Receta para programa de TV exitoso
Por Luciano Di Giorgi
1 Conductor de cabeza prominente. (Si consigue de los que vienen sin escrúpulos mucho mejor)
1 formato de algún programa que haya triunfado en el exterior.
90 Kg. (o más) de chocolate bien amargo transgénico.
2 o 3 gatos viejos devenidos en “productoras”, “directoras”, “jurado” Etc.
1 o 2 coreógrafos histéricos (Los de lágrimas fáciles dan mejores resultados e imprimen otro sabor a la cosa)
½ docena de siliconadas dispuestas a todo. Y cuando digo a todo es a todo, las media histeriquitas resérvelas en heladera para cuando el rating se empiece a bajar. (si consigue con novio, prometido o similar no lo dude y utilice cuantas sean necesarias)
½ de ex figuras de cualquier índole venidas muy a menos.
Sal, pimienta y escándalos en cantidad necesaria.
Paso a paso.
Ponga a macerar a un comentarista de Badia en su propia grasa durante 15 años. Es importante que durante todo ese tiempo al ingrediente principal se le vayan agregando cantidad necesaria de humoristas de dudosa calidad para acentuar aún más el medio graso en que se lleva a cabo el reposo y maceración. Pasado ese tiempo ya está listo para producir, dirigir y conducir un programa de éxito.
Una vez listo el conductor, colóquelo en bowl junto con la idea de un formato exitoso de otro país (dancing with the Stars sería una muy buena opción) y bátalo enérgicamente hasta que tome consistencia y parezca que la idea es del conductor.
Una vez logrado este punto reserve en un costado. Mientras la mezcla reposa, en otro bowl junte las siliconadas con los coreógrafos y las ex estrellas para que vayan amalgamando y haciendo algunos pasos pedorros, y metan la mezcla al horno para que se vayan calentando entre si.
Por otro lado agarre los gatos jovatos, empílchelos cual pendejas, déle unas pinceladas de ego y cuando ya estén en su punto mezcle con los 90 Kg. de chocolate berreta transgénico. Al principio usted va a notar como que el chocolate prepondera al resto de los ingredientes (conductor incluido) Pero es sólo una ilusión, después va a ver como el chocolate se funde y confunde con el resto de los ingredientes aportando mucha más grasa al producto final.
Finalmente usted tendrá un show televisivo como Dios manda. Sírvalo en un canal de televisión con más interés en el rating que en el contenido et voilá!
Es un plato muy rendidor. Notará después como con este mismo plato usted puede llenar cientos de horas en otros programas que se desprenderán de este y que serán, aunque usted no lo crea, más grasosos que el original.
A hacerlo mis queridos amigos y buen aprovecho…perdón, provecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario