenimiento de la Internet, mi afán de buscar datos inútiles se centuplico. La web últimamente está plagada de boludeces, encuestas al pedo, e investigaciones que arrojan datos que tienen menos valor que un cecor de 5 (para los que no tuvieron la suerte de nacer en la República Mediterránea de Córdoba les cuento que el Cecor supo ser algo así como los patacones, los bocones y otros ones que se inventaron para salvarle el tuje al gobierno de turno).
¿Y que es una investigación de estas que estoy describiendo? Básicamente es un estudio realizado por un boludo que no tiene otra cosa más importante que hacer, acerca de un tema que a nadie le importa un huevo y dirigido a algún otro boludo que tampoco tiene otra cosa más importante que hacer (en este último grupo se incluye este humilde servidor).
Investigaciones como por ejemplo:
- Un grupo de científicos Noruegos determinó que el fútbol es un deporte machista. (¿hacia verdadera falta investigar para llegar a esa conclusión?)
- Investigaciones recientes afirman que cada vez está más extendido el uso celulares en el mundo. (me jodeeessss!! ¡¿En seeeriooo?! ¿Cuántas semanas te llevó determinar eso pescado? ¿contaron personalmente a cada usuario?)
- Los resultados obtenidos en la investigación indican que los jóvenes de la Argentina cada vez debutan sexualmente a edades más tempranas. (¿era necesario? Sólo hace falta mirar a cualquier pibe de hoy en día para darte cuenta que los chicos vienen más rápidos que un Concorde con los carburadores tocados)
Pero dentro de esta sarta de idioteces que fui encontrando en la Internet hubo un dato que me llamó poderosamente la atención. Lo leí hace mucho, por lo cual no recuerdo las cifras exactas, pero hablaba de la cantidad impensable de horas que los Argentinos perdemos cada año esperando en las colas de bancos, empresas de servicios, dependencias públicas etc.
Horas, y horas, y más horas de esperar a ser atendidos con la mirada clavada en lontananza y pensando como solucionar nuestras mortales existencia.
Horas y más horas varados en esos laberintos de tiritas (yo creo que a alguno se le ocurrió esa idea de hacernos perder el tiempo en una cola que de entrada no parece ser una cola porque no es derecha sino con firuletes, pero que finalmente a nadie engaña).
Horas y más horas de espera mirando con disimulo los culos mirables que pasan cerca, o analizando la nuca del que tenés enfrente tratando de imaginar quien será o a que se dedicará (si es una mina que está más o menos buena también pensas que tal será en la cama).
Pero desde hace unos años se instauró en todo el país, comenzando por Capital Federal (porque Dios estará en todos lados pero las oficinas de Heaven S.A están en Puerto Madero, a mi no me joden), la moda de poner televisores colgados a la vista de todos y cuya misión en la vida es la de entretener a los giles de la fila. Están ahí como para que los que esperamos no rompamos mucho las pelotas y miremos con cara de ojete al que atiende cada 32 milisegundos.
Pero en todos los lugares donde alguna vez tuve que esperar haciendo la cola se dio siempre la misma puta situación de mierda. El televisor está. Es más está prendido. ¡Y te digo más, está sintonizando en un canal nacional! (usualmente uno de noticias o quizá uno de esos pedorros de la mañana llamados de “interés general”) ¿Y cual es el problema entonces?- Se preguntará el lector -
El problema está señores, en que el tele esta, y está encendido y sintonizando un canal nacional. Eso si, sin volumen para no molestar a los empleados.
¡La recontrísima vagina de la bataclana lora!
¡¿Para que mierda pones un canal en castellano si le vas a sacar el volumen hijo de un gran ramera?! ¿O acaso todos tus clientes saben leer los labios? ¿Es que no se dan cuenta que si en la tele están pasando algo interesante pero no lo podemos escuchar nos ponemos de peor humor? Es algo que me pone loco me pone. Es más, una vez se lo pregunté al gerente que pasaba por las filas con cara de imbécil preguntando si estaba todo bien y tuve esta conversación:
Gerente: - ¿Todo bien señor? - (sonriendo estupidamente como si el fuera el proctólogo y yo el próximo paciente)
Yo: (¡no Pelotúdo!, hace como 40 minutos espero y tengo los testículos al plato) - este…Si todo bien -
Gerente: - me alegro - (la estupida sonrisa sigue esculpida en su cara) - si lo puedo ayudar en algo o si tiene alguna sugerencia para mejorar el servicio no tiene más que avisarme -
Yo: Y en este punto uno debería decirle que es tremendo forro y que un mejor servicio lo lograría agregando más cajeros en lugar de los 3 que tiene para atender 400 cliente y que encima 1 de los cajeros esta fumando en el baño y el otro tratando de levantarse a la minita que está como pasante. Pero calmo a la tanada que llevo dentro y le sugiero - Sólo una sugerencia, ¿porque no suben el volumen del televisor así por lo menos entendés que noticias están pasando? -
Gerente: - Porque el ruido molestaría a los cajeros - me responde con el toníto que usaría para explicarle algo a Forrest Gump.
Yo: - Ok ¿y si sintoniza entonces algún canal de series en inglés, o alguna película con subtítulos?-
Gerente: - Ah no, nosotros queremos que nuestros clientes estén informados -
Y eso ya fue demasiado para mi pobre cabeza y apagué mis dispositivos de escucha (también llamados orejas).
¿Querés tenernos informados pero sin poder escuchar? ¿Será que pretenden que uno aprenda a leer los labios? (Ojo, esto último podríamos hacerlo con el tiempo que perdemos en las colas. Uno puede tomar un cursito de lo que sea ahí. Mi abuelo sin ir más lejos aprendió como desarmar un satélite de la NASA en las horas que esperaba para cobrar la jubilación)
¿O será que junto con la pena impuesta a Adan y Eva de irse del paraíso, Dios también nos adoso este castigo?
“Vivirás eternamente expulsado del paraíso, tus hijos y los hijos de tus hijos pasarán hambre y penurias y estarán condenados a esperar eternamente en la cola del banco”
Que se yo, por lo pronto yo los voy dejando porque son las 8 de la noche y en un par de horitas tengo que ir a esperar en la puerta de la AFIP para ver si puedo hacer un trámite mañana al medio día.
Besos a todos y que la espera les sea leve….
domingo, 29 de agosto de 2010
Filosofía oriental
Hace un tiempo tuve en casa un huésped del cercano oriente que me dejó una enseñanza bastante obvia pero fundamental.
Para los que no lo saben existen tres tipos de oriente (clases no personas valga la aclaración) el lejano oriente, China, Taiwán etc. El medio oriente, todos esos países podridos en petróleo y guita pero con más quilombos que los Pérez-García. Y el cercano oriente que sería la República Oriental del Uruguay.
Bue, este tipo es Montevideano, o sea que es del cercano oriente.
Y como siempre que dos extraños se ponen a charlar, una vez agotado el tema del clima, de que hace uno y el otro, y demás boludeces, nos pusimos a hablar de política. (Yo en este punto debo aclarar que cada puta vez que hablo de política con algún vecino hermano, ya sean chilenos, uruguayos o brasileros, me entra como un poco de vergüenza ajena por los dirigentes que tenemos, pero en parte si ellos están ahí algo de culpa tenemos). Y como yo estaba despotricando a más no poder el pibe me dice
- “¿sabés que pasa gringo? Que existe una sutil diferencia entre nuestros políticos y los de ustedes. Allá la consigna es curremos todos pero que no se note demasiado. Por ejemplo, allá se tiene X cantidad de millones para el presupuesto en educación ¿si? Y no te voy a negar que siempre un ínfimo porcentaje se desvía para otros fines que nada tienen que ver con la docencia. Pero por lo menos el grueso va a parar a las escuelas y como que todos hacen la vista gorda. ¿Entendés?
Y si, claro que lo entiendo. Entiendo sobretodo la diferencia entre un país y el otro. Acá en Argentina yo me imagino la misma situación pero con esas sutiles diferencias
- “bueno muchachos, esta es la partida presupuestaria para educación de este año, empiecen a dividirla, no sean culeados y me dejen afuera como hicieron con la de salud, y con lo que sobre que se yo, compren algunas cajas de tizas y dos o tres borradores” Y listo el pollo, cocinada la gaina y zanjado el tema del presupuesto para la educación (un cacho de cultura lara lala lala!!)
Es más, lo escuchaba a este oriental cercano y en sus palabras recordé la cátedra que dio el gran filósofo Luís Barrionuevo en el programa de Tato cuando dijo:
“Tato, para que este país salga adelante tenemos que dejar de robar dos años”
¡Culeaaado! Que patadón al hígado fueron esas palabras! Sobretodo porque en el “tenemos” se incluye a si mismo (con lo que eso implica).
Y como en este país no hay mejor sordo que el que no quiere oír, y a palabras embarazosas oídos anticonceptivos, nadie le dio ni tronco de bola.
No sólo que ya pasaron dos años (esto lo dijo el mismo Tato mucho tiempo después recordando aquel momento) sino que además nadie trató, no digamos ya dejar de robar, sino de tratar de pasar un poco más desapercibidos.
Y dicen que los concejos sólo sirven para quien los da. Pero si esta afirmación fuera cierta, ¿no tendría que haber dejado de chorear el sindicalista? Ah no… esperen, acá me dicen que a lo mejor no fue un concejo lo de Luisito sino más bien una hipótesis, o una suposición. En fin, como sea ya pasaron los dos años y el pescado sigue vendiéndose dos veces.
Pero como para no irme mucho de tema yo había empezado hablando de la filosofía oriental, en este caso de Uruguay, donde si hay malaria que no se note y si hay afano se note menos. Y a lo mejor no están tan errados nuestros hermanos del otro lado del río. A fin de cuentas por lo que me han contado mientras argentina sigue como está, el resto de nuestros vecinos siguen creciendo, de a poquito es verdad, pero creciendo al fin.
Y por último, como lo nombre a ese genio inigualable del gran Tato Bores (¿ustedes pensaron que iba a decir Barrionuevo?) me entró la nostalgia e iba, a modo de humilde homenaje, a terminar este post con su célebre frase
“Vermut con papas fritas, clap, clap (sonido de palmas) y good show”
Pero seamos, al precio que están las bebidas alcohólicas y los artículos de copetín sólo me queda por decir:
“Mate amargo con tortas fritas, clap, clap, y good show!"
Para los que no lo saben existen tres tipos de oriente (clases no personas valga la aclaración) el lejano oriente, China, Taiwán etc. El medio oriente, todos esos países podridos en petróleo y guita pero con más quilombos que los Pérez-García. Y el cercano oriente que sería la República Oriental del Uruguay.
Bue, este tipo es Montevideano, o sea que es del cercano oriente.
Y como siempre que dos extraños se ponen a charlar, una vez agotado el tema del clima, de que hace uno y el otro, y demás boludeces, nos pusimos a hablar de política. (Yo en este punto debo aclarar que cada puta vez que hablo de política con algún vecino hermano, ya sean chilenos, uruguayos o brasileros, me entra como un poco de vergüenza ajena por los dirigentes que tenemos, pero en parte si ellos están ahí algo de culpa tenemos). Y como yo estaba despotricando a más no poder el pibe me dice
- “¿sabés que pasa gringo? Que existe una sutil diferencia entre nuestros políticos y los de ustedes. Allá la consigna es curremos todos pero que no se note demasiado. Por ejemplo, allá se tiene X cantidad de millones para el presupuesto en educación ¿si? Y no te voy a negar que siempre un ínfimo porcentaje se desvía para otros fines que nada tienen que ver con la docencia. Pero por lo menos el grueso va a parar a las escuelas y como que todos hacen la vista gorda. ¿Entendés?
Y si, claro que lo entiendo. Entiendo sobretodo la diferencia entre un país y el otro. Acá en Argentina yo me imagino la misma situación pero con esas sutiles diferencias
- “bueno muchachos, esta es la partida presupuestaria para educación de este año, empiecen a dividirla, no sean culeados y me dejen afuera como hicieron con la de salud, y con lo que sobre que se yo, compren algunas cajas de tizas y dos o tres borradores” Y listo el pollo, cocinada la gaina y zanjado el tema del presupuesto para la educación (un cacho de cultura lara lala lala!!)
Es más, lo escuchaba a este oriental cercano y en sus palabras recordé la cátedra que dio el gran filósofo Luís Barrionuevo en el programa de Tato cuando dijo:
“Tato, para que este país salga adelante tenemos que dejar de robar dos años”
¡Culeaaado! Que patadón al hígado fueron esas palabras! Sobretodo porque en el “tenemos” se incluye a si mismo (con lo que eso implica).
Y como en este país no hay mejor sordo que el que no quiere oír, y a palabras embarazosas oídos anticonceptivos, nadie le dio ni tronco de bola.
No sólo que ya pasaron dos años (esto lo dijo el mismo Tato mucho tiempo después recordando aquel momento) sino que además nadie trató, no digamos ya dejar de robar, sino de tratar de pasar un poco más desapercibidos.
Y dicen que los concejos sólo sirven para quien los da. Pero si esta afirmación fuera cierta, ¿no tendría que haber dejado de chorear el sindicalista? Ah no… esperen, acá me dicen que a lo mejor no fue un concejo lo de Luisito sino más bien una hipótesis, o una suposición. En fin, como sea ya pasaron los dos años y el pescado sigue vendiéndose dos veces.
Pero como para no irme mucho de tema yo había empezado hablando de la filosofía oriental, en este caso de Uruguay, donde si hay malaria que no se note y si hay afano se note menos. Y a lo mejor no están tan errados nuestros hermanos del otro lado del río. A fin de cuentas por lo que me han contado mientras argentina sigue como está, el resto de nuestros vecinos siguen creciendo, de a poquito es verdad, pero creciendo al fin.
Y por último, como lo nombre a ese genio inigualable del gran Tato Bores (¿ustedes pensaron que iba a decir Barrionuevo?) me entró la nostalgia e iba, a modo de humilde homenaje, a terminar este post con su célebre frase
“Vermut con papas fritas, clap, clap (sonido de palmas) y good show”
Pero seamos, al precio que están las bebidas alcohólicas y los artículos de copetín sólo me queda por decir:
“Mate amargo con tortas fritas, clap, clap, y good show!"
sábado, 28 de agosto de 2010
Acerca de los escritores románticos
Existe una constante en los cantantes que se encuadran en la categoría de románticos que francamente ya me está rompiendo un poco las pelotas. Y es que son menos creíbles que político en campaña.
Ustedes se deben haber dado cuenta como yo que todos los temas hablan básicamente siempre de lo mismo. El tipo, en este caso el cantante, que es dejado por la mujer y lo complicado que le resulta seguir viviendo después de la ruptura. Hablan del dolor latente en el corazón desde que la amada decidió buscar un cambio en su vida y demás sarazas que yo francamente ya no me las creo.
Está bien que estos señores lo hagan para ganarse la vida (y bastante bien que se la ganan), pero me parece que ya es tiempo de ir sincerándose un poco muchachos.
Por ejemplo donde en el tema de Arjona dice:
“desde tu exilio voluntario la nostalgia sigue de primer ministro”
Debería decir:
“desde tu exilio voluntario, llame a la presidenta del club de fans y tengo la casa llena de pendejas fanáticas de veinte y tantos que parecen salidas de una revista de modas y la estamos pasando bomba!”
A donde Alejandro Saenz dice:
“quien me tapará esta noche si hace frío, quien me va a curar el corazón herido”
Debería decir:
“a si que te vas yegua. No importa un carajo. Total yo ya me encame con la mucama, con la niñera, con el jardinero y hasta con esos dos caniches horribles que te compré para el cumpleaños, y todo eso mientras vos estabas acá. ¡Ahora que te vas no sabés los fiestones que me voy a mandar!”
Donde los Nocheros dicen:
“Desde que no estás aquí ya no puedo encontrar, de nuevo el sentido de la libertad”
Debería decir:
“que simpáticos que éramos y cuantas chacareras excelentes tocábamos en nuestro período pre asesor de imagen. Pero cuanto más garpa esto querido!!!”
Y es que en la vida real este humilde servidor no puede, ni quiere, entender como un tipo que está cagado en facha, re podrido en guita, e inmerso en la fama total nos siga haciendo creer que es un románticos que roza con lo mariconazo. Las mujeres seguramente no me van a entender. Y hay algunas que hasta me dirán que este mundo necesita más románticos.
Pero seamos sinceros, a los hombres el romanticismo nos dura una media de 3 a 4 meses. Después de ese lapso ser románticos para nosotros significa cortarse las uñas de las patas, cepillarse los dientes antes de dormir y pegarnos un buen baño polaco como para no irnos a acostar con olor a bolas. Punto final.
Pero estos tipos que se ganan la vida escribiendo canciones la tienen mucho más clara que el grueso de los especimenes de cuasi neandertales en que nos convertimos los hombres cuando ya pasó un tiempo prudencial de convivencia. Si señor, la tienen muchísimo más clara, la prueba está en que ellos están podridos en guita y la gilada no.
Ellos en el fondo saben que con palabras lindas son capaces de hacer que nuestras mujeres quieran pegarnos un boleo en el orto como para mandarnos a de Bariloche a Don Torcuato sin escalas (acá debo hacer un mea culpa porque en parte nosotros no hacemos un carajo para re enamorarlas más que el consabido cortarnos las uñas de los pies, el baño polaco etc.).
Estos tipos encontraron la receta justa para obnubilar a las mujeres con esas letras cargadas de cursilería. Pero en el fondo es todo un negocio redondo.
Por quien doblan las campanas no tengo idea, pero tengo en claro porque baila el mono… tal cual señora, por la plata. Y porque digo que todo es por la plata, porque la otra opción sería que el flaco es un imbécil de aquellos. ¿Como sino se explica que desde hace 15 años mínimos Arjona viene cantando que todas las minas lo dejan?
Y en respuesta a la pregunta les dejo dos de mis teorías:
Teoría A de porque lo viven dejando:
En algún punto descubrió que vende más la historia de la dolorosa separación a la historia de un taxista que se garchaba terriblemente a una pasajera que estaba más buena que los panqueques con dulce de leche. (Debo reconocer que en aquellos días y con aquellas historias hasta me caía medio simpático)
Teoría B de porque lo viven dejando:
El flaco es un verdadero sociópata imbancable que es incapaz de mantener una relación estable. Un ciclotímico obsesivo que no hay garlopa que le venga bien y que termina por pudrir a cuanta mina lo rodea.
Lo dejo a vuestro criterio.
Ustedes se deben haber dado cuenta como yo que todos los temas hablan básicamente siempre de lo mismo. El tipo, en este caso el cantante, que es dejado por la mujer y lo complicado que le resulta seguir viviendo después de la ruptura. Hablan del dolor latente en el corazón desde que la amada decidió buscar un cambio en su vida y demás sarazas que yo francamente ya no me las creo.
Está bien que estos señores lo hagan para ganarse la vida (y bastante bien que se la ganan), pero me parece que ya es tiempo de ir sincerándose un poco muchachos.
Por ejemplo donde en el tema de Arjona dice:
“desde tu exilio voluntario la nostalgia sigue de primer ministro”
Debería decir:
“desde tu exilio voluntario, llame a la presidenta del club de fans y tengo la casa llena de pendejas fanáticas de veinte y tantos que parecen salidas de una revista de modas y la estamos pasando bomba!”
A donde Alejandro Saenz dice:
“quien me tapará esta noche si hace frío, quien me va a curar el corazón herido”
Debería decir:
“a si que te vas yegua. No importa un carajo. Total yo ya me encame con la mucama, con la niñera, con el jardinero y hasta con esos dos caniches horribles que te compré para el cumpleaños, y todo eso mientras vos estabas acá. ¡Ahora que te vas no sabés los fiestones que me voy a mandar!”
Donde los Nocheros dicen:
“Desde que no estás aquí ya no puedo encontrar, de nuevo el sentido de la libertad”
Debería decir:
“que simpáticos que éramos y cuantas chacareras excelentes tocábamos en nuestro período pre asesor de imagen. Pero cuanto más garpa esto querido!!!”
Y es que en la vida real este humilde servidor no puede, ni quiere, entender como un tipo que está cagado en facha, re podrido en guita, e inmerso en la fama total nos siga haciendo creer que es un románticos que roza con lo mariconazo. Las mujeres seguramente no me van a entender. Y hay algunas que hasta me dirán que este mundo necesita más románticos.
Pero seamos sinceros, a los hombres el romanticismo nos dura una media de 3 a 4 meses. Después de ese lapso ser románticos para nosotros significa cortarse las uñas de las patas, cepillarse los dientes antes de dormir y pegarnos un buen baño polaco como para no irnos a acostar con olor a bolas. Punto final.
Pero estos tipos que se ganan la vida escribiendo canciones la tienen mucho más clara que el grueso de los especimenes de cuasi neandertales en que nos convertimos los hombres cuando ya pasó un tiempo prudencial de convivencia. Si señor, la tienen muchísimo más clara, la prueba está en que ellos están podridos en guita y la gilada no.
Ellos en el fondo saben que con palabras lindas son capaces de hacer que nuestras mujeres quieran pegarnos un boleo en el orto como para mandarnos a de Bariloche a Don Torcuato sin escalas (acá debo hacer un mea culpa porque en parte nosotros no hacemos un carajo para re enamorarlas más que el consabido cortarnos las uñas de los pies, el baño polaco etc.).
Estos tipos encontraron la receta justa para obnubilar a las mujeres con esas letras cargadas de cursilería. Pero en el fondo es todo un negocio redondo.
Por quien doblan las campanas no tengo idea, pero tengo en claro porque baila el mono… tal cual señora, por la plata. Y porque digo que todo es por la plata, porque la otra opción sería que el flaco es un imbécil de aquellos. ¿Como sino se explica que desde hace 15 años mínimos Arjona viene cantando que todas las minas lo dejan?
Y en respuesta a la pregunta les dejo dos de mis teorías:
Teoría A de porque lo viven dejando:
En algún punto descubrió que vende más la historia de la dolorosa separación a la historia de un taxista que se garchaba terriblemente a una pasajera que estaba más buena que los panqueques con dulce de leche. (Debo reconocer que en aquellos días y con aquellas historias hasta me caía medio simpático)
Teoría B de porque lo viven dejando:
El flaco es un verdadero sociópata imbancable que es incapaz de mantener una relación estable. Un ciclotímico obsesivo que no hay garlopa que le venga bien y que termina por pudrir a cuanta mina lo rodea.
Lo dejo a vuestro criterio.
jueves, 26 de agosto de 2010
Aquellos raros interrogantes de la vida
La vida nos plantea grandes interrogantes permanentemente. Preguntas que hasta ahora ni la ciencia ni la teología han sabido respondernos. Grandes misterios como:
¿De donde venimos y hacia donde vamos?; ¿Cuál es el origen del Universo?; ¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?; ¿existe vida en otros planetas? Y el que probablemente sea el mayor de todos los interrogantes, el mismo que ni los genios deGalileo, Einstein, Da Vinci y el mismísimo Sagan juntos pudieron responder.
¿Cómo mierda tratar con una mujer que está menstruando? Tema complicado si los hay ¿no?
¿Y quién soy yo para tratar de descubrirlo? Nadie, un perejil nomás. Pero juro que es uno de esos interrogantes que me carcomen el cerebro (y me inflan un poco las bolas) durante esos 5 a 7 días al mes.
Porque sencillamente no importa como nos comportemos, o que hagamos los hombres en esos días. Todo, absolutamente todo, va a estar para el mismísimo orto.
Ejemplo:
El: ¿y, te gusta la comida que preparé amorcito?
Ella: Si, más o menos…que se yo. La salsa te salió salada como siempre. Pero que esperar con vos y esa obsesión tuya que tenés por salar todo.
El: Pero amor si no le puse sal. Apenas le puse un caldito de verduras, debe ser que el caldito venía más concentrado.
Ella: (con cara de mucho culo) ¡No me jodas Luciano! ¡Si siempre te vas al carajo con la sal! Sabés que siempre te pasas de sal y a mi me hace para la mierda y encima….
Y así, sin más, lo que empieza por ser una simple pregunta de índole gastronómico me lleva de paseo por un sinfín de reproches que van desde las medias en el piso que me olvidé el mes pasado hasta el culo de Jessica Alba que seguramente voy a mirar la próxima ves que enganche Azul profundo en la tele. (Cosa que tranquilamente podría ser de acá a vaya saber cuando). Y eso sin contar que en esos días no hay hisopo que les venga bien. Si te querés hacer el chistoso para hacerla reír te dice que no seas tan pelotudo y te dejes de payasear. Ok, me voy a poner serio entonces así no le caigo cargoso. Resultado, “vos siempre con cara de orto todo el día”
Pero últimamente la cosa se complicó un poco más si se puede dado que por algún extraño motivo, el cual también escapa a mi capacidad de entendimiento, la gorda de dos años que tenemos en casa también pasa por ese humor ciclotímico de película de terror. ¡Si señor! Ustedes no me lo van a creer pero Isabella también se contagia de la madre y anda esos días con un humor de merde total. Y eso con sólo dos añitos.
Es de no creer pero así es la cosa. Hoy estaba recién despertándose la gordita, cosa que a diario hace con una sonrisa en la jeta, y mientras yo le hacía monerías como de costumbre me miró con su mejor cara de orto y me largo un terrible “¡no! ¡Papá! ¡Tau! No papá chau sería la traducción literal, pero que en el idioma coloquial de mi hija es simplemente “papá, no me rompas los huevos que el horno no está para bollos, traeme la meme, cambiame el pañal, pone los Backyardigans en la tele y desaparece que no tengo ganas de que me rompan los quinotos”.
Obviamente sorprendido por la reacción inicial de mi hija, comencé por preguntarme a que se debería esa actitud. ¿Habría dormido mal? ¿Habría dormido poco? ¿Estaría enferma? ¿Tendrá gases? Y en esas cavilaciones estaba cuando me cayó la ficha. Tuve una de esas revelaciones cuasi epifanías y sólo para confirmarlo la llame a mi mujer
- Gorda, vos estas menstruando hoy ¿no? -
- ¡Si la reconcha de lora y la putísima madre que los parió! - fue toda la respuesta- tras lo cual se hecho a reír como dándose cuenta ella misma de su sutil cambio de humor.
Así que amigos míos aquí estoy. Refugiándome en la compu y en las letras mientras mis dos mujeres andan por la casa demostrando a quien quiera ver lo rápido que una mujer puede cambiar de humor.
Y sigo preguntándome porque carajo la NASA sigue invirtiendo miles de millones de dólares en mandar boludeces al espacio y no se dedican a inventar una maquinita que solucione este tema delicado de la humanidad. ¿Será que los ingenieros de la NASA no tienen contacto con el mundo femenino? ¿o quizá ya lo intentaron y se dieron cuenta que es más fácil jugar un picadito en marte a solucionar este tema que sufren todas las mujeres una vez al mes?
¿De donde venimos y hacia donde vamos?; ¿Cuál es el origen del Universo?; ¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?; ¿existe vida en otros planetas? Y el que probablemente sea el mayor de todos los interrogantes, el mismo que ni los genios deGalileo, Einstein, Da Vinci y el mismísimo Sagan juntos pudieron responder.
¿Cómo mierda tratar con una mujer que está menstruando? Tema complicado si los hay ¿no?
¿Y quién soy yo para tratar de descubrirlo? Nadie, un perejil nomás. Pero juro que es uno de esos interrogantes que me carcomen el cerebro (y me inflan un poco las bolas) durante esos 5 a 7 días al mes.
Porque sencillamente no importa como nos comportemos, o que hagamos los hombres en esos días. Todo, absolutamente todo, va a estar para el mismísimo orto.
Ejemplo:
El: ¿y, te gusta la comida que preparé amorcito?
Ella: Si, más o menos…que se yo. La salsa te salió salada como siempre. Pero que esperar con vos y esa obsesión tuya que tenés por salar todo.
El: Pero amor si no le puse sal. Apenas le puse un caldito de verduras, debe ser que el caldito venía más concentrado.
Ella: (con cara de mucho culo) ¡No me jodas Luciano! ¡Si siempre te vas al carajo con la sal! Sabés que siempre te pasas de sal y a mi me hace para la mierda y encima….
Y así, sin más, lo que empieza por ser una simple pregunta de índole gastronómico me lleva de paseo por un sinfín de reproches que van desde las medias en el piso que me olvidé el mes pasado hasta el culo de Jessica Alba que seguramente voy a mirar la próxima ves que enganche Azul profundo en la tele. (Cosa que tranquilamente podría ser de acá a vaya saber cuando). Y eso sin contar que en esos días no hay hisopo que les venga bien. Si te querés hacer el chistoso para hacerla reír te dice que no seas tan pelotudo y te dejes de payasear. Ok, me voy a poner serio entonces así no le caigo cargoso. Resultado, “vos siempre con cara de orto todo el día”
Pero últimamente la cosa se complicó un poco más si se puede dado que por algún extraño motivo, el cual también escapa a mi capacidad de entendimiento, la gorda de dos años que tenemos en casa también pasa por ese humor ciclotímico de película de terror. ¡Si señor! Ustedes no me lo van a creer pero Isabella también se contagia de la madre y anda esos días con un humor de merde total. Y eso con sólo dos añitos.
Es de no creer pero así es la cosa. Hoy estaba recién despertándose la gordita, cosa que a diario hace con una sonrisa en la jeta, y mientras yo le hacía monerías como de costumbre me miró con su mejor cara de orto y me largo un terrible “¡no! ¡Papá! ¡Tau! No papá chau sería la traducción literal, pero que en el idioma coloquial de mi hija es simplemente “papá, no me rompas los huevos que el horno no está para bollos, traeme la meme, cambiame el pañal, pone los Backyardigans en la tele y desaparece que no tengo ganas de que me rompan los quinotos”.
Obviamente sorprendido por la reacción inicial de mi hija, comencé por preguntarme a que se debería esa actitud. ¿Habría dormido mal? ¿Habría dormido poco? ¿Estaría enferma? ¿Tendrá gases? Y en esas cavilaciones estaba cuando me cayó la ficha. Tuve una de esas revelaciones cuasi epifanías y sólo para confirmarlo la llame a mi mujer
- Gorda, vos estas menstruando hoy ¿no? -
- ¡Si la reconcha de lora y la putísima madre que los parió! - fue toda la respuesta- tras lo cual se hecho a reír como dándose cuenta ella misma de su sutil cambio de humor.
Así que amigos míos aquí estoy. Refugiándome en la compu y en las letras mientras mis dos mujeres andan por la casa demostrando a quien quiera ver lo rápido que una mujer puede cambiar de humor.
Y sigo preguntándome porque carajo la NASA sigue invirtiendo miles de millones de dólares en mandar boludeces al espacio y no se dedican a inventar una maquinita que solucione este tema delicado de la humanidad. ¿Será que los ingenieros de la NASA no tienen contacto con el mundo femenino? ¿o quizá ya lo intentaron y se dieron cuenta que es más fácil jugar un picadito en marte a solucionar este tema que sufren todas las mujeres una vez al mes?
jueves, 12 de agosto de 2010
Al agua pato...
Si yo te digo que soy unico, lomás probable es que me respondas " todos somos unicos en cierta medida". Ok, y si yo te digo que soy unico porque me mordio un perro seguramente pensaras que estoy en pedo. Ahora..a que si te digo que me mordio un perro a 50 metros costa adentro del lago Nahuel Huapi mientras nadaba, ahí si que vas a decir puta este pibe si que es unico!!
A cuantos conoces que hayan sido mordidos mientras nadaban?? Y aca va la aclaracion de que no vale contar a los mordidos por tiburones, pirañas, orcas, nemos o demas peces carnivoros. hablo de cuantas personas conoces mordidas por un perro mientras nadaban? ¿Ah?
Y con esa anecdota en la cabeza recorde otro dia, creo que fue del verano pasado, cuando me pezcaron. Si señores, me pescaron y no hablando figurativamente, sino en forma totalmente literal. Nadando tambien, pero aquella vez en el lago Guillelmo, me engancho un pibe con su anzuelo de la malla mientras yo seguia de cerca el nadar de una trucha Arco Iris. Pavada de anecdota no? Interesante por lo menos, y mucho mas interesante aun si la ves del lado del pezcador. Te imaginas al pobre pibe contandole a los amigos y a la familia que recogiendo la linea levanto un bicho amorfo de 85 kilos... y que encima le hablaba en cordobez!!
Otra vez, pero en San Clemente del Tuyo, me llevo puesto un surfista que venia en la ola como bondi lleno. En el medio del pecho me pego el hijo de puta. Y el guastadon que nos pegamos fue tal que aun hoy, 15 años despues, creo que si inclino un poco la cabeza me sigue saliendo arena de la oreja. Como 40 metros me arrastro ese combinado de ola, tabla carisima y facherito en traje de neoprene.
Y ni hablar de mi experiencia en el rio Yuspe de Cosquin, cuando en un rafting improvisado (nos tirabamos por el rio crecido sentados en una camara de colectivo) casi casi me hago una segunda raya en la cola con una piedra filosa que apenitas por debajo de la superficie estaba al pedo y esperando algun gil para cortar como un bife. Arruinada quedo la malla che, y de casualidad nomas no me hice un tajo en el tuje.
Y me abstengo de contar los lugares que me manotearon y arañaron cuando jugaba al waterpolo por me tildarían de gay!!
Y a pesar de todo sigo empeñado en seguir disfrutando los deportes acuaticos que tanto me cautivan. Sere un masoquista, o simplemente alguien a quien de verdad le pasan estas cosas fuera de lugar??
Lo dejo a su criterio.
A cuantos conoces que hayan sido mordidos mientras nadaban?? Y aca va la aclaracion de que no vale contar a los mordidos por tiburones, pirañas, orcas, nemos o demas peces carnivoros. hablo de cuantas personas conoces mordidas por un perro mientras nadaban? ¿Ah?
Y con esa anecdota en la cabeza recorde otro dia, creo que fue del verano pasado, cuando me pezcaron. Si señores, me pescaron y no hablando figurativamente, sino en forma totalmente literal. Nadando tambien, pero aquella vez en el lago Guillelmo, me engancho un pibe con su anzuelo de la malla mientras yo seguia de cerca el nadar de una trucha Arco Iris. Pavada de anecdota no? Interesante por lo menos, y mucho mas interesante aun si la ves del lado del pezcador. Te imaginas al pobre pibe contandole a los amigos y a la familia que recogiendo la linea levanto un bicho amorfo de 85 kilos... y que encima le hablaba en cordobez!!
Otra vez, pero en San Clemente del Tuyo, me llevo puesto un surfista que venia en la ola como bondi lleno. En el medio del pecho me pego el hijo de puta. Y el guastadon que nos pegamos fue tal que aun hoy, 15 años despues, creo que si inclino un poco la cabeza me sigue saliendo arena de la oreja. Como 40 metros me arrastro ese combinado de ola, tabla carisima y facherito en traje de neoprene.
Y ni hablar de mi experiencia en el rio Yuspe de Cosquin, cuando en un rafting improvisado (nos tirabamos por el rio crecido sentados en una camara de colectivo) casi casi me hago una segunda raya en la cola con una piedra filosa que apenitas por debajo de la superficie estaba al pedo y esperando algun gil para cortar como un bife. Arruinada quedo la malla che, y de casualidad nomas no me hice un tajo en el tuje.
Y me abstengo de contar los lugares que me manotearon y arañaron cuando jugaba al waterpolo por me tildarían de gay!!
Y a pesar de todo sigo empeñado en seguir disfrutando los deportes acuaticos que tanto me cautivan. Sere un masoquista, o simplemente alguien a quien de verdad le pasan estas cosas fuera de lugar??
Lo dejo a su criterio.
martes, 10 de agosto de 2010
Del Unicornio Azul y otras sandeces...
Mi unicornio azul, de Silvio Rodríguez fue uno de esos temas que rondaron con mucha presencia durante gran parte de mi vida. ¡Qué buen tema por Dios! La fuerza de la música. La genialidad de la letra. En fin, todo en esa canción la llevó a ser un clásico dentro de los clásicos de la música latina.
Durante años estuve divagando en los posibles significados de lo que el gran Silvio quiso dejarnos con tan impresionante letra.
Por momentos me dio por pensar que la intención del autor fue la de hablar solapadamente de algo que no podía plasmar en forma abierta. Como hubiera sido por ejemplo el espíritu o el rumbo de la revolución cubana.
También podría leer entre líneas que Silvio quería hablar de algo tan importante, que el sólo hecho de haberlo perdido le tortura. La esperanza por ejemplo.
Incluso se puede pensar que el autor está hablando de algún amor que se le fue. Podría, porque no, estar hablando de un hijo perdido y del dolor que eso trae consigo, como ocurre en la Estrella Azul del Peteco.
Llegué a imaginar incluso que el autor estaba haciendo una clara, o no tan clara, analogía acerca de su niñez y la inocencia perdida. Se me dio por pensar que sólo un niño puede creer que tiene un unicornio azul y que al escapársele lo extraña al punto de ofrecer cualquier recompensa por recuperarlo. Que habla de la necesidad de quién ya es un hombre de volver a encontrar esa inocencia de la niñez. De la necesidad de volver a creer en seres mágicos.
Podía estar hablando de una mujer, de un familiar, de la virginidad o realmente de un unicornio azul de a veritas.
¿Pero saben que? Durante años estuve pensando al reverendo pedo mis amigos. Porque resulta que la letra habla ni más ni menos que de un… ¡pantalón! Si, si. Así como lo leen, la letra trata de un pantalón, de los comúnmente conocidos en la Argentina como vaqueros.
Al parecer el gran poeta cubano tenía un par jeans de marca Levi`s. ¿Y de que color era el vaquero? ¡Si! Adivinaron, era azul. (El porque del Unicornio todavía nadie me lo explico). Así que todo lo que supuse durante años, todos los significados ocultos que le busque al tema, y todas las horas que pasé tratando de descifrar la letra de la canción se resumen a un simple par de blue jeans.
¿Y quien es la culpable de esta desilusión? Mi amiga la Natu que cuando estuvo de visita la última vez aprovecho un chiste mío sobre este tema y me tiró este baldazo de agua fría.
Mientras tomábamos unos amargos y jugábamos al carioca yo le dije:
- Che natulín, vos sabías que cuando Silvio dijo “Mi unicornio azul ayer se me perdió” en realidad quería decir “Pablo trae más LSD que se me está pasando el efecto y ya no veo ni unicornios, ni elefantes rosas, ni mierda…” jajaja
A lo cual ella respondió después de reírse un rato:
- Jajaja ese nunca lo había escuchado. Ahora hablando en serio, vos sabías que la letra en realidad habla de unos jeans que el dejo….
¡Y a la mierda con la mística! Ahí mismo, ante esa revelación se me cayó toda la mística de la canción y de Silvio. Y ahora me puse a analizar todas las letras que de él escuché durante años y me estoy volviendo loco preguntándome si realmente es un maestro de las letras enroscadas o si siempre habla de cosas tan banales como unos jeans sin que nosotros nos demos cuenta.
Pero en honor a la verdad la música y las letras de Silvio Rodríguez siempre me gustaron y siempre me gustarán. Aún cuando me haya enterado de lo que me enteré. A fin de cuentas un desliz lo puede tener cualquiera ¿o no? Chico Novarro escribió uno de los mejores boleros de todos los tiempos cuando escribió Algo Contigo; pero que también patino con El Orangután. O el caso de Cacho Castaña que escribió tantos tangos memorables como el inigualable Café La Humedad y que también tuvo más una patinada a la hora de la inspiración.
Así que bueno, esa es la cosa con el tema del Unicornio Azul que sigue siendo un gran tema a pesar de todo. Eso si, en el fondo siempre voy a creer que habla de algo mucho más trascendental que unos pantalones, como que le da otro sabor a la canción ¿no?
Durante años estuve divagando en los posibles significados de lo que el gran Silvio quiso dejarnos con tan impresionante letra.
Por momentos me dio por pensar que la intención del autor fue la de hablar solapadamente de algo que no podía plasmar en forma abierta. Como hubiera sido por ejemplo el espíritu o el rumbo de la revolución cubana.
También podría leer entre líneas que Silvio quería hablar de algo tan importante, que el sólo hecho de haberlo perdido le tortura. La esperanza por ejemplo.
Incluso se puede pensar que el autor está hablando de algún amor que se le fue. Podría, porque no, estar hablando de un hijo perdido y del dolor que eso trae consigo, como ocurre en la Estrella Azul del Peteco.
Llegué a imaginar incluso que el autor estaba haciendo una clara, o no tan clara, analogía acerca de su niñez y la inocencia perdida. Se me dio por pensar que sólo un niño puede creer que tiene un unicornio azul y que al escapársele lo extraña al punto de ofrecer cualquier recompensa por recuperarlo. Que habla de la necesidad de quién ya es un hombre de volver a encontrar esa inocencia de la niñez. De la necesidad de volver a creer en seres mágicos.
Podía estar hablando de una mujer, de un familiar, de la virginidad o realmente de un unicornio azul de a veritas.
¿Pero saben que? Durante años estuve pensando al reverendo pedo mis amigos. Porque resulta que la letra habla ni más ni menos que de un… ¡pantalón! Si, si. Así como lo leen, la letra trata de un pantalón, de los comúnmente conocidos en la Argentina como vaqueros.
Al parecer el gran poeta cubano tenía un par jeans de marca Levi`s. ¿Y de que color era el vaquero? ¡Si! Adivinaron, era azul. (El porque del Unicornio todavía nadie me lo explico). Así que todo lo que supuse durante años, todos los significados ocultos que le busque al tema, y todas las horas que pasé tratando de descifrar la letra de la canción se resumen a un simple par de blue jeans.
¿Y quien es la culpable de esta desilusión? Mi amiga la Natu que cuando estuvo de visita la última vez aprovecho un chiste mío sobre este tema y me tiró este baldazo de agua fría.
Mientras tomábamos unos amargos y jugábamos al carioca yo le dije:
- Che natulín, vos sabías que cuando Silvio dijo “Mi unicornio azul ayer se me perdió” en realidad quería decir “Pablo trae más LSD que se me está pasando el efecto y ya no veo ni unicornios, ni elefantes rosas, ni mierda…” jajaja
A lo cual ella respondió después de reírse un rato:
- Jajaja ese nunca lo había escuchado. Ahora hablando en serio, vos sabías que la letra en realidad habla de unos jeans que el dejo….
¡Y a la mierda con la mística! Ahí mismo, ante esa revelación se me cayó toda la mística de la canción y de Silvio. Y ahora me puse a analizar todas las letras que de él escuché durante años y me estoy volviendo loco preguntándome si realmente es un maestro de las letras enroscadas o si siempre habla de cosas tan banales como unos jeans sin que nosotros nos demos cuenta.
Pero en honor a la verdad la música y las letras de Silvio Rodríguez siempre me gustaron y siempre me gustarán. Aún cuando me haya enterado de lo que me enteré. A fin de cuentas un desliz lo puede tener cualquiera ¿o no? Chico Novarro escribió uno de los mejores boleros de todos los tiempos cuando escribió Algo Contigo; pero que también patino con El Orangután. O el caso de Cacho Castaña que escribió tantos tangos memorables como el inigualable Café La Humedad y que también tuvo más una patinada a la hora de la inspiración.
Así que bueno, esa es la cosa con el tema del Unicornio Azul que sigue siendo un gran tema a pesar de todo. Eso si, en el fondo siempre voy a creer que habla de algo mucho más trascendental que unos pantalones, como que le da otro sabor a la canción ¿no?
¿Sueño?
Anoche llegué a la cama hecho una verdadera piltrafa humana. El día laboral cada vez se me hace más largo, y en contrapartida las horas me rinden cada vez menos.
Tan cansado estaba que ni siquiera atiné a abrir ese libro de turno que elegí para distender mi mente y poder dormir. La pasada noche, Matar un Ruiseñor de Harper Lee quedo en la ostracismo de mi mesa de luz.
No llegué siquiera a repasar mentalmente lo sucedido en el día. No, anoche Morfeo se apoderó de mi con la misma facilidad que una tela de araña atrapa una pequeña mosca de la fruta.
Pero algo pasó en algún momento que no se precisar. En algún punto de la noche algo llamó tanto mi atención como para hacerme despertar de súbito.
Y desperté. Desperté con esa sensación de ahogo y angustia que hacía mucho tiempo no sentía. Desperté con miedo en aquel lugar extraño que a todas luces era un bar. Un viejo bar, de esos de barrio de ciudad grande, que ya casi no existen. Un bar, con su típica barra atiborrada de cosas, sus despintadas mesas y sillas de chapa y hasta con un billar fuera de nivel y con el paño carcomido por los años de servicio.
Uno de esos tugurios donde uno puede ordenar con la misma facilidad, desde un vasito de caña Legui al paso, hasta una milanesa a caballo. Uno de esos lugares donde sin importar a la hora que uno vaya siempre encontrará unos cuantos parroquianos con un pingüino de tinto de damajuana y un mazo de cartas españolas.
Ahí me desperté yo, entre las paredes de pintura desconchada y humo de tabaco negro de ese viejo bar de barrio
¿Miedo? Que se yo, no creo que fuera miedo lo que sentí en ese momento.
¿Recelo? Eso puede estar más cerca de describirlo.
¿Curiosidad? Definitivamente sentí curiosidad. Curiosidad por saber donde me encontraba y como había llegado allí. Curiosidad por saber si realmente estaba despierto, o si me encontraba en un sueño. Pero sobretodo curiosidad por saber quienes eran todas esas personas que se giraron para verme cuando llegué y que al cabo de dos segundos ya estaban nuevamente en sus menesteres. Como si el hecho de que yo apareciera allí espontáneamente fuera algo de todos los días.
¿Quienes eran todas esas personas que en la semi oscuridad el lugar me resultaban familiares pero sin poder identificarlas del todo?
Y en esas cavilaciones me encontraba cuando el empleado de la barra me señala con un gesto de su cabeza algo que ocurría al fondo del local mientras que él seguía limpiando una y otra vez el mismo pedacito de barra con aquel trapo mugriento.
Cuando miré donde para donde aquel tipo señalaba, vi que desde la oscuridad del fondo del local un brazo se agitaba invitándome a ir hacia allí. El resto del dueño de aquel brazo estaba en las sombras, como si el único punto de luz de los alrededores se hubiera concentrado sólo en aquel brazo.
Sin saber porque me vi dirigiéndome hacía el lugar desde donde me llamaban. Sin embargo ni bien comencé a caminar me entretuve mirando a dos tipos que discutían casi en silencio en las primeras banquetas de la barra. Dos tipos que perecían sacados de contexto, y porque no, sacados de su lugar en el tiempo. Tan anacrónicos resultaban a la vista, que aparecían ante mí con en blanco y negro, como si hubiesen sido arrancados de una vieja foto. Quienes eran no lo se con seguridad, pero me lo imagino. El más viejito de los dos estaba acodado en la barra fumando una gran pipa mientras que con su mano acariciaba su blanca barba. El otro, viejo también, hablaba gesticulando en demasía haciendo que su espesa barba, y sus revueltos y blancos cabellos se sacudieran. No estoy muy seguro de quienes eran, o de que estaban hablando. Como les conté, perecían estar discutiendo. Pero casi en silencio y sin escucharse. Al pasar algo escuche, algo que le decía el viejito pelado de la pipa al otro y que era algo así como que la culpa de todo la tenían las madres y las mujeres que envidiaban el miembro de los hombres. A lo que el otro respondía que “no señor, la culpa de todo la tienen los dueños de fabricas y los terratenientes que no comparten sus riquezas con el asalariado”.
No los quise interrumpir en su poco acalorada discusión y continué mi camino un poco más perplejo que antes.
El brazo del fondo seguía invitándome sin signos de cansarse, así que sin más continué mi marcha tratando de no entretenerme. Cosa que me resultó harto difícil ya que a dos banquetas de los dos viejitos me topé con otro bicho raro, tan viejo como los dos que dejara atrás y que por su forma de hablar debía ser inglés, o británico y que le explicaba, a nadie en particular, que lamentaba tener que seguir viaje a la isla de las tortugas gigantes allá por el otro lado de los Andes y no poder quedarse más tiempo allí. Porque aquí en Buenos Aires, explicaba, se había sentido impresionado notablemente por un estanciero llamado Don Juan Manuel de Rosas. Deduje por lo poco que recordaba de las clases de historia, que ese viejito debía de ser Darwin, o algún delirante que se creía él. Pero supongo que nunca lo sabré con certeza.
Continué mi marcha por aquel pasillo y a mis oídos llegaban toda clase de frases sueltas y sin sentido.
- “…se lo digo yo estimado que de esto sé bastante, que el universo es relativo aunque ellos no lo quieran entender…”; “…nada que ver pichón, el gol de Cárdenas con el que Racing ganó el primer mundial de clubes es mucho más memorable que el del Diego a los ingleses…”; “…Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera…”; “… And the Oscar for the best actor goes to…”; “… la arena es un puñadito, pero hay montañas de arena…”
Tratando de que mi cabeza no entrara en el juego de adivinar de quien provenía cada frase seguí caminando. Poco a poco me fui acercando al oscuro salón del fondo. El olor a los Particulares y a 43-70 se acentuaba a cada paso. Y yo que soy de fumar rubios empecé a carraspear con mi garganta irritada.
De repente, con la misma velocidad irreal con que todo iba sucediendo, llegué a la mesa desde donde me invitaban. Y ahí fue cuando casi me caigo de culo. Frente a mi, y sonriéndome por haber entendido su convite, se alzaba el mismísimo General don José de San Martín.
Justo en ese instante comprendí definitivamente que se trataba de un sueño. ¡Pero que sueño papá! Nada menos que el padre de la patria y libertador de medio continente que se levantaba de su silla y me sonreía. Y tras su sonrisa, vino el apretón de manos, y tras el apretón de mano vino la luz. De golpe empecé a ver todo con más claridad. Como si de súbito las luces del lugar se hubieran encendido. O como si de repente todas las cortinas del salón hubieran caído y el radiante sol del exterior penetrara hasta lo más recóndito de ese tugurio.
- ¡Bienvenido forastero! - saludo el general - un placer tenerlo con nosotros para compartir esta tertulia. Aunque el resto de la gente todavía no se haya apersonado no han tardar. Es medio temprano todavía ¿vio?! Tome asiento amigo, tome asiento - y ante mi completo mutismo continuó - El Tato debe de estar por llegar, venía en el auto con el negro Fontanarrosa, Boggie e Inodoro. Pasa que se cagan tanto de risa en el auto que dos por tres tienen que frenar para no chocar. Don Atahualpa ya llegó, pero anda por ahí, payando y zapando un poco con Papo y tomando unas ginebritas. Mi amigo Martín de Güemes avisó que hoy no podía venir porque tenía cena con los suegros - y seguía enumerando gente mientras me acompañaba a la mesa donde la picada ya estaba servida - Juan Domingo y don Raúl están afuera haciendo el asadito y hablando de política, pasa que el tema a mi me harto aburre y por eso decidí quedarme a esperarlo a usted. Y del resto de la gente no podría decirle mucho más porque los que nombre son los que confirmaron para venir a comerse una faldita a la parrilla. Y si a usted le gusta también puede ir a hacerle unos tiritos al bochín. Si no recuerdo mal los vi en la cancha jugando al manco Paz, en pareja con Porcel contra esa dupla implacable que formaron Minguito y Monzón. Son imparables esos dos, nadie los pudo derrotar todavía. - siguió divagando el General
- Pero…pero esto es un sueño ¿no? - pregunté por las dudas.
- La verdad no lo sé - me soltó sin más - ¿es un sueño? ¿es real?. Ninguno de los habitues de este lugar te lo podría decir con precisión.
- Pero ustedes están todos muertos. Esto tiene que ser un sueño, a menos que yo también haya palmado mientras dormía. Pero aún así es ilógico, que tendría que hacer un perejil como yo entre tantos grandes -
- Todos muertos no - me explicó - Juan José, el hijo del dueño esta tan vivo como vos. Lo conociste cuando entraste, es el que estaba limpiando la barra. Buen pibe, medio callado pero buen chico. Y obviamente también está el dueño, que tampoco está muerto. Ellos dos son los que nos permiten juntarnos acá todos los viernes -
- ¿Entonces ustedes así muertos como están pueden vivir en el mundo de los vivos? -
- No estoy muy seguro que este sea el mundo de los vivos tampoco - reflexionó Don José - De hecho me parece que es un lugar a mitad de camino entre ambos mundos che. Es como aquellas postas del camino donde los viajeros paraban a juntar fuerzas. Nosotros todos los viernes tenemos permiso de salir para venir acá. Pasa que allá no hay placeres me entendés. Mejor dicho, no hay vicios. No hay billar, no hay alcohol, no hay cartas, no hay juegos de ningún tipo. Ni tabaco tenemos. Y bueno, uno que tuvo sus vicios en vida cada tanto quiere despuntarlos de muerto ¿entendés?
- Si, creo si. Lo que no entiendo es que estoy haciendo yo acá. ¿Para que me invitaron? -
- ¿Qué te invitaron? No creo che, acá se viene sin invitación. Es sólo cuestión de entrar nomás - me respondió - Pasa que no siempre es fácil encontrar la dirección. Habrá sido una casualidad, o tal vez alguien te cito acá y no lo recordás.
- Pero usted me estaba esperando. ¿O no? - le respondí - sino porque me hizo señas que viniera desde que entré al bar.
- Si señor, yo le hice señas pa’ convidarlo. Pero no porque lo esperara. Simplemente que estoy aburrido y me gusta conversar con gente que no conozco -
- ¿Entonces es factible que alguien más me este esperando? - pregunté
- Puede que si. Como puede que no - fue su ambigua respuesta.
- ¿Y como puedo averiguarlo? - pregunté.
- No lo se - fue su respuesta mientras abría una Quilmes - lo único que se me ocurre es que esperes un rato y veas si realmente alguien te invitó o si es puro azar el que estés aquí. Eso si, en cuanto salga el sol tasa tasa cada uno a su casa. Es la única regla que el bar impone, tanto para nosotros como para vos -
Y allí nos quedamos los dos. Tomando cerveza y charlando de la vida. De cómo veía él al país que ayudo a forjar y como lo veía yo que en cierta forma lo había heredado. Hablamos de su familia y de la mía. Charlamos sobre la Europa que él conoció y la que yo nunca tuve la suerte de conocer. Y entre charlas y charlas el tiempo fue transcurriendo agradablemente. Fuimos convidados con ese asadito que desde el fondo invitaba con el aroma. Comimos hasta saciarnos y bebimos aún después de satisfechos. Hasta nos dimos el gusto de despachar a dos que aparecieron con un mazo de cartas para un truquito. Pero el motivo por el cual yo estaba allí nunca se reveló. Por lo menos hasta dos segundos antes de tener que partir.
Fue entonces cuando el General me informó que la velada tocaba su fin. Sin prisa se levantó de su asiento y mientras uno a uno los parroquianos se iban retirando me dijo:
- Fue un verdadero gusto haberlo conocido señor. Una pena que ninguno de los cuatro hayan podido llegar para visitarlo, ellos me contaron que tenían muchas ganas de verlo -
Y ante mi cara de asombro continuó
- Porque supongo que los que lo citaron deben ser sus abuelos ¿o no? - me contesto como si fuera una obviedad lo que decía - Se les nota cuando hablan de su familia. Cuando dicen que a todos ustedes, los que todavía están peleándola allá en la tierra de los vivos, los quieren mucho y que algún día se volverán a juntar y volverán a ser una familia quilombera en la mesa del domingo.
- Mesa quilombera seguimos siendo, sólo que con distintos integrantes, se fueron los abuelos y entraron los bisnietos. ¿Pero entonces usted conoce a mis abuelos? ¿A los cuatro? -
- Si que los conozco. Mirá, puede parecer que somos muchos allá arriba, pero como hace tanto que estamos ahí tarde o temprano todos terminamos conociendo a todos. Si, si los conozco. Simpáticas personas. El grandote, el que creo que es vasco vive hablando y explicando el funcionamiento de todo. Tipo muy inteligente che, cada tanto me da clases de ajedrez. En cambio el otro, el Siciliano es más contenido pareciera. Ahora, ¡como baila cuando arranca la música! Pero buena gente che, muy buena gente.
- ¿Y a mis abuelas también las conoció?-
- ¡Seguro!, la más peticita, doña Nelly creo que es, me cocinó algunos platos españoles que estaban para chuparse los dedos. Y con la otra, con la Kety, nos sentamos varias veces a hablar de la Irlanda de sus padres y de su Junín natal.
- Entonces… ¿ellos están bien? - pregunté ya con ganas de largarme a llorar - ¿siguen juntos en el más allá?
- ¡Oh si! ¡Claro que si! De hecho a todas las personas que conoces en vida las volvés a encontrar en el “cielo” - me explicaba mientras hacia con los dedos el típico gesto de las comillas - Yo de hecho vivo con Remedios y con Merceditas. Y me sigo juntando constantemente a charlar con los grandes prohombres de América como mis grandes amigos Belgrano y Moreno -
- O sea que en algún momento yo los voy a volver a ver a ellos -
- Si mi hijo, seguro. Pero para eso falta mucho tiempo, todavía te queda mucha vida en la mochila - me explicó - Así que tiempo al tiempo señor, los vas a volver a ver algún día pero no pronto. Y mucho menos esta noche que ya se está acabando y todos nos tenemos que ir.
Y mientras el General decía esto la música y bajando de volumen y la luz se iba haciendo cada vez más diáfana. La gente poco a poco se dirigía a la salida e iba desapareciendo. Don José también se puso en pie y me extendió la mano.
- Un gusto señor, un verdadero placer haber podido conversar con usted -
- Igual…igualmente - alcancé a responder medio atontado -
Y cuando él ya estaba por dirigirse a la entrada le pregunté
-¿Usted les podría mandar saludos míos General? Pasa que los extraño realmente mucho a los cuatro.
- No hace falta pichón. Digo, no hace falta que yo les diga eso. Ellos te escuchan cada vez que les hablas, cada vez que los recordás. Hablales directamente a ellos nene, que aunque no contesten están siempre siguiéndote y escuchan - dijo mientras me daba la espalda y comenzaba a caminar hacia la puerta.
- ¡Y alguna vez voy a poder volver a este bar! - le grité mientras el ya llegaba a la puerta
Por toda respuesta vi como sus hombros se levantaron en un gesto de “que se yo” y simplemente desapareció al exterior.
Y yo me quedé allí sentado. En aquel bar extraño y todavía preguntándome si aquellos sería sólo un sueño o si habría perdido la razón. Apuré de un trago la cerveza que quedaba en mi vaso y después de dejar la propina bajo el cenicero también me dirigí a la puerta y simplemente salí….
Tan cansado estaba que ni siquiera atiné a abrir ese libro de turno que elegí para distender mi mente y poder dormir. La pasada noche, Matar un Ruiseñor de Harper Lee quedo en la ostracismo de mi mesa de luz.
No llegué siquiera a repasar mentalmente lo sucedido en el día. No, anoche Morfeo se apoderó de mi con la misma facilidad que una tela de araña atrapa una pequeña mosca de la fruta.
Pero algo pasó en algún momento que no se precisar. En algún punto de la noche algo llamó tanto mi atención como para hacerme despertar de súbito.
Y desperté. Desperté con esa sensación de ahogo y angustia que hacía mucho tiempo no sentía. Desperté con miedo en aquel lugar extraño que a todas luces era un bar. Un viejo bar, de esos de barrio de ciudad grande, que ya casi no existen. Un bar, con su típica barra atiborrada de cosas, sus despintadas mesas y sillas de chapa y hasta con un billar fuera de nivel y con el paño carcomido por los años de servicio.
Uno de esos tugurios donde uno puede ordenar con la misma facilidad, desde un vasito de caña Legui al paso, hasta una milanesa a caballo. Uno de esos lugares donde sin importar a la hora que uno vaya siempre encontrará unos cuantos parroquianos con un pingüino de tinto de damajuana y un mazo de cartas españolas.
Ahí me desperté yo, entre las paredes de pintura desconchada y humo de tabaco negro de ese viejo bar de barrio
¿Miedo? Que se yo, no creo que fuera miedo lo que sentí en ese momento.
¿Recelo? Eso puede estar más cerca de describirlo.
¿Curiosidad? Definitivamente sentí curiosidad. Curiosidad por saber donde me encontraba y como había llegado allí. Curiosidad por saber si realmente estaba despierto, o si me encontraba en un sueño. Pero sobretodo curiosidad por saber quienes eran todas esas personas que se giraron para verme cuando llegué y que al cabo de dos segundos ya estaban nuevamente en sus menesteres. Como si el hecho de que yo apareciera allí espontáneamente fuera algo de todos los días.
¿Quienes eran todas esas personas que en la semi oscuridad el lugar me resultaban familiares pero sin poder identificarlas del todo?
Y en esas cavilaciones me encontraba cuando el empleado de la barra me señala con un gesto de su cabeza algo que ocurría al fondo del local mientras que él seguía limpiando una y otra vez el mismo pedacito de barra con aquel trapo mugriento.
Cuando miré donde para donde aquel tipo señalaba, vi que desde la oscuridad del fondo del local un brazo se agitaba invitándome a ir hacia allí. El resto del dueño de aquel brazo estaba en las sombras, como si el único punto de luz de los alrededores se hubiera concentrado sólo en aquel brazo.
Sin saber porque me vi dirigiéndome hacía el lugar desde donde me llamaban. Sin embargo ni bien comencé a caminar me entretuve mirando a dos tipos que discutían casi en silencio en las primeras banquetas de la barra. Dos tipos que perecían sacados de contexto, y porque no, sacados de su lugar en el tiempo. Tan anacrónicos resultaban a la vista, que aparecían ante mí con en blanco y negro, como si hubiesen sido arrancados de una vieja foto. Quienes eran no lo se con seguridad, pero me lo imagino. El más viejito de los dos estaba acodado en la barra fumando una gran pipa mientras que con su mano acariciaba su blanca barba. El otro, viejo también, hablaba gesticulando en demasía haciendo que su espesa barba, y sus revueltos y blancos cabellos se sacudieran. No estoy muy seguro de quienes eran, o de que estaban hablando. Como les conté, perecían estar discutiendo. Pero casi en silencio y sin escucharse. Al pasar algo escuche, algo que le decía el viejito pelado de la pipa al otro y que era algo así como que la culpa de todo la tenían las madres y las mujeres que envidiaban el miembro de los hombres. A lo que el otro respondía que “no señor, la culpa de todo la tienen los dueños de fabricas y los terratenientes que no comparten sus riquezas con el asalariado”.
No los quise interrumpir en su poco acalorada discusión y continué mi camino un poco más perplejo que antes.
El brazo del fondo seguía invitándome sin signos de cansarse, así que sin más continué mi marcha tratando de no entretenerme. Cosa que me resultó harto difícil ya que a dos banquetas de los dos viejitos me topé con otro bicho raro, tan viejo como los dos que dejara atrás y que por su forma de hablar debía ser inglés, o británico y que le explicaba, a nadie en particular, que lamentaba tener que seguir viaje a la isla de las tortugas gigantes allá por el otro lado de los Andes y no poder quedarse más tiempo allí. Porque aquí en Buenos Aires, explicaba, se había sentido impresionado notablemente por un estanciero llamado Don Juan Manuel de Rosas. Deduje por lo poco que recordaba de las clases de historia, que ese viejito debía de ser Darwin, o algún delirante que se creía él. Pero supongo que nunca lo sabré con certeza.
Continué mi marcha por aquel pasillo y a mis oídos llegaban toda clase de frases sueltas y sin sentido.
- “…se lo digo yo estimado que de esto sé bastante, que el universo es relativo aunque ellos no lo quieran entender…”; “…nada que ver pichón, el gol de Cárdenas con el que Racing ganó el primer mundial de clubes es mucho más memorable que el del Diego a los ingleses…”; “…Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera…”; “… And the Oscar for the best actor goes to…”; “… la arena es un puñadito, pero hay montañas de arena…”
Tratando de que mi cabeza no entrara en el juego de adivinar de quien provenía cada frase seguí caminando. Poco a poco me fui acercando al oscuro salón del fondo. El olor a los Particulares y a 43-70 se acentuaba a cada paso. Y yo que soy de fumar rubios empecé a carraspear con mi garganta irritada.
De repente, con la misma velocidad irreal con que todo iba sucediendo, llegué a la mesa desde donde me invitaban. Y ahí fue cuando casi me caigo de culo. Frente a mi, y sonriéndome por haber entendido su convite, se alzaba el mismísimo General don José de San Martín.
Justo en ese instante comprendí definitivamente que se trataba de un sueño. ¡Pero que sueño papá! Nada menos que el padre de la patria y libertador de medio continente que se levantaba de su silla y me sonreía. Y tras su sonrisa, vino el apretón de manos, y tras el apretón de mano vino la luz. De golpe empecé a ver todo con más claridad. Como si de súbito las luces del lugar se hubieran encendido. O como si de repente todas las cortinas del salón hubieran caído y el radiante sol del exterior penetrara hasta lo más recóndito de ese tugurio.
- ¡Bienvenido forastero! - saludo el general - un placer tenerlo con nosotros para compartir esta tertulia. Aunque el resto de la gente todavía no se haya apersonado no han tardar. Es medio temprano todavía ¿vio?! Tome asiento amigo, tome asiento - y ante mi completo mutismo continuó - El Tato debe de estar por llegar, venía en el auto con el negro Fontanarrosa, Boggie e Inodoro. Pasa que se cagan tanto de risa en el auto que dos por tres tienen que frenar para no chocar. Don Atahualpa ya llegó, pero anda por ahí, payando y zapando un poco con Papo y tomando unas ginebritas. Mi amigo Martín de Güemes avisó que hoy no podía venir porque tenía cena con los suegros - y seguía enumerando gente mientras me acompañaba a la mesa donde la picada ya estaba servida - Juan Domingo y don Raúl están afuera haciendo el asadito y hablando de política, pasa que el tema a mi me harto aburre y por eso decidí quedarme a esperarlo a usted. Y del resto de la gente no podría decirle mucho más porque los que nombre son los que confirmaron para venir a comerse una faldita a la parrilla. Y si a usted le gusta también puede ir a hacerle unos tiritos al bochín. Si no recuerdo mal los vi en la cancha jugando al manco Paz, en pareja con Porcel contra esa dupla implacable que formaron Minguito y Monzón. Son imparables esos dos, nadie los pudo derrotar todavía. - siguió divagando el General
- Pero…pero esto es un sueño ¿no? - pregunté por las dudas.
- La verdad no lo sé - me soltó sin más - ¿es un sueño? ¿es real?. Ninguno de los habitues de este lugar te lo podría decir con precisión.
- Pero ustedes están todos muertos. Esto tiene que ser un sueño, a menos que yo también haya palmado mientras dormía. Pero aún así es ilógico, que tendría que hacer un perejil como yo entre tantos grandes -
- Todos muertos no - me explicó - Juan José, el hijo del dueño esta tan vivo como vos. Lo conociste cuando entraste, es el que estaba limpiando la barra. Buen pibe, medio callado pero buen chico. Y obviamente también está el dueño, que tampoco está muerto. Ellos dos son los que nos permiten juntarnos acá todos los viernes -
- ¿Entonces ustedes así muertos como están pueden vivir en el mundo de los vivos? -
- No estoy muy seguro que este sea el mundo de los vivos tampoco - reflexionó Don José - De hecho me parece que es un lugar a mitad de camino entre ambos mundos che. Es como aquellas postas del camino donde los viajeros paraban a juntar fuerzas. Nosotros todos los viernes tenemos permiso de salir para venir acá. Pasa que allá no hay placeres me entendés. Mejor dicho, no hay vicios. No hay billar, no hay alcohol, no hay cartas, no hay juegos de ningún tipo. Ni tabaco tenemos. Y bueno, uno que tuvo sus vicios en vida cada tanto quiere despuntarlos de muerto ¿entendés?
- Si, creo si. Lo que no entiendo es que estoy haciendo yo acá. ¿Para que me invitaron? -
- ¿Qué te invitaron? No creo che, acá se viene sin invitación. Es sólo cuestión de entrar nomás - me respondió - Pasa que no siempre es fácil encontrar la dirección. Habrá sido una casualidad, o tal vez alguien te cito acá y no lo recordás.
- Pero usted me estaba esperando. ¿O no? - le respondí - sino porque me hizo señas que viniera desde que entré al bar.
- Si señor, yo le hice señas pa’ convidarlo. Pero no porque lo esperara. Simplemente que estoy aburrido y me gusta conversar con gente que no conozco -
- ¿Entonces es factible que alguien más me este esperando? - pregunté
- Puede que si. Como puede que no - fue su ambigua respuesta.
- ¿Y como puedo averiguarlo? - pregunté.
- No lo se - fue su respuesta mientras abría una Quilmes - lo único que se me ocurre es que esperes un rato y veas si realmente alguien te invitó o si es puro azar el que estés aquí. Eso si, en cuanto salga el sol tasa tasa cada uno a su casa. Es la única regla que el bar impone, tanto para nosotros como para vos -
Y allí nos quedamos los dos. Tomando cerveza y charlando de la vida. De cómo veía él al país que ayudo a forjar y como lo veía yo que en cierta forma lo había heredado. Hablamos de su familia y de la mía. Charlamos sobre la Europa que él conoció y la que yo nunca tuve la suerte de conocer. Y entre charlas y charlas el tiempo fue transcurriendo agradablemente. Fuimos convidados con ese asadito que desde el fondo invitaba con el aroma. Comimos hasta saciarnos y bebimos aún después de satisfechos. Hasta nos dimos el gusto de despachar a dos que aparecieron con un mazo de cartas para un truquito. Pero el motivo por el cual yo estaba allí nunca se reveló. Por lo menos hasta dos segundos antes de tener que partir.
Fue entonces cuando el General me informó que la velada tocaba su fin. Sin prisa se levantó de su asiento y mientras uno a uno los parroquianos se iban retirando me dijo:
- Fue un verdadero gusto haberlo conocido señor. Una pena que ninguno de los cuatro hayan podido llegar para visitarlo, ellos me contaron que tenían muchas ganas de verlo -
Y ante mi cara de asombro continuó
- Porque supongo que los que lo citaron deben ser sus abuelos ¿o no? - me contesto como si fuera una obviedad lo que decía - Se les nota cuando hablan de su familia. Cuando dicen que a todos ustedes, los que todavía están peleándola allá en la tierra de los vivos, los quieren mucho y que algún día se volverán a juntar y volverán a ser una familia quilombera en la mesa del domingo.
- Mesa quilombera seguimos siendo, sólo que con distintos integrantes, se fueron los abuelos y entraron los bisnietos. ¿Pero entonces usted conoce a mis abuelos? ¿A los cuatro? -
- Si que los conozco. Mirá, puede parecer que somos muchos allá arriba, pero como hace tanto que estamos ahí tarde o temprano todos terminamos conociendo a todos. Si, si los conozco. Simpáticas personas. El grandote, el que creo que es vasco vive hablando y explicando el funcionamiento de todo. Tipo muy inteligente che, cada tanto me da clases de ajedrez. En cambio el otro, el Siciliano es más contenido pareciera. Ahora, ¡como baila cuando arranca la música! Pero buena gente che, muy buena gente.
- ¿Y a mis abuelas también las conoció?-
- ¡Seguro!, la más peticita, doña Nelly creo que es, me cocinó algunos platos españoles que estaban para chuparse los dedos. Y con la otra, con la Kety, nos sentamos varias veces a hablar de la Irlanda de sus padres y de su Junín natal.
- Entonces… ¿ellos están bien? - pregunté ya con ganas de largarme a llorar - ¿siguen juntos en el más allá?
- ¡Oh si! ¡Claro que si! De hecho a todas las personas que conoces en vida las volvés a encontrar en el “cielo” - me explicaba mientras hacia con los dedos el típico gesto de las comillas - Yo de hecho vivo con Remedios y con Merceditas. Y me sigo juntando constantemente a charlar con los grandes prohombres de América como mis grandes amigos Belgrano y Moreno -
- O sea que en algún momento yo los voy a volver a ver a ellos -
- Si mi hijo, seguro. Pero para eso falta mucho tiempo, todavía te queda mucha vida en la mochila - me explicó - Así que tiempo al tiempo señor, los vas a volver a ver algún día pero no pronto. Y mucho menos esta noche que ya se está acabando y todos nos tenemos que ir.
Y mientras el General decía esto la música y bajando de volumen y la luz se iba haciendo cada vez más diáfana. La gente poco a poco se dirigía a la salida e iba desapareciendo. Don José también se puso en pie y me extendió la mano.
- Un gusto señor, un verdadero placer haber podido conversar con usted -
- Igual…igualmente - alcancé a responder medio atontado -
Y cuando él ya estaba por dirigirse a la entrada le pregunté
-¿Usted les podría mandar saludos míos General? Pasa que los extraño realmente mucho a los cuatro.
- No hace falta pichón. Digo, no hace falta que yo les diga eso. Ellos te escuchan cada vez que les hablas, cada vez que los recordás. Hablales directamente a ellos nene, que aunque no contesten están siempre siguiéndote y escuchan - dijo mientras me daba la espalda y comenzaba a caminar hacia la puerta.
- ¡Y alguna vez voy a poder volver a este bar! - le grité mientras el ya llegaba a la puerta
Por toda respuesta vi como sus hombros se levantaron en un gesto de “que se yo” y simplemente desapareció al exterior.
Y yo me quedé allí sentado. En aquel bar extraño y todavía preguntándome si aquellos sería sólo un sueño o si habría perdido la razón. Apuré de un trago la cerveza que quedaba en mi vaso y después de dejar la propina bajo el cenicero también me dirigí a la puerta y simplemente salí….
lunes, 9 de agosto de 2010
La milanesa como potencial motivo de divorcio.
Durante años en casa se escucho la misma terrible frase en la cena familiar. Y siempre cuando mi vieja ponía el plato rebalsando de milanesas en la mesa. "Están muy ricas mono (así le dice cariñosamente el viejo a mi madre), pero a mamá le salen mas infladitas..." E inmediatemente después de los puntitos suspensivos venia lo de más infladita, pero en la vena de mi vieja. Y es que no debe de existir nada más odioso para quienes nos destrozamos los nudillos con pan rayado aplastando la bendita milanesa, que esas odiosas comparasiones de los comensales.
Y fueron muchos años después cuando comprendí realmente la responsabilidad que tiene este exquisito plato nacional en la vida de pareja. Porque visto desde cierto punto, ¿existen mejores milanesas que las de la vieja? ¿podrá algún día tu pareja actual igualar el exclusivo sabor que logra la mama ( y mama nótese es sin acento, pronunciación típica italiana asentuando la primera ma..)? Todos grandes interrogantes que quizá nunca sean develados. Y ojo, que lo mismo se aplica a practicamente toda el bagaje gastronómico de nuestras parejas.
Todos los platos pueden pasar por estos mismos interrogantes. Y sin embargo la bendita milanesa es el estandarte de todos. La que va al frente de cualquier confrontación, la mayoría de las veces generándola. Es como una prueba de fuego que quieren e intentan superar las mujeres cuando recién empieza la relación. Te invitan a comer sabiendo lo que te gustan las milanesas. Las preparan con esmero, te las sirven con devoción y se quedan ahí al lado esperando tu aprovación. Bueno, ese es justamente el momento donde uno sabe que tiene que aprender a decir aquellas "mentiras piadosas" o cortar definitivamente por lo sano y retirarse. Porque la desilusión que quede provocar una palabra no pensada puede cambiar el rumbo de la vida de esa pobre niña por siempre.
Pero yo descubrí como solucionarlo. Si señoras y señores, yo tengo el secreto del éxito en esta cruzada personal que me atormenta desde chico. Yo solito descubrí que la mejor forma de no caer en estas discusiones es buscarse una mujer a la que sencillamente el tema le chupe un huevo. Y eso es lo que yo hice. La primera ves que surgió este tema, y cuando yo iba en camino que pronunciar la misma fatídica frase del principio, la respuesta de mi negra fue: "ok, hacelas vos como a vos te gusten y punto..." fin de la discusión.
Es así que hoy en día de las milanesas me ocupo yo la mayoría de las veces. No es un secreto que me encanta cocinar y lo hago sin ningún problema. Además es una buena forma de que salgan como a mi me gustan, y lo mejor de todo, sin peleas de ningún tipo.
Y fueron muchos años después cuando comprendí realmente la responsabilidad que tiene este exquisito plato nacional en la vida de pareja. Porque visto desde cierto punto, ¿existen mejores milanesas que las de la vieja? ¿podrá algún día tu pareja actual igualar el exclusivo sabor que logra la mama ( y mama nótese es sin acento, pronunciación típica italiana asentuando la primera ma..)? Todos grandes interrogantes que quizá nunca sean develados. Y ojo, que lo mismo se aplica a practicamente toda el bagaje gastronómico de nuestras parejas.
Todos los platos pueden pasar por estos mismos interrogantes. Y sin embargo la bendita milanesa es el estandarte de todos. La que va al frente de cualquier confrontación, la mayoría de las veces generándola. Es como una prueba de fuego que quieren e intentan superar las mujeres cuando recién empieza la relación. Te invitan a comer sabiendo lo que te gustan las milanesas. Las preparan con esmero, te las sirven con devoción y se quedan ahí al lado esperando tu aprovación. Bueno, ese es justamente el momento donde uno sabe que tiene que aprender a decir aquellas "mentiras piadosas" o cortar definitivamente por lo sano y retirarse. Porque la desilusión que quede provocar una palabra no pensada puede cambiar el rumbo de la vida de esa pobre niña por siempre.
Pero yo descubrí como solucionarlo. Si señoras y señores, yo tengo el secreto del éxito en esta cruzada personal que me atormenta desde chico. Yo solito descubrí que la mejor forma de no caer en estas discusiones es buscarse una mujer a la que sencillamente el tema le chupe un huevo. Y eso es lo que yo hice. La primera ves que surgió este tema, y cuando yo iba en camino que pronunciar la misma fatídica frase del principio, la respuesta de mi negra fue: "ok, hacelas vos como a vos te gusten y punto..." fin de la discusión.
Es así que hoy en día de las milanesas me ocupo yo la mayoría de las veces. No es un secreto que me encanta cocinar y lo hago sin ningún problema. Además es una buena forma de que salgan como a mi me gustan, y lo mejor de todo, sin peleas de ningún tipo.
viernes, 6 de agosto de 2010
Si la Argentina no hubiese sido la Argentina
Si la Argentina no hubiese sido la Argentina y en su lugar hubiera sido por ejemplo como:
- Suiza: Los chocolates de Bariloche hubieran sido mucho mas ricos; el pueblo mucho mas ordenado; y Nalbandian tendria la conducta de entrenar como para ser el numero 1 del mundo. Eso si, en el resto de nuestros deportes seriamos unos quesos gruyere. Los cambios de horarios (y las provincias con hora distinta al resto del pais) no existirian, estariamos todos perfectamente coordinados por el mismo reloj perfecto. La fondeau de queso seria el plato nacional, y no el locro y en lugar de asaditos hariamos burguignon (no tengo ni idea como se escribe)
- Inglaterra: nuestro futbol seria un poquito peor que el de ahora pero con la capacidad de traer jugadores de afuera para hacerlo mas atractivo. Los problemas limitrofes los hubieramos arreglado a los tiros. Las Mavlinas no solo serian nuestras, sino que tendriamos otras miles de islitas desparramadas por el mundo. San Martin no habria liberado America del Sur, la habria conquistado. Miles de profesores de Ingles no existirian, y millones de chicos no renegarian con dicha materia ya que el ingles seria la lengua oficial; y seamos sinceros quien necesitaria aprender castellano si no es el idioma prepotente, perdon preponderante. Tendriamos un gran reloj en lugar de un gran obelisco falico. Nada de chacareras, zambas o tango. Rock & roll para todo el mundo. No tendriamos que usar esa aberracion de palabra que es presidenta, la llamariamos primera ministra aunque seria igual o peor de propotente. Nuestros paises limitrofes serian como Irlanda o Gales. Y nos cagarian a bombazos y atentados por nuestra soberbia.
- Francia: Nuestros vinos y gastronomia serian definitivamente reconocidos como los mejores del mundo. Por el hecho de serlo y no porque tenga la denominacion de hecho en francia. La tan ganada fama de romantico de los franceses seguiria, pero cargada con un poco mas de paranoia sexual. Tendriamoscientos de museos mundialmente famosos, pero todos hechos mierda y con las puertas de los baños pintarrajeadas.
- Holanda: Seriamos Holandeces pero con toda la onda, no tan insipidos. Nuevamente nuestros chocolates serian mucho mejor, pero fundamentalmente mejorariamos la calidad de nuestras cervezas. No tendriamos tantos problemas con las putas y travestis en las calles. Directamente las pondriamos todas en un mismo lugar y hariamos de ello un atractivo turistico de escala mundial. Las drogas serian legales y se le acabaria el negocio a cientos de empresarios y politicos que viven del mercado negro. Definitivamente gran parte de la poblacion seria mucho mas feliz con las drogas legales y no existiria el contrabando. Le habriamos ganado tanto terreno al mar que no se discutiria si las Malinas son o no nuestra, directamente llegariamos caminando a ellas.
- EEUU: Finalmente los Estados Unidos. Creo que si argentina fuera como el pais yanqui seriamos igual de pelotudos, soberbios y omnipresentes. Porque de hecho ya lo somos, pero sin el poder adquisitivo de ellos. Viviriamos contaminando el medio ambiente tal como lo hacemos actualmente solo que en lugar de con autos de 4 cilindros serian con 8. Invadiriamos todos lo habido y por haber. No sufririamos tanto cuando sea cae Wall Stret, pero porque la gran bolsa de valores estaria aca. Y seriamos nosotros los que cagariamos al resto del planeta. No fingiriamos amistad con Venezuela o Cuba. Es mas, serian nuestros acerrimos enemigos. El Che no habria sido un subersivo, sino director de la CIA. Seriamos unos quesos en futbol, pero armariamos negocios millonarios con otros deportes. Y finalmente tambien pondriamos un gran cerco para evitar que ingresen los inmigrantes de los vecinos paises aunque permitiriamos que algunos pasen para explotarlos y humillarlos haciendo lo que nosotros no queremos hacer (o sea lo que hacemos actualmente solo que sin muros). Los Mac Donals del mundo venderian Choripanes y sandwiches de vacio.
Pero, para suerte o desgracia, somos el pais que somos. Con sus bondades y maldiciones, con los mismos politicos deshonestos. Con los mismos piquetes y disturbios. Con las mismas miles de cosas buenas que pasan en el pais a diario.Nos toco vivir en esta tierra gracias a Dios. Pero la tierra no hace a un pais. al pais lo hace la mentalidad de quienes lo habitan. Ojala algun dia rindamos tributo a todo lo que esta tierra nos da y hagamos un pais en serio.Asi que amigos me remito a nuestra insigne cancion patria gritando " al gran pueblo Argentino Salud!!"
- Suiza: Los chocolates de Bariloche hubieran sido mucho mas ricos; el pueblo mucho mas ordenado; y Nalbandian tendria la conducta de entrenar como para ser el numero 1 del mundo. Eso si, en el resto de nuestros deportes seriamos unos quesos gruyere. Los cambios de horarios (y las provincias con hora distinta al resto del pais) no existirian, estariamos todos perfectamente coordinados por el mismo reloj perfecto. La fondeau de queso seria el plato nacional, y no el locro y en lugar de asaditos hariamos burguignon (no tengo ni idea como se escribe)
- Inglaterra: nuestro futbol seria un poquito peor que el de ahora pero con la capacidad de traer jugadores de afuera para hacerlo mas atractivo. Los problemas limitrofes los hubieramos arreglado a los tiros. Las Mavlinas no solo serian nuestras, sino que tendriamos otras miles de islitas desparramadas por el mundo. San Martin no habria liberado America del Sur, la habria conquistado. Miles de profesores de Ingles no existirian, y millones de chicos no renegarian con dicha materia ya que el ingles seria la lengua oficial; y seamos sinceros quien necesitaria aprender castellano si no es el idioma prepotente, perdon preponderante. Tendriamos un gran reloj en lugar de un gran obelisco falico. Nada de chacareras, zambas o tango. Rock & roll para todo el mundo. No tendriamos que usar esa aberracion de palabra que es presidenta, la llamariamos primera ministra aunque seria igual o peor de propotente. Nuestros paises limitrofes serian como Irlanda o Gales. Y nos cagarian a bombazos y atentados por nuestra soberbia.
- Francia: Nuestros vinos y gastronomia serian definitivamente reconocidos como los mejores del mundo. Por el hecho de serlo y no porque tenga la denominacion de hecho en francia. La tan ganada fama de romantico de los franceses seguiria, pero cargada con un poco mas de paranoia sexual. Tendriamoscientos de museos mundialmente famosos, pero todos hechos mierda y con las puertas de los baños pintarrajeadas.
- Holanda: Seriamos Holandeces pero con toda la onda, no tan insipidos. Nuevamente nuestros chocolates serian mucho mejor, pero fundamentalmente mejorariamos la calidad de nuestras cervezas. No tendriamos tantos problemas con las putas y travestis en las calles. Directamente las pondriamos todas en un mismo lugar y hariamos de ello un atractivo turistico de escala mundial. Las drogas serian legales y se le acabaria el negocio a cientos de empresarios y politicos que viven del mercado negro. Definitivamente gran parte de la poblacion seria mucho mas feliz con las drogas legales y no existiria el contrabando. Le habriamos ganado tanto terreno al mar que no se discutiria si las Malinas son o no nuestra, directamente llegariamos caminando a ellas.
- EEUU: Finalmente los Estados Unidos. Creo que si argentina fuera como el pais yanqui seriamos igual de pelotudos, soberbios y omnipresentes. Porque de hecho ya lo somos, pero sin el poder adquisitivo de ellos. Viviriamos contaminando el medio ambiente tal como lo hacemos actualmente solo que en lugar de con autos de 4 cilindros serian con 8. Invadiriamos todos lo habido y por haber. No sufririamos tanto cuando sea cae Wall Stret, pero porque la gran bolsa de valores estaria aca. Y seriamos nosotros los que cagariamos al resto del planeta. No fingiriamos amistad con Venezuela o Cuba. Es mas, serian nuestros acerrimos enemigos. El Che no habria sido un subersivo, sino director de la CIA. Seriamos unos quesos en futbol, pero armariamos negocios millonarios con otros deportes. Y finalmente tambien pondriamos un gran cerco para evitar que ingresen los inmigrantes de los vecinos paises aunque permitiriamos que algunos pasen para explotarlos y humillarlos haciendo lo que nosotros no queremos hacer (o sea lo que hacemos actualmente solo que sin muros). Los Mac Donals del mundo venderian Choripanes y sandwiches de vacio.
Pero, para suerte o desgracia, somos el pais que somos. Con sus bondades y maldiciones, con los mismos politicos deshonestos. Con los mismos piquetes y disturbios. Con las mismas miles de cosas buenas que pasan en el pais a diario.Nos toco vivir en esta tierra gracias a Dios. Pero la tierra no hace a un pais. al pais lo hace la mentalidad de quienes lo habitan. Ojala algun dia rindamos tributo a todo lo que esta tierra nos da y hagamos un pais en serio.Asi que amigos me remito a nuestra insigne cancion patria gritando " al gran pueblo Argentino Salud!!"
Cosa rara los argentinos
Hay algo que siempre me llamo la atención en la Argentina. Y son la pequeñas cosas que van a estar siempre sin importar que tan profunda sea la crisis o que tan mal estemos económicamente.
Este es un país donde podemos recortar presupuesto en casi todo menos en algunos puntos. Los que yo llamo los vicios innecesarios van a estar siempre presentes sin entender de cinturones ajustados, o épocas de vacas flacas. (Aunque si tenemos que hablar con corrección todos los vicios serian innecesarios, pero esa es otra cuestión). Como les venía diciendo, en la Argentina hay cosas que no se pueden explicar. Alguna vez leí una frase de un pensador de cuyo nombre no me acuerdo, que decía que la estadística es la ciencia según la cual si yo no tengo auto y mi vecino tiene dos, los dos tenemos un auto. Esto explicaría porque según la numerología, en la argentina, ya tenemos más de un celular por persona. Lo que no quiere decir que cada argentino tenga un teléfono, sino que por el contrario que hay personas que tienen más de uno. Si más de un teléfono, no intenten buscarle la lógica. A que viene todo esto se preguntará el lector. Bueno a que no importa si sos CEO de una multinacional o si de pedo llegas a fin de mes. Lo más seguro es que tengas un aparatito de esos que nos da esa sensación de estar conectados con el mundo, cuando en realidad cada vez nos desconecta más. Y a que el teléfono celular, muy útil en algunos casos, es un bien totalmente al pedo la mayoría de las veces.
Y al contrario de lo que uno pueda esperar, por fulera que sea la crisis económica de turno cada vez se ven más y más personas como zombies mandando mensajitos. Los argentinos podemos ahorrar en casi todo con tal de tener crédito en el celu para seguir “conectados” con el mundo.
Lo mismo pasa con la TV por cable, la que viene por cable propiamente dicha y la satelital. He visto ranchos que incluso no tienen ventanas para tapar el frío pero donde no falta la antena parabólica colgada del techo (y ojo que no hablo de la famosa budinera con la que antaño se podía chorear la señal del vecino. Hablo de las antenas originales que salen un huevo). Sin ir más lejos en casa garpamos todos lo meses $94 para ver con suerte cuatro o cinco canales que valen la pena de entre noventa que están sólo para hacer del zapping una actividad un poco más variada. Es más, una vez que fui a pagar el servicio en las oficinas centrales se dío esta conversación:
- Disculpeme señorita, pero le quería consultar una cosa. Yo no utilizo todos los canales, no hay algún servicio donde yo elija los que veo y pago en función de eso? -
- No señor, el nuestro es un paquete ya armado y con precio fijo (clink caja) - .
- Y no hay otra opción? Yo pago todos los meses $94 por canales que no veo, incluso algunos que no entiendo como la RAI o la TV Vasca -
- Si señor, en ese caso puede contratar nuestro servicio de TV satelital donde usted arma el paquete de canales acorde a sus gustos -
- Buenísimo- digo entusiasmado – y cuanto me sale eso?
- el básico le sale $150 sin los canales de películas, series norteamericanas o documentales que se pagan aparte (nuevamente clink caja, marcador de 2 a 0 a favor de la recepcionista y fin del partido). Y así sin más me la manda a guardar al ángulo dado que justamente son esos canales los únicos que yo quiero. Es más, a veces mientras paso de canal en canal me pregunto si realmente habrá gente que mira esos canales pedorros. Pero volviendo al tema de las cosas innecesarias que pagamos por incomunicarnos cada día un poco más, seguramente el cable le sigue al teléfono entre tantas otras cosas que los argentinos anteponemos a las cosas realmente importantes.
Este es un país donde podemos recortar presupuesto en casi todo menos en algunos puntos. Los que yo llamo los vicios innecesarios van a estar siempre presentes sin entender de cinturones ajustados, o épocas de vacas flacas. (Aunque si tenemos que hablar con corrección todos los vicios serian innecesarios, pero esa es otra cuestión). Como les venía diciendo, en la Argentina hay cosas que no se pueden explicar. Alguna vez leí una frase de un pensador de cuyo nombre no me acuerdo, que decía que la estadística es la ciencia según la cual si yo no tengo auto y mi vecino tiene dos, los dos tenemos un auto. Esto explicaría porque según la numerología, en la argentina, ya tenemos más de un celular por persona. Lo que no quiere decir que cada argentino tenga un teléfono, sino que por el contrario que hay personas que tienen más de uno. Si más de un teléfono, no intenten buscarle la lógica. A que viene todo esto se preguntará el lector. Bueno a que no importa si sos CEO de una multinacional o si de pedo llegas a fin de mes. Lo más seguro es que tengas un aparatito de esos que nos da esa sensación de estar conectados con el mundo, cuando en realidad cada vez nos desconecta más. Y a que el teléfono celular, muy útil en algunos casos, es un bien totalmente al pedo la mayoría de las veces.
Y al contrario de lo que uno pueda esperar, por fulera que sea la crisis económica de turno cada vez se ven más y más personas como zombies mandando mensajitos. Los argentinos podemos ahorrar en casi todo con tal de tener crédito en el celu para seguir “conectados” con el mundo.
Lo mismo pasa con la TV por cable, la que viene por cable propiamente dicha y la satelital. He visto ranchos que incluso no tienen ventanas para tapar el frío pero donde no falta la antena parabólica colgada del techo (y ojo que no hablo de la famosa budinera con la que antaño se podía chorear la señal del vecino. Hablo de las antenas originales que salen un huevo). Sin ir más lejos en casa garpamos todos lo meses $94 para ver con suerte cuatro o cinco canales que valen la pena de entre noventa que están sólo para hacer del zapping una actividad un poco más variada. Es más, una vez que fui a pagar el servicio en las oficinas centrales se dío esta conversación:
- Disculpeme señorita, pero le quería consultar una cosa. Yo no utilizo todos los canales, no hay algún servicio donde yo elija los que veo y pago en función de eso? -
- No señor, el nuestro es un paquete ya armado y con precio fijo (clink caja) - .
- Y no hay otra opción? Yo pago todos los meses $94 por canales que no veo, incluso algunos que no entiendo como la RAI o la TV Vasca -
- Si señor, en ese caso puede contratar nuestro servicio de TV satelital donde usted arma el paquete de canales acorde a sus gustos -
- Buenísimo- digo entusiasmado – y cuanto me sale eso?
- el básico le sale $150 sin los canales de películas, series norteamericanas o documentales que se pagan aparte (nuevamente clink caja, marcador de 2 a 0 a favor de la recepcionista y fin del partido). Y así sin más me la manda a guardar al ángulo dado que justamente son esos canales los únicos que yo quiero. Es más, a veces mientras paso de canal en canal me pregunto si realmente habrá gente que mira esos canales pedorros. Pero volviendo al tema de las cosas innecesarias que pagamos por incomunicarnos cada día un poco más, seguramente el cable le sigue al teléfono entre tantas otras cosas que los argentinos anteponemos a las cosas realmente importantes.
La maldita suerte que estaba en contra mio.
Mi hermano supo ser conocido, según sus propias palabras, como el tipo con más mala suerte del mundo. Desconozco realmente quien le adjudico dicho calificativo. De lo que si estoy seguro es que esa persona nunca me conoció a mi.
Y es que yo soy de esas personas que tiran la moneda y les cae de canto. O uno de esos que juegan en el paño a todos los números y la pelotita rebota y se va del plato a la mesa vecina. Ojo que no exagero, es la pura verdad. Yo soy de ese tipo de personas que si salen sin paraguas les llueve. Pero que si por el contrario si llevan el paraguas, les terminan cayendo encima una granizada como salida de las plagas de Egipto. Total que encima de todo se me termina rompiendo el paraguas.
Muchas veces intente con los juegos de azar. Pongamos el caso del Black Jack. Todos saben que la mejor combinación posible se da con un rey y el as del mismo palo. Bueno, si a mí en la primera me tocaba el as de trébol en la siguiente me salía la jota de copas. Y como veía la mano venir como muy dura para mis bolsillos opte por dedicarme a los juegos amateur. Esos entre amigos, donde no se apuesta nada. Y con esa idea empecé a jugar en grupo al TEG. Lamentablemente muy pronto descubrí que a pesar de ser un gran estratega,tampoco me iba a ir bien en ese juego.
Como mierda ganar si cada maldito tiro de los dados resultaba siempre un número menos que el del adversario ¿no? Con Polonia sola no hay mucho por hacer.
Así que probé con el estanciero, donde me fue un poco mejor. Llegue justo para comprar terrenos y poner chacras y estancias en Jujuy y Formosa, que pagan menos que la caja de jubilaciones y donde era abonado constante de la cárcel y de las tarjetitas esas que decían que tenia que pagar impuestos hasta por cebar mate.
Así fue que poco a poco fui pasando por otros juegos. En el truco a lo sumo junto 23, (flor nunca en mi perra vida) y las cartas mas fuertes suelen ser un par de 2. Al póker ni hablar, me vuelven a tocar cartas del mazo de las españolas. Burako, domino, rummy, scrable y demás juegos no son mi fuerte para enojo de mi señora.
Incluso tengo tan, pero tan mala suerte que la vez que ésta, la suerte claro está, toco a mi puerta, yo estaba en el baño y no llegue a atender. Y bueno, me dejo un mensaje por debajo de la puerta donde decía algo así como, “pase por tu casa y no estabas gilún. Si necesitas un poco de mí llama a este número. Con cariño la suerte”. Así que ahí nomás, y contentísimo, agarre el teléfono pensando que por fin la suerte me iba a sonreír un poco. Pero después de marcar el número me respondió una máquina con el siguiente mensaje.... “Sr. Cliente su llamada no puede concretarse por falta de pago, disculpe las molestias….”
Y justo cuando empezaba a resignarme a ser inodoro de palomas (gracias a dios las vacas no vuelan), a vivir para siempre con cartas horribles y dados redondos tuve una epifanía. Si, eso mismo, un sueño místico donde comprendí que la suerte no es sólo acertarle a los números de la quiniela, meter 5 plenos seguidos en la ruleta o sacar puros 21 en el Black Jack.
Yo soy afortunado, y mucho, por la gente que me rodea. Si señor!! No seré un gran jugador de ruleta, pero tengo una esposa y una hija que llenan mi corazón. Daré asco con los dados, pero tengo amigos que valen mucho más que eso. Daré pena con las cartas, pero tengo una familia de oro. Y descubrí que soy más afortunado que muchos jugadores que pasan sus días mostrando su “buena fortuna” en los casinos. Que suerte la mía no??
Y es que yo soy de esas personas que tiran la moneda y les cae de canto. O uno de esos que juegan en el paño a todos los números y la pelotita rebota y se va del plato a la mesa vecina. Ojo que no exagero, es la pura verdad. Yo soy de ese tipo de personas que si salen sin paraguas les llueve. Pero que si por el contrario si llevan el paraguas, les terminan cayendo encima una granizada como salida de las plagas de Egipto. Total que encima de todo se me termina rompiendo el paraguas.
Muchas veces intente con los juegos de azar. Pongamos el caso del Black Jack. Todos saben que la mejor combinación posible se da con un rey y el as del mismo palo. Bueno, si a mí en la primera me tocaba el as de trébol en la siguiente me salía la jota de copas. Y como veía la mano venir como muy dura para mis bolsillos opte por dedicarme a los juegos amateur. Esos entre amigos, donde no se apuesta nada. Y con esa idea empecé a jugar en grupo al TEG. Lamentablemente muy pronto descubrí que a pesar de ser un gran estratega,tampoco me iba a ir bien en ese juego.
Como mierda ganar si cada maldito tiro de los dados resultaba siempre un número menos que el del adversario ¿no? Con Polonia sola no hay mucho por hacer.
Así que probé con el estanciero, donde me fue un poco mejor. Llegue justo para comprar terrenos y poner chacras y estancias en Jujuy y Formosa, que pagan menos que la caja de jubilaciones y donde era abonado constante de la cárcel y de las tarjetitas esas que decían que tenia que pagar impuestos hasta por cebar mate.
Así fue que poco a poco fui pasando por otros juegos. En el truco a lo sumo junto 23, (flor nunca en mi perra vida) y las cartas mas fuertes suelen ser un par de 2. Al póker ni hablar, me vuelven a tocar cartas del mazo de las españolas. Burako, domino, rummy, scrable y demás juegos no son mi fuerte para enojo de mi señora.
Incluso tengo tan, pero tan mala suerte que la vez que ésta, la suerte claro está, toco a mi puerta, yo estaba en el baño y no llegue a atender. Y bueno, me dejo un mensaje por debajo de la puerta donde decía algo así como, “pase por tu casa y no estabas gilún. Si necesitas un poco de mí llama a este número. Con cariño la suerte”. Así que ahí nomás, y contentísimo, agarre el teléfono pensando que por fin la suerte me iba a sonreír un poco. Pero después de marcar el número me respondió una máquina con el siguiente mensaje.... “Sr. Cliente su llamada no puede concretarse por falta de pago, disculpe las molestias….”
Y justo cuando empezaba a resignarme a ser inodoro de palomas (gracias a dios las vacas no vuelan), a vivir para siempre con cartas horribles y dados redondos tuve una epifanía. Si, eso mismo, un sueño místico donde comprendí que la suerte no es sólo acertarle a los números de la quiniela, meter 5 plenos seguidos en la ruleta o sacar puros 21 en el Black Jack.
Yo soy afortunado, y mucho, por la gente que me rodea. Si señor!! No seré un gran jugador de ruleta, pero tengo una esposa y una hija que llenan mi corazón. Daré asco con los dados, pero tengo amigos que valen mucho más que eso. Daré pena con las cartas, pero tengo una familia de oro. Y descubrí que soy más afortunado que muchos jugadores que pasan sus días mostrando su “buena fortuna” en los casinos. Que suerte la mía no??
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