martes, 31 de agosto de 2010

El experimento de los 6 grados de separación de Kevin Panceta

El experimento de los 6 grados de separación
Por Luciano Di Giorgi

Anoche haciendo zaping (esa actividad donde, si fuera deporte, la Argentina tendría más de un campeón del mundo) pasé por un canal donde hablaban de una película (o documental, no estoy muy seguro) llamada Los 6 grados de separación de Kevin Bacon. Y quedé muy intrigado acerca de el posible tema de central de la película, que podría ir desde el actor tratando de abrirse de gambas y logrando unos escasos 6º de abrietud (para que se den una idea el bailarín devenido en actor y héroe de películas de artes marciales, Jean Claude “me cago a palos mi guardaespaldas” Van Dame logra unos fenomenales 180º) o bien podría ser que hablara del nuevo emprendimiento de Kevin Bacon fabricando vinos de 6º, o vaya uno a saber de que.
Como el especial estaba justo terminando y yo tenía el volumen en mute (si ya se, como en los bancos de los que hablaba ayer, pasa que si por el volumen la llego a despertar a mi señora o a la gorda se arma el tole tole), me tuve que quedar con la duda. Así que hoy, todavía carcomido por esa duda, recurrí a esta herramienta fantástica que es la Internet y me puse a leer un poco. Obviamente descubrí que en mis deducciones nuevamente estaba direccionando erróneamente mis líquidos urinales en dirección al recipiente (o dicho coloquialmente estaba de nuevo meando fuera del tarro). Porque los 6º de separación de Kevin Bacón (Kevin Panceta para los amigos del habla hispana) trata de una teoría de data de 1930 y que fue originalmente propuesta por el escritor húngaro Frigyes Karinthy (no intenten repetir el nombre en voz alta, yo todavía tengo acalambrada la lengua) en un cuento llamado Chains, y que en el transcurso del tiempo fue estudiado por numerosos intelectuales y grupos de investigadores de todo el mundo. Básicamente, y pa no ponerla difícil, la teoría afirma que cualquier persona en el mundo esta conectada de alguna forma con cualquier otra en sólo seis pasos o intermediarios (se sobreentiende que se tratan de dos personas que no están unidas por vinculo cercano así que no busque la relación entre usted y su suegra porque no vale, además dicha relación debe ser media fulera así que para que ahondar ¿no?). Entonces me puse a leer más para ver si esto realmente sería posible y para mi asombro mientras más leía más me confirmaban que efectivamente entre yo y Scorsese por ejemplo no deberían existir más de 5 intermediarios. Hecho que me alegro sobre manera, no sólo porque soy un gran fanático de este genial director, sino porque me di cuenta que si yo ubicaba y le rompía un poco las pelotas a esos 5 intermediarios posiblemente lo podríamos convencer a Martin de darme un papel en alguna de sus películas y lanzarme a la fama como lo hizo con Al Pacino en el Padrino.
¡Se imaginan ustedes lo que eso posibilidad significa para un actor amateur como yo que recién esta comenzando! Es como que a un niño que esta pateando una pelota de trapo en la placita de repente se le aparezca el Diego y lo invite a jugar un picadito.
Pero, como siempre, no tarde mucho en bajar varios cambios (a punto muerto pase mejor dicho) ya que lo empecé a analizar un poco más en frío (había salido a fumar al porche y en Bariloche hoy hace 5 bajo cero) y me di cuenta que hay varios factores que me juegan en contra.

A saber:

1 - Entre Scorsese y yo hay 5 intermediarios de los cuales yo probablemente sólo conozca el primero y más cercano a mi.
Y me parece que en este caso sería como con los trabajos. ¿No les pasó nunca que tienen algún conocido que trabaja en una empresa donde ustedes saben que se labura bien y se cobra mejor y que cuando le piden una manito para entrar el otro le dice “bueno si, este….dejame ver que puedo hacer, mandame un currículum tuyo y veo como se los paso a los de recursos”? Y uno que en la alegría de esa posibilidad no sabe leer entre líneas se va más contento que que nerd con 3 megas de velocidad de conexión. . Pero donde dice “dejame ver que puedo hacer” mis queridos lectores, debería decir en realidad “no voy a hacer un carajo porque me voy a olvidar de esta charla en 5 minutos” y donde dice “mandame un currículum y se los paso a los de recursos” debería decir “mandame un currículum, total siempre está la vieja excusa de que no llegó al mail. Además no conozco a nadie de recursos salvo a la nueva secretaria que está más buena que comer el pollo con la mano”.
Por lo cual señoras y señores, dudo mucho que si yo le pido a alguien que me arme una cadena de recomendaciones para con Scorsese esta llegue a buen puerto alguna vez. Siempre hay algún turro que te dice que si, para olvidarse de todo a los 30 nanosegundos exactos.

2 - Martin Scorsese es un profesional que honestamente no creo que fuera a contratar a un total desconocido sólo por recomendación de algún conocido.

3- Además estuve leyendo algo más y descubrí que acá también hay letra chica. Ya que en ningún momento habla de amistad directa entre cada uno de esos eslabones. O sea, no es que mi amigo es amigo de un amigo de otro amigo de Scorsese. No, puede ser cualquier tipo de relación. Por ejemplo, el tipo que le corta el pelo a mi señora esta conectado, según esta teoría, por ejemplo con Marcelo Milanesio (el mejor base argentino de todos los tiempos y el primer argentino en entrar al salón de la fama de la NBA). Si, así como lo leen, el peluquero que acá en Bariloche (que valga la aclaración debe saber de básquet lo que yo se de física cuántica) le corta el pelo a mi mujer estaría conectado a Milanesio, ya que mi mujer a su vez esta casada conmigo, quien a su vez en su época de basquetbolista le pudo pedir un autógrafo a Milanesio en la cancha de Atenas. Pero todo esto no quiere decir que el peluquero pueda invitar a tomar mates a Marcelo y que este acepte gustoso, mejor dicho puede pero como una cosa suya y no por esta relación de los 6º. Porque dudo mucho que Marcelo recuerde que cierta vez en cancha de Atenas, cuando al final del juego contra Olimpo hace quichicientos años, un rubiecito de metro veinte le pidió un autógrafo a su máximo ídolo de aquellas épocas.

3- Y por último existe esta odiosa comparación en la que yo solito me fui metiendo. Pacino tiene talento, siempre lo tuvo, aún cuando recién arrancaba. Y yo, bueno soy sólo uno que todavía ni debuto en un escenario y que anda soñando con llegar lejos ¿vio?

Pero sea como sea, el punto es que terminé por desconfiar en esto de los 6º. Más que desconfiar, terminé por asustarme. Esto que el mundo, con su millonada de tipos se convierta de repente en un pañuelo como que me produce un poco de vértigo. ¿A ustedes no?

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