De la música argenta en general
Por Luciano Di Giorgi
A mi me gustan los Fabulosos Cadillacs. Siempre me gustaron, desde pequeño se podría decir. Es más, fue el primer grupo de rock nacional que escuche en mi vida. Porque si bien el primer disco que tuve en mi corta existencia fue El Amor después del Amor de Fito (el disco más vendido de la música nacional dicho sea de paso) los Cadillacs ya estaban ahí en mi vida con sus canciones de ska (recuerden que hablo de los primeros años de estos chicos). Y estaban presentes particularmente con una canción que cantábamos siempre en el bondi que nos llevaba a jugar los partidos de Básquet desde nuestro pueblo de Río Ceballos hasta la ciudad de Córdoba Capital.
Mi novia se cayó en un pozo ciego fue el primer tema que canté a viva voz por iniciativa propia. Es decir ya cantaba canciones como el himno nacional y demás canciones patrias, o las canciones de la iglesia por ejemplo, o canciones infantiles, pero un tema de adultos (así lo consideraba yo en esa época) nunca. Bueno este tema de los Cadillacs fue el primero que canté con ganas y con esa sensación de ser ya mayor. Una estupidez total porque ni siquiera tenía pelos púbicos, pero bueno ese es otro tema.
Pasa que era un tema re trasgresor para nosotros los vaguitos de la categoría pre-minis del club Jorge Newbery . Tengan en cuenta que mi carrera basquetbolista se desarrolló entre mis 6 y 11 años, re pendejo dirá usted y si, si que lo era. Además en los viajes iban los de las categorías superiores, particularmente los cadetes y que eran nuestros ídolos máximos y además dueños del cassete de los Fabulosos.
Y ser trasgresor en esos días para nosotros era escuchar a Vicentino diciendo “me pregunto que pasa por allí abajo” a lo cual todos en el colectivo, y a los gritos, le respondíamos “nada, nada no veo un carajo” Y ahí está la trasgresión, en la palabra carajo. Era el sentirnos grandes por el sólo hecho de poder decir carajo sin nadie que nos retara ¿Que locos bárbaros que éramos no? Casi, casi como los niños de hoy en día.
Pero a que viene todo este prólogo, a que hay dos cosas que recuerdo perfectamente de aquellos días, la letra de esta canción que quedó grabada a fuego en mi memoria y el interrogante que tuve desde siempre y que es básicamente porque el nombre de la banda. ¿Porque se habrán bautizado como Los Fabulosos Cadillacs? ¿Será que a Vicentino o al Sr. Flavio les gustan dichos autos? ¿Será que alguno de los integrantes de la banda poseía uno de estos vehículos? No creo que esto último sea factible al precio que estos autos yanquis tienen, y más teniendo en cuenta que cuando empezaron eran unos muertos de hambre. De haber sido por el auto de alguno de ellos posiblemente se hubieran llamado los fabulosos Gordini, o Los increíbles Fititos y punto.
No, tiene que haber alguna otra explicación. Pero nunca la busque.
Y ayer, pensando en estas cavilaciones de la vida me di cuenta que existen en nuestro país numerosos ejemplos de bandas con nombres rarísimos y que por lo menos este humilde servidor desconoce el origen.
Muy difundida es, por ejemplo, la historia del nombre de la banda del Indio, Los Redonditos de Ricota, que al parecer nace porque en sus primeros días repartían de estos bocadillos en sus recitales. O la famosa historia que narra el momento cuando a Prodan le preguntaron que pasaría si Sumo llegaba a separarse alguna vez y que por toda respuesta dijo “¿Divididos? Las pelotas” dando origen, según dicen, a esas dos grandes bandas post Sumo que dirigien la fantástica dupla Mollo-Arnedo en la topadora del rock, y Sokol en las Pelotas
Pero también nos encontramos por ejemplo con casos como el de Soda Stereo y acá es donde uno se pregunta como carajo se les ocurrió semejante nombre. ¿Será que en algún momento a Ceratti, Bosio o Alberti se les ocurrió chantarse un sifón en cada oreja y decir “!chau loco, que bien se escucha, en estéreo!” O más acá en el tiempo el nombre de la banda que a mi modo de ver es la mejor de la última década. Catupecu Machu, que como será de extraño el nombre que ni siquiera se si lo escribí bien. Catupecu Machu, ¿der carajen nisificará no? O la no tan buena Mancha de Rolando que honestamente me suena a haber nacido de una charla entre taxistas de Bariloche. Y es que en esta hermosa ciudad del sur tenemos realmente una calle que se llama Rolando y de ahí que me imaginación planteo la siguiente charla por las radios del auto:
- Aquí móvil 6 llamando a móvil 4. ¡Atendé gordo turro! -
- Si cabeza, ¿que pasa? Toy acá comiendo un chori en el playón de la Terminal, ¿te venis? -
- En diez toy ahí. No, te quería avisar que tengas cuidado porque hay un manchón de hielo acá en la Rolando y casi se me va el auto a la mierda -
- ¿Que tenga cuidado con que? -
- Con la mancha de rolando, casi esquina Albarracín -
- Ah, ok gracias -
Dando así un posible origen al nombre de esa banda. Y ojo que hay muchas otras ¡eh!. Babasónicos, Los calzones rotos, Bersuit Vergarabat, Ataque 77, Serú Giran (para los que son más viejitos) y así la lista puede seguir un rato largo. Además no se da sólo en el rock. Y nos encontramos así por ejemplo en el folclore a los inigualables Chalchaleros, Los Tekis, Coplanacu etc. O en la movida tropical a Los Palmeras, Pancho y la sonora colorada, o Trulala.
Ustedes se preguntarán porque este pibe con todos estos interrogantes no se pone a investigar en Internet. Y la verdad es que por un lado me da un poco de paja perder tiempo en eso y por otro lado es como que no quiero romper la mística (chamuyo barato!)
De todas formas me gustaría dejarles algunos nombres que se me fueron ocurriendo con los años y que están copados como para esas bandas que recién nacen y todavía no tienen nombre. Lo dejo para ser utilizado libremente ya que mi capacidad como músico es similar a la que puede tener un político para ser honesto y en mi reputísima vida voy a tener una banda. No cobro nada si quieren usar el nombre. Eso si, no sean culeados y si alguna vez se hacen famosos con alguno de mis nombres mándenme un par de entraditas y pónganme en los crédito.
Nombres para bandas musicales de distintos géneros:
- Jimmy Yan y los Wasabe Boys: ideal si vuestra banda rock o pop incursiona con ritmos orientales
- The Reykiavik Conetion: Música electrónica tipo la que se escucha en el norte. No abuela… no me refiero a los carnavalitos de Jujuy. Música electrónica del tipo de la que se escucha en Noruega, Finlandia u Holanda.
- Los timbales de Arroz: como para un grupete tropical.
- Síndicos de la U.O.M: Obviamente para un grupo de metal (si alguien no cazo el chiste me avisa y se los explico)
- Low Jazz: obviamente para un grupete de jazz
- La trastocada Blues Band
- Último Tren a Munro: como para una bandita de garage.
- Mac Pappo: Banda “tributo” al gran Pappo Napolitano pero en ritmos de regueton (como para que Pappo vuelva del más allá a cagarlos a trompadas)
- Medio Mundo: aunque este último nombre apuntaría más al ego de los integrantes. Imaginate a cualquiera de los flacos que tocan si le preguntaran “¿che flaco vos con quien tocás?” a cuya respuesta el flaco orgulloso podría decir “uf yo toco con medio mundo”
Y tengo algunos más pero que los reservaré para más adelante. Un saludo pa todos, los dejo porque voy a Youtubear (¿si se puede decir googlear por no Youtubear? A los Cadillacs como para cocinar al ritmo de la buena música argentina.
No hace mas de una semana que comentábamos lo mismo con respecto a Mi novia se cayó en un pozo...era toda una rebeldía decir "carajo"...
ResponderEliminarSi!!! éramos unos locos del carajo justamente.
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